miércoles, 31 de agosto de 2011

Septiembre con "p"


Si me gusta septiembre es por el aroma a alcanfor que comienza a desprender en sus últimos días, o sea, cuando a la vuelta de una esquina, esencialmente las situadas en los aledaños de la Acera de la Marina de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, la brisa da paso a un estornudo que nos comunica que la canícula ha terminado y que hay que echar mano a una ropa de más abrigo y que algunos conservadores la tienen alcanforada.

El estornudo es fuente de virus y, lo que son las cosas, cada vez que yo suelto tres o cuatro seguidos me quedo en la gloria. Ahora bien, como mis estornudos aparecen de forma acelerada no me da tiempo a colocarme el pañuelo, más aún, si me lo colocara y abortara el estallido del atchís tengo la sensación de que estallaría mi sesera.

Nos dicen los expertos en estornudos que hay que estornudar a una distancia mayor de un metro de la persona que tenemos frente a nosotros, por lo que sería conveniente que, a partir de hoy, llevemos con nosotros una cinta métrica para situar al otro u otra en esa distancia preventiva por la que el virus puede pasar de largo o perder parte de su virulencia.

Y aunque todavía nos queda pasar el veranillo del membrillo y el de la mosca cojonera, esa que te trinca a la vuelta de la primera esquina y no te deja hasta bien entrada la tardenoche, estamos deseando que el calor dé paso a la suave brisa, acompañantes majestuosa para tomar un rico pampero y hablar de temas trascendentales, entendiendo por trascendencia ese estadio de la vida que desconoces, pero que intuyes puede encontrarse en la plaza de asombro, a poco que permitas que el asombro, el amor, sea tu señor y acompañante.

www.josegarciaperez.es

martes, 30 de agosto de 2011

"Escuchar, hacer, explicar"


Marchitó agosto. Para algunos, los menos, se inicia la vuelta al “bendito” trabajo, al café de la media mañana y al más puro escaqueo. Para los más, sigue el éxodo a las puertas del Inem. Para un servidor, que tiene la inmensa fortuna de poder seguir dividiendo por treinta la limosna de la jubilación, todo seguirá igual aunque con una variante, a saber, no me marcho del lugar “donde el viento silba nácar” hasta que no deje al ficus en debida condiciones, o sea, introduciéndose en la terraza y acompañándome en el leve balanceo de la sagrada mecedora, mientras busco incansable a Altair y Spica.

Pero a partir de mañana, algunas cosas cambiarán para que todo siga igual; me refiero, lógicamente lo habrán supuesto, a las promesas políticas que, como diría el viejo profesor Tierno Galván, se predican para no cumplirlas; él sí que sabía.

Alfredo P. Rubalcaba, que va perdiendo gas de todas todas, ha basado su campaña en el trípode: “escuchar, hacer y explicar”. No está mal para un principiante, pero nada bien para un veterano de la cosa pública. Mas queda bonito, ya ven, escucho al personal, hago lo que me da la gana y explico por qué me he pasado por el forro lo que he escuchado.

Es justamente lo que ha realizado con la ya inminente reforma de la Constitución con un agravante añadido, pues le ha dicho a Zapatero, para quedar bien con determinado personal: “que él no lo hubiese hecho así”.

A pesar de ello, por disciplina de partido, maldita sea, ha votado que sí a aquello que no le agradaba; pues bueno, aunque lo suyo sería que explicase al pueblo el por qué no ha hecho lo que deseaba. Si comienza así esta tediosa campaña, Alfredo lo va a pasar muy mal.

Por lo que se ve y se vive, lleva así la friolera de ocho años: escuchando a Zapatero, haciendo lo que le decía el Jefe de la banda y no explicando absolutamente nada.

Apañados vamos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

lunes, 29 de agosto de 2011

Más de fútbol


Decíamos ayer que el fútbol nos salva, pero eso es tan sólo un decir, porque puede acabar con nosotros a la primera de cambio; y sin no que se lo pregunten al Zaragoza.

Continuando en mi destierro aceptado en el lugar “donde el viento silba nácar”, aunque sé que les importa bien poco, por no decir nada, les anuncio que el querido ficus que me acompaña en esta tarde de resaca se encuentra en su mayor esplendor, no así yo, que despierto de la cogorza de ayer como alma en pena.

Y es que fue mucho lo jugado, vivido y bebido; demasiado para este debilitado cuerpo al que cada día que pasa hay que ponerle remedios y cataplasmas para ir tirando; bien sea una pescada cocida con cebollas y papas o beber medio litro de leche a sorbos en el plazo de una hora.

Todo comenzó cuando el Día del Señor, o sea, ayer si es que hoy es hoy, porque me encuentro obnubilado y no sé si es día o noche, me encaminé sobre las cinco y media de la tarde al Club Vera de Mar para echar mis dos o tres partidas de dominó y, a continuación, ver el Zaragoza-Madrid, para rematar la noche con el Sevilla-Málaga.

Ya dejé una nota a la familia en su conjunto, en la que notificaba que la vuelta podía ser tardía. Las partidas de dominó, tres que fueron, las gané de corrido porque lo único que me queda en condiciones es la memoria y, en el dominó, esa facultad es la que prima; para colmo, hasta en tres ocasiones dominé con el seis doble; si las neuronas se riegan con el dulce pampero todo es coser y cantar, y así fue.

De manera que finiquitado el fichaje, comenzó el festival madridista que tuvo como muñeco de trapo, al que lanzarle la pelota, a los maños de Aguirre; espectáculo único que yo sabía que estaría disfrutando “El Manteca” en el “Gran Vía”, sagrado santuario futbolístico y malagueño donde paso una buena parte de mi vida; pues bien, como el ron empalaga, tomé “agua de fuego”, güisqui, durante las correrías de Cristiano.

Faltaba por ver la gran contradicción íntima, a saber, el mamoneo que los chicos del Gran Jeque se iban a traer con los escombros del Sevilla C.F tras su catástrofe con el Hannover, fue por eso que pedí una botella de Potrus que adorné con jamón, queso y un pulpo bien apaleado, tanto como los dos gol-petazos que Negredo le endosó a los de La Rosaleda, aunque no hay que olvidar el escopetazo de Cazorla por la mismísima escuadra al chaval Vara.

Tras dos JB, marché como pude, y lo conseguí, a casa. Sin rechistar me introduje en el catre, y hoy, que ya les dije que no sé si es hoy, tan sólo recuerdo a una señora que no sé cómo, sentada a mi vera, me arrullaba diciendo que un servidor mejoraba a Sean Connery.

Por todo ello pido perdón a los santos columnistas de este digital donde hoy, especialmente hoy, chapoteo palabras sin sentido. Les ruego se abstengan de comentarios blasfemos, o sea, sagrados.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

domingo, 28 de agosto de 2011

Fue un acaso (XIII)


Si el soplo renaciera, la vida se abriría. Sólo su asiento necesito para iniciar el camino, pero todo duerme conmigo. Espero en la gruta. Sé que llegará.

La vanidad se descuelga prendida de mi yo. De un hilo pende mi vida; el resto de la soga se desploma. Suavemente buscaré su presencia.
Sea quien sea, seré con él.

La libertad empieza ahora, cuando la escarcina penetre la máscara humana y su punta acaricie la de verdad de mi ser.


“De Resurrección” del poemario “Fue un acaso” de José García Pérez.


sábado, 27 de agosto de 2011

El fútbol nos salva


Aunque no del todo, la ansiada liga de fútbol de nombre bancario viene a echarnos un capote en estos tiempos de crisis. Ya nada será igual que durante julio y agosto. Ea, fútbol a toda pastilla, a todas horas y casi todos los días. Con Franco, no sé si recuerdan los viejos del lugar, se afirmaba que era en buena parte el opio del pueblo, pues bien, a partir de ya, la ruina se convierte en manoseado opio infumable, y el fútbol toma el esplendor de las grandes gestas.

Comienza la liga de las estrellas que, aunque nosotros llevamos caminos de estrellarnos, nos animará en conversaciones fervorosas, ardientes y con cerveza, mucha o poca, de por medio.

Por el Sur, bendita pobre tierra, comienzan duelos provincianos, a saber, Granada y Betis más Sevilla y Málaga, ciudades las tres que suman más de 600.000 desempleados; pero ya todo da igual, lo que importa es la pelota, goles, calzonas, pinturas de guerra y banderolas de todos los coloridos.

Ahora da lo mismo la reforma de la Constitución, el imposible referéndum, el déficit, los palcos llenos de políticos y los hinchas que, aunque pobres, se han gastado una millonada en abonarse al club de sus amores.

Lo que importa es la pelota corre que te corre, el del silbato en el que colocamos toda nuestra mala leche y el gol, el gol es la madre de todas las soluciones, pues cuando cantamos ese magnífico monosílabo con él va toda la alegría que hasta ese momento ha permanecido en impasible silencio.

El fútbol, el Gran Vía, mis amigos, las copas, los cubatas, la hoguera de los cigarros en plena calle y el chiste, o sea, todo el surrealismo de un país que agoniza, pero que resucita al son de un balón, de la chulería de Mou y la elegancia de Pep.

Comienza otra historia más importante que la del 20-N, pues ésta parece cantada, pero la liga tiene más morbo, ya ven que hasta los muchachos del Jeque pueden dar la sorpresa.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

jueves, 25 de agosto de 2011

¿Seremos chinos?


De economía no entiendo absolutamente nada e igual me ocurre con las cosas del amor, ya que uno se enamora “porquesí”, que por cierto es la mayor de las razones para perder la razón, que no otra cosa es el amor.

Parece que hemos llegado a la conclusión que de hoy a pasado mañana, tradúzcase por septiembre, las vacas flacas harán su fantasmagórica aparición por estos lares.

Zapatero, de economía sabe lo mismo que yo, y no aprendió en un par de tardes, como le prometiera el ex ministro Jordi Sevilla, nada sobre gastos e ingresos, ya ven que por no saber no sabía ni lo que costaba un café; es por ello, que nos encontramos al borde del desastre y del ridículo.

Como nos hemos convertido en un protectorado del eje franco-alemán, ellos nos han recomendado que por ley quede claro hasta donde coño podemos endeudarnos. Y, por fin, los líderes de las dos grandes cloacas políticas, PSOE y PP, ha llegado a un acuerdo definitivo: modificar la ley de leyes e inscribir en ella hasta donde puede llegar nuestra chulería en el coste.

Pues no, el acuerdo que todos los españoles deseaban, a saber, que se besaran Mariano y Zapatero, ha levantado una polvareda en el caminar de Alfredo P. Rubalcaba que puede terminar en un fatal desenlace. Ya les decía, de economía sé lo mínimo, a saber, divido por treinta días lo que cobro y no me salgo del cociente, y si lo hago, me aprieto el cinturón durante cuatro días seguidos.

Y ese es el tema, que los políticos tengan los bemoles suficientes para apretarse la correa y se dejen de construir aeropuertos, universidades a porrillo, Aves que transportan dieciocho pasajeros, que desaparezcan los primos y enchufados, móviles y coches oficiales, recepciones de arroz con bogavantes y correrías nocturnas en saunas con masajes eróticos.

Pues sí, que cambie la Constitución y que busquen la fórmula legal para que no haya referéndum, pues eso supondría otro gazapo más en el gasto. Es necesario que todo cambie, pues ¿qué me dicen eso de que todos los españoles tienen derecho a un trabajo y a una casa digna?; eso también está en la manoseada Constitución y se lo han pasado por ahí, ya saben.

Tal vez es que seamos chinos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

miércoles, 24 de agosto de 2011

Carmen y Rosa


Pues parece que no va a ser un camino fácil el de Alfredo P. Rubalcaba en su excursión al 20-N. Lo digo porque están apareciendo las primeras fisuras, al tiempo que adhesiones, en la confección de las listas para intentar ser señorías. Lo peor, con perdón y que no se me ataque de machista, es que el pequeño embrollo procede de mujeres.

La más pura adhesión ha llegado de un diputado de Huelva, cuyo nombre desconozco, y que ha hecho público que a él no le importaría seguir perteneciendo a los que aprietan un botón desde su escaño y, dada la experiencia que tiene en tan menesteroso trabajo sin ningún error por su parte, no tiene nada de extraño que vuelva a ser fichado por Alfredo.

Elena Salgado, ministra que ha recibido desde hace ocho años vapuleo tras vapuleo, ha rogado, ella es así de exquisita, que no desearía volver a ser diputada, aunque sabiendo de la amistad que gozan la ministra y el químico, pudiera ocurrir que éste termine por convencerla.

El auténtico lío se encuentra en Córdoba, lugar donde han entrado en gresca Carmen Calvo, la que fue ministra de Cultura y soltó aquello de que el dinero público no es de nadie, y Rosa Aguilar, en la actualidad ministra de todos los Medios y, ha tiempo, la nueva Pasionaria del PCE y alcaldesa de la ciudad de la Mezquita.

Resulta que Rosa dejó la alcaldía para ser Consejera de Obras Públicas de la Junta de Andalucía y, más tarde, rescatada por Zapatero para formar parte de su des-Gobierno, haciéndo, por tanto, un erótico corte de mangas a los cordobeses que la votaron; en realidad, podríamos decir de ella que traicionó a votantes y al debilitado comunismo español.

Carmen ha afirmado que ella, natural de Cabra (Córdoba), no formará parte de ninguna lista donde aparezca Rosa, a la que acusa que por no tener no tiene ni siquiera el carnet del PSOE.

No sé quién vencerá en esta pugna, pero queda claro que el pequeño lío está creado, más aún cuando se está pensando en que Trinidad Jiménez, de los Jiménez Villarejo de toda la vida, aterrice en paracaídas en Málaga, la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia.

www.josegarciaperez.es
www.ppel-literario.com

Cosas del "Centro Cultural Generación del 27"


Como de Gadafi lo único que sé es que es un dictador y que en su día fue un terrorista consumado hasta que el primo de Zumosol le introdujo, sin previo aviso, un misil en la cisterna de su tienda de campaña. Y que desde entonces, el hombre se lo pensó y creyó que lo mejor era pelotillear a los líderes occidentales regalándoles caballos y besuqueando a unos y otros, hasta conseguir presidir la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Después llegó la llamada primavera árabe, y todas las tribus, incluidas las occidentales, lógicamente también la nuestra, dijeron vamos a por él; y así fue y así es, y los insurrectos y los disfrazados de tales le andan metiendo yesca por tierra, mar y aire, entre ellos los nuestros, y todo hace pensar que tiene los días contados, y hasta ahí sé.

Pues bien, dado que esos son mis saberes con respecto a este león del desierto, voy a referirme a otras tribus, las de los poetas que no hay nadie capaz de echarlos de su tienda de campaña instalada en la Diputación malagueña y en el mismísimo Ayuntamiento.

A mí, conociéndola muy poco, no me cae mal la actual Diputada del Área de Cultura, Marina Bravo, tal vez sea porque su padre, Luis Bravo, el terror de la oposición alhaurina, me cae muy bien.

Pues miren, resulta que Marina, según comunicó ella a los medios de comunicación, otorgó el honor al poeta Mesa Toré de ser Director del CC-27, aparte, quiero creer, de los méritos del vate, porque contó con el aval del poeta Francisco Ruiz Noguera, buen poeta y mejor persona, además de ser un personaje equidistante, o sea, que mantiene igual distancia con tirios y troyanos.

Pero creo que es bueno peguntarse quién es Ruiz Noguera en esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, para dar su complacencia a un gestor para ocupar un cargo de responsabilidad en la Diputación; porque no se trata de enjuiciar si Mesa Toré es un buen poeta, que lo es, sino al director de un ente con proyección internacional.

Por todo ello caben varias posibilidades: a) Ruiz Noguera he hecho un master en gestión de empresas, b) conforma con otros poetas una verdadera tribu, c) tiene un gran poder en el mundo cultural malacitano, o d) Marina confía totalmente en él, previo conocimiento de su sabiduría.

Seguirá.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

martes, 23 de agosto de 2011

Algo más que un error

Alfredo P. Rubalcaba va perdiendo ideas. Tendremos que esperar a la segunda quincena de septiembre para ver si se repone y va colocando algo que pueda ser asumible por el electorado. La cosa no tiene nada de fácil, ya que todo lo que proponga, siempre que sea novedoso, tendrá a Mariano Rajoy replicándole el porqué no lo hizo o propuso en sus tiempos de omni-vicepresidente primero del Gobierno de su amigo Zapatero.

Ya ven que a la primera de cambio, suprimir las Diputaciones, le ha salido una parte de sus propios correligionarios para decirle que de tocar el poco pesebre que le queda al PSOE, nada de nada. Eso sin contar con la propia Constitución Española que habría que reformarla, a lo cual, lógicamente, se opondría el PP.

Así pues, dándose cuenta del error cometido, se ha sacado de la chistera el conejo que los políticos siempre tienen preparado para cualquier obstáculo que se les pueda aparecer; y es por ello que ahora, cuando todo se le ha puesto en contra, mantiene que sea un Consejo de Alcaldes los que lleven el peso de la ruina.

Pero siendo eso un error, nada parecido a la barbaridad que ha soltado por la “sin hueso” el Diputado General de Guipúzcoa, de cuyo nombre no quiero acordarme, perteneciente a la coalición Bildu. Este personajillo, alzado a las cumbres donde puede manejar cerca de mil millones de euros, ha largado, sin tartamudear, en una conferencia que ha dado en Francia, promovida por la Universidad catalana, que los asesinatos cometidos por ETA en tierras del cava ha sido algo más que un error, ya que la izquierda abertzale tiene una gran respeto a Cataluña.

Y a los demás asesinados qué, a los niños y niñas, guardias civiles, policías nacionales, militares, empresarios, obreros, concejales y mujeres masacrados en Madrid, Sevilla, Málaga, Granada, Santander, etc., qué, les da a usted lo mismo, mal hombre; porque usted, sabandija pelotillera de asesinos es una muy mala persona; más aún, los que le votaron son exactamente iguales que usted; y los que permitieron, por omisión, dar un visto bueno a la deformación política a la que pertenece son unos cobardes; y, por fin, los que aprobaron que usted pudiera presentarse deberían dimitir de sus puestos en el Tribunal Constitucional.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

lunes, 22 de agosto de 2011

El eclipse de Dios


No afirmaré que he leído todo lo que ha predicado Benedicto XVI durante su estancia en España con motivo de la Jornadas Mundiales de la Juventud, pero si puedo asegurar que sí buena parte de lo publicado en la prensa, sea ésta cercana al catolicismo o distante de él.

De todo lo leído me ha llamado la atención que el Papa haya constatado que asistimos “al eclipse de Dios” y que, por ello, hay que “radicalizarse”, o sea, volver a las raíces del cristianismo.

Supongamos que nuestra teoría es el creacionismo, es decir que el mundo o universo, en su conjunto, ha sido creado por Dios y que, en un momento dado, huyendo de metáforas bíblicas, creó al hombre y a la mujer. Sé que es mucho creer, por eso digo: supongamos.

Desde ese instante, ese Supremo Creador, al que podríamos llamar Misterio, dejó hacer, en aras de la libertad, a hombres y mujeres que construyeran la sociedad en la que vivimos. Y eso es lo que tenemos, nos guste o no, lo que nosotros mismos hemos fabricado.

En el nombre de Dios, sea el de los cristianos o sea el de otras religiones, el hombre ha hecho el bien y el mal, pero éste último ha superado al primero, al bien. De ello, somos responsables todos, laicos y religiosos, unos por comisión y otros por omisión; y de ello, no hay quien se salve.

Pide Benedicto XVI la vuelta a las raíces del cristianismo. Y no existe más raíz, en el caso que sea un personaje verdaderamente histórico, que Jesús de Nazaret con todas las contradicciones que, según los evangelios, se dan en Él. Habría que volver, pues, a las catacumbas, a la persecución, a vivir su Credo -el de los pobres-, a fustigar a los mercaderes, sean estos del templo, de la banca o de la clase política. Sería necesario desbrozar con un buen machete todo el emperifollado con que la Iglesia y nosotros, los creyentes, hemos velado el auténtico rostro del Nazareno.

Habría que ponerle una bomba lapa a los Mandamientos de la Iglesia y, si me apuran mucho, a los llamados de la Ley de Dios, y dejar vigente solamente uno, aquel que, según los dichos y hechos de Jesús, se le atribuye a él, a saber: “amaos los unos a los otros como yo os he amado”, y no como nosotros concebimos el amor.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

sábado, 20 de agosto de 2011

Fue un acaso (XII)


Silenciaban mis pasos la hojarasca del tiempo. Entre tanta fragilidad amarillenta, asomaba una barbaja primeriza. Introduje la memoria y una pizca de brisa de mar salpicó mis labios.
Caminé con su beso, como siempre.

¿Acaso existen la mañana, el ayer, la tarde, el presente, la noche y el futuro? ¿Acaso la noche no es el preludio de la luz? ¿Acaso aquellas lágrimas no son las estrías de mi rostro? ¿Acaso la sombra del pasado no es la realidad del presente?

Cuando el día comienza su tarea de iluminar la noche y los pájaros asoman sus cantos desde la rama de la placita, un hombre, cosido a su destino, abre sus ojos al asombro: quiere vivir.


De “Resurrección” del poemario “Inacabada ausencia” de José García Pérez

viernes, 19 de agosto de 2011

Aquellos años treinta


Colocado frente al bendito confesionario de mi ordenador, instrumento que me absuelve del pecado mortal de aburrirme, pensaba dedicar este diario sermón a la presencia del Papa Benedicto XVI entre nosotros, pero debidamente des-informado por la prensa he llegado a la conclusión de que, al menos a mí, aún no me ha dicho nada que me conmueva, hecho que sí lograban, por poner un par de ejemplos, Benito Mingorance, el barbero del Mercado de Mayoristas, hoy CAC, o Juan González León, alias Petesa, obrero y apóstol de la llamada Tercera Edad, al que el Ayuntamiento de Málaga le debe un montón de ideas y una calle a su nombre.

Mientras pasaba páginas de periódicos que dedican más letras a la gresca montada entre los que portan crucifijos y aquellos que airean condones a los cuatros vientos, me he encontrado con una foto de Robert Redford y Paul Newman en aquel mítico film “Dos hombres y un dforddestino”, y he quedado prendado de ellos; entre otras cosas porque Redford nació el mismo año que un servidor, o sea, en 1936, y Newman el mismo día, un 27 de enero, pero con algunos años de diferencia.

Junto a Robert Redford, nacieron en los años treinta, artistas de la talla de Jack Nicholson, Dustin Hoffman o Al Pacino y directores como Coppola, Martin Scorsese o Brian de Palma.

Generaciones de esta índole consiguieron que los habitantes de este mundo, hoy en crisis económica y de cine, hablaran del “séptimo arte” y disfrutaran con ello. Echar una tarde comentando la secuencia en que Redford pasea descalzo con una trompa impresionante en aquella sencilla película titulada “Descalzos por el parque”, conseguía que el reloj pareciera marcar las horas de una forma más rápida.

El papel de Robert en “La jauría humana”, protagonizada por el mítico Marlon Brando, y el sorpresivo asesinato de Redford en la última
secuencia del film, consiguieron que más de una lágrima se deslizara entre algún que otro espectador de aquellos cines de antaño.

Por todo ello, ustedes perdones, felicito a Robert Redford en su 75º cumpleaños y en él, me felicito yo.

www.josegaciaperez.es
www.papel-literario.com

jueves, 18 de agosto de 2011

El dios Messi


Hoy, por ayer, es el día de Santa Elena y mi nieta pequeña celebra su onomástica. El hogar es una pequeña fiesta, pues además de los billetillos que los abuelos le han regalado, mis mujeres -estoy rodeado de ellas- están atareadas en confeccionar preciosos pinchitos de chucherías para repartir entre la chiquillería amiga.

Hoy, también por ayer, Benedicto XVI está presente en España en su doble personalidad de Jefe del Estado Vaticano y como líder espiritual de una buena parte del planeta Tierra. Lógicamente tiene más importancia lo que como líder pueda decir y decirnos; pero habrá que esperar con paciencia a que pronuncie sus sabias palabras, porque hay algo de lo que no se puede dudar de este Papa, de su sabiduría.

Pero anterior a estos dos hechos importantes; uno de ellos lo es para Elenita y el otro, para la Cristiandad y, de rebote, para aquellos que, aunque no sean católicos, deseen prestar atención, hubo un acontecimiento que ha conmovido, en este lugar “donde el viento silba nácar”, la tranquilidad de una serena noche de agosto, a saber, la sagrada manifestación, llámase hierofanía, de Messi.

En realidad, por aquello del franquismo, que no se qué tenía que ver con el fútbol, soy algo más catalino que merengue, aunque lo mío, lo he confesado en varias ocasiones, es el sevillismo de pura cepa con todo el pecado que pueda arrastrar.

En esta playa hay muchísimos más madridistas que catalinos, lo pude comprobar cuando una minúscula manifestación me increpó desde el ficus en el instante que el Madrid empató por segunda vez; los amé en mi sacrificada humildad, pero al instante, cuando Messi apareció ante el tembloroso Casillas, una ráfaga de divinidad inundó el ficus y, convertidos los merengues, adoraron al dios del fútbol.

Hasta el chuleta de Mou encontraba respuesta a su famoso “por qué”, pues eso, “por Messi”.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

A Miguel Díaz Alcaraz


El pasado día 16, bien entrada la tardenoche, envié “el copo” sobre Alfredo P. y las Diputaciones. A los responsables de Diariolatorre, les hacía este ruego: que publicasen un comentario-respuesta a un bello Anónimo sobre mi virtual confesión al cardenal Rouco. Esta mañana, aunque sabía que no podía estar colgado en lugar preferente, pues su sitio estaría ocupado por el dedicado a Rubalcaba, pinché hacia abajo y mi sorpresa fue máxima cuando, junto al del Anónimo (tal vez Anónima) y mi respuesta, se encontraba otro, extenso por cierto, del señor Díaz Alcaraz, dice él ínclito, aunque no me lo creo.

Es costumbre de un servidor no contestar a ningún comentario, pues lógicamente, faltaría más, toda persona tiene derecho a dar libremente su opinión.

Pero resulta que don “Miguel Díaz Alcaraz”, según mi punto de vista, confunde las churras con las merinas, o sea, se hace un lío entre mi crítica a un acto de relativismo católico por conceder el cardenal Rouco a sacerdotes, debidamente acreditados, facultades para perdonar a mujeres que hayan realizado el aborto “procurado” y demuestren un verdadero arrepentimiento, siempre que se encuentren en Madrid durante la visita que hoy inicia el Papa Benedicto XVI a la capital del Reino de España.

Partiendo de esa premisa, el autollamado “Díaz Alcáraz” aprovecha la ocasión para concederme una homilía sobre las maldades del aborto, que no discuto, pero con un tufo de fundamentalismo católico que es, por desgracia, el que está consiguiendo que numerosos creyentes estén, silenciosamente, retirándose de ese lugar, la Iglesia Católica, donde, parece ser, según sus apreciaciones, no existen salvación y liberación fuera de sus cuatro cajas fuertes o dogmas.

Comparar a mujeres que han abortado con posibles espartanos que lanzaban a sus hijos a los precipicios del monte Taigeto es, al menos, algo arriesgado. Y asegurar que el que hoy se vean pocos niños trisómicos-21, a los que el llama “mongólicos”, es debido a que las mujeres abortan tras saber, por pruebas médicas, que el ser que lleva en sus entrañas está afectado por una deficiencia es, al menos, monstruoso.

Usted, y otros como usted, confunden el fondo con la forma, el amor con la ley, la libertad con la opresión, el Credo de Jesús (Sermón de la Montaña) con el Credo que se recita los domingos en Misa, y, lo más lamentable, al mismísimo Cristo que perdona a sus verdugos con el Justiciero que envía a las tinieblas a los que no cumplen las normas impuestas por la Iglesia.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

martes, 16 de agosto de 2011

Las Diputaciones, Rubalcaba y la hipocresía


De siempre he afirmado que las Diputaciones son entes políticos anárquicos que nada más sirven para que la clase política siga acaparando poder y dinero.

Realmente este tinglado supramunicipal es un mero intermediario entre las Comunidades autonómicas y los pequeños pueblos de las provincias, y como todo intermediario lo que hace es encarecer el producto. Si realmente hay que extender un brazo de ayuda a esas localidades, no es necesario articular una prótesis.

También sirven para rescatar amigos y untarles de buena pasta; es el caso, entre los muchos que existen, del fichaje que el actual Presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo, ha hecho con Salomón Castiel al nombrarlo Director General del Área de Cultura, al tiempo que ha restado a Marina Bravo que demuestre lo que vale sin articulaciones ficticias; no digamos nada de la postura en que queda el nuevo Director del CC-27, Mesa Toré, que ha perdido la autonomía que tuvieron todos sus predecesores.

Dicho lo anterior, un mero anticipo de lo que se cocina en dicha Área de Cultura, me sorprende que Alfredo P. Rubalcaba anuncie ahora, a bombo y platillo, que la Diputaciones sobran en España. Que lo diga yo, que lo he dicho siempre, tiene un pase, pero que ahora, cuando el PSOE ha perdido un inmenso poder en el ámbito territorial de las Diputaciones sabe a pura hipocresía, o, lo que sería peor, a que el candidato socialista a la Presidencia del gobierno de España nos tome por estúpidos.

Aunque cuando se aguanta, con los brazos cruzados, esta falacia de decir lo contrario que se farfullaba hace tres telediarios, pudiera ser que la estupidez esté incrustada en una buena mayoría de españoles.

No me agrada en absoluto que me tomen por tal, por eso escribo este “copo” aunque no sirva para nada, pero a mí, en parte, me reconforta, que los posibles lectores sepan que no comulgo con esas hipocresías que seguiremos oyendo hasta el 20-N.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

En prosa


En prosa, deseo escribir en prosa. Lo quiero hacer en la libertad de plasmar sencillamente los sentimientos que viva.
La lírica es rebuscada. Se puede construir. Se ata y desata a golpes de ritmos y medidas. Es la expresión recortada de un sentir. No brota como la prosa; ésta no deja de fluir, nacer y crecer.
Aquella se milimetra, y siempre tenemos el recurso de la diéresis y la sinéresis para sujetar la estrofa.
Cuando leo mi pensamiento a través de la prosa, no existen tachaduras y borrones. Es la vida escrita a trazos.
Con la prosa se aligera uno de cargas íntimas. Con la rima aparecen nuevas pesas que tiran hacia lo profundo del ser.
La prosa es la gaviota de ágil y bello vuelo que, sin aparente esfuerzo, rasga y se desliza entre la nada del aire que respiramos.
La rima es el colorido y el trinar rítmico del pequeño canario que llora alegre su truncada libertad.
En prosa, prefiero vivir en prosa.

lunes, 15 de agosto de 2011

Yo confieso ante el cardenal Rouco


Mi mayor acto de fe se produjo cuando hace algo más de seis años me operaron de un cáncer. Aunque familiares y amigos, todos buena gente, me pedían que realizara el sacramento de la penitencia antes de que el bisturí penetrara en mi cuerpo, me negué a ello; no por ateo, sino porque no tenía constancia de haber realizado algo malísimo y porque no creo en el sacerdote que abre o cierra las puertas del infierno o del cielo; y si hubiese hecho el mal, con toda seguridad que me hubiese arrepentido. En mi realidad creo ser una especie de místico, o sea, una persona que tiene comunicación directa con el Misterio, sin necesidad de brujos intermediarios.

Dicho lo anterior, que no es moco de pavo, vamos al cogollo de la cuestión. Con motivo de la JMJ, lo del viaje del Papa Benedicto XVI, la Iglesia Católica Española, a través de su suprema jerarquía, el cardenal Antonio María Rouco, a todos los sacerdotes que se encuentren en Madrid durante los días 15 a 22 de agosto, les ha facultado para poder levantar la excomunión a aquellas mujeres que, habiendo cometido el delito de “aborto procurado”, se acerquen a la confesión debidamente arrepentidas y dispuestas a cumplir una penitencia conveniente. ¡Ojo!, nada más que en capital del Reino, en los demás lugares, las señoras “pecadoras y asesinas” se irán de patitas al invento donde crujen los dientes.

Del aborto, por mi condición de hombre, no sé absolutamente nada, pero tengo la leve sospecha que ninguna mujer que lo practicó, fue a la clínica, o donde sea, cantando por sevillanas y bulerías; tal vez iría en completa soledad o, a lo más, acompañada por seres queridos con los que guardar el vergonzante secreto.

Y también creo, pura intuición, que desde ese momento tiene clavada una espina que, aunque lo disimule, se le clava un poco más en el corazón al pensar en aquél que pudo ser y no fue. Nada tiene que ver la mujer que aborta con l@s proabortistas, así como tampoco tiene nada que ver Rouco con Jesús de Nazaret, el que dijo a la adúltera, saltándose la Ley de Jehová: “anda mujer, vete y no peques más”.

Ah, no soy pro-abortista, tampoco católico practicante, y me apena no tener agallas para ser cristiano, a secas.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literaro.com

domingo, 14 de agosto de 2011

Fue un acaso (XI)


Resguardo la vida en la arcana palabra que pronuncié cuando los almendros derramaron algo más que una flor; cuando las nubes cubrieron de grises copos las blancas casas de Cajiz; cuando el viento detuvo la tronchada rama de la sequía; cuando Dios oscureció su silencio para siempre.
Y llegó el abrigo de la ansiada soledad.

Adentré mis pasos en la selva del tiempo. Con el afilado machete del recuerdo desbrocé los fantasmas del olvido. Caminé con calendas agolpadas en el lugar donde los latidos golpean sin previo aviso. Una yema de azándar, flotando en el perfil de la utopía, perfumó la estancia de mi vida.
Fue un acaso.


De “Resurreción”, del poemario “Fue un acaso” de José García Pérez

sábado, 13 de agosto de 2011

Ea, vámonos de feria


Abrid el baúl de los objetos olvidados y depositad en él los fármacos y las deudas acumuladas durante la crisis económica que no vio Zapatero; verted en su fondo el zumo de las envidias y desengaños; alejad con ritos sagrados los fantasmas del sueño y aburrimiento; preparad con bálsamo de corredores de fondo los pies adormecidos por los lunes al sol; poned vuestros cuerpos bajo la ducha de la alegría y que ella riegue las arrugas de la mediocridad; sazonad con especia de picardía vuestras carnes; quebrad el candado del alma y que el misterio de la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, Málaga, alumbre la sombra de vuestras vidas.

Trinitarios y percheleros, capuchinos y espíritus de la Coracha, jóvenes libertarios, ancianos, paleños, gentes del Compás, gitanos de la Cruz Verde y Los Negros, vecinos de Huelin, amigos del Gran Vía, pandas de los Montes, vecinos de Maqueda y Campanillas, cofrades con castañuelas y timbales, curas y monjas, putas y gays, políticos y locos, chiquillería que grita y llora al unísono, gorrillas y mozas, el cielo y el infierno os esperan.

La noche va a terminar de ser. Todo será luz y alarido que en mil estallidos de candela va a estallar. Brinquemos con el rapapié, bebamos la pólvora almacenada en los ficus, prendamos la mecha del chupinazo del pecado, que bajen las estrellas y ruede la girándula: la traca está preparada.

Nos temen los puros, cautos y vírgenes sin mácula. Se encienden lamparillas por nuestra salvación eterna y se rezan rosarios en los claustros. Antorchas camino del Seminario alumbran las estaciones del vía crucis.

Sacad los trajes de lunares, el sombrero de ala ancha, encended en el cuenco de la mano la llama de la hospitalidad, rebautizad Málaga, la ciudad, la tierra, la locura y el jolgorio.

Hoy es la cita, el reencuentro, el preludio de una semana sin descanso. A las doce de la noche, hora de brujas y misterios, será el regocijo, la celebración solemne del instante, el jolgorio de los cuerpos apretujados desposeídos de pudor.

Que un beso cubra Málaga como un sol. Es feria, la nuestra, la mejor.

www.josegarciaperez.es
http://el-copo.blogspot.com o pinchando “el copo de pepe”

viernes, 12 de agosto de 2011

Noche de perseidas


Pueden y deben ustedes hacer lo posible e imposible para ver, si lo permite la Luna llena, una lluvia de estrellas fugaces, polvo de ellas, “lágrimas de san Lorenzo o como deseen llamar a ese espectáculo en que la instantaneidad se convierte en eternidad en las retinas de nuestros ojos.

Esta madrugada se olvidan, si pueden, de la ruina y rutina, del compadre y la comadre, de la obligación y la devoción, del paro y del trabajo, de la subsistencia y la existencia, de Mariano y Alfredo P. y bien pertrechados, o sea, con un saco de paciencia, unos prismáticos, una oleada de melancolía, un jersey o un poncho, el amante o la amada, una botella de ron pampero y una neverita portátil en la que deben depositarse los bellos cubitos de hielo y alguna bebida refrescante, tomen el camino de la playa o la montaña, busquen un lugar donde la luz artificial no nos fastidie el invento y, sin más, aguanten lo indecible para ver por lo menos un hilo de luz que, en este firmamento del que pasamos, nos haga saborear una manifestación que, por ser cosa de la madre naturaleza, es sagrada.

El tiempo debe transcurrir silencioso no sea que el grillo de la roja duna salte con su chirrido o las florecillas de agua abran sus pétalos; hasta el beso que demos al ser querido no debe ir acompañado de un suspiro de lujuria contenida; la breve conversación no debe pasar de un “te amo” en susurro; el encuentro de la ola con la orilla y la espuma saltarina y plenamente luminosa, deben ser contempladas en la delicia de ser testigos únicos de vivir un milagro.

Es mi obligación invitarles al espectáculo de la fugacidad del recuerdo, de saborear aquello, lo que sea, que un día cambió nuestras vidas. Puede ocurrir que no vean nada, pero la imaginación juega un papel importantísimo en el deseo de ser felices durante el fugaz paso de la cotidianidad al asombro. Y si no ven estrellas que galopan silenciosamente en el firmamento, amen más que nunca a la vida, porque la vida, queridos amigos y amigas, es la estrella más importante que existe en esta feria de vanidades. Y es fugaz.

www.josegarciaperez.es
www.papel.literario.com

jueves, 11 de agosto de 2011

Los asesinos de Blas Infante



Justamente hoy se cumplen treinta años de que un servidor apareciera por vez primera en el kilómetro 4 de la carretera Carmona-Madrid para asistir al homenaje de Blas Infante, asesinado el 11 de agosto de 1936, por falangistas de aquella época, en ese lugar que debía ser punto de peregrinación de los ciudadanos andaluces.

Por aquellos tiempos, tan sólo asistían auténticos andalucistas, cuyos nombres voy a silenciar a excepción de Carlos Cano. También estaban presentes hombres y mujeres de Cataluña, la “novena provincia”, que venían desde aquellos pagos para certificar, con su presencia, que ellos también ejercían de andaluces.

Sería bueno recordar, para aquellos que lo ignoran, que el antiguo PSA había colado en el Parlamento de Cataluña dos diputados andalucistas; esto que hoy parece no tener importancia, es el hecho más importante de la historia del Estado de las Autonomías. ¿Se imaginan ustedes a dos representantes, bien del PNV o Bildu o CiU en el Hospital de las Cinco Llagas, actual Parlamento de Andalucía?

Eran tiempos de utopía andalucista; hasta que un día, de cualquier año, uno o varios de aquellos utópicos enarbolaron la quijada cainita y la emprendieron en machacarse los unos a los otros, y la utopía y la pequeña realidad conseguida se fueron a hacer gárgaras, y así hasta llegar al día de hoy en que aquel Andalucismo, llamado a convertir en real el “Ideal Andaluz” del notario nacido en Casares, se convirtió en una auténtica escombrera, no exenta de algunos -muy pocos- que siguen pensando y luchando por conseguir una Andalucía Libre.

Todos, de una forma u otra, unos con pistolas y otros olvidando o destruyendo el legado ideológico del Andalucismo Histórico, deberíamos considerarnos asesinos de Blas Infante.

Los partidos de corte centralista, llámense PSOE, PP y PC, se declaran andalucistas, pero es un andalucismo descafeinado, deforme y sin teoría política. Sus mandamases y mandados no demuestran, en su labor política y parlamentaria, el hecho inequívoco de ejercer de andaluces.

Los vomito de mi boca por apropiarse de una “A” que adorna sus siglas, PP-A, PSOE-A y PC-A, pero que prostituyen y venden, por cuatro monedas, a Andalucía.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

miércoles, 10 de agosto de 2011

Papá: ¿estás bien?


Creo que era ayer cuando les hablaba de “Las Habaneras de Cádiz”; pues sí, rememoro y fue hace veinticuatro horas. Debo de tener algo de profeta o cosa así, ya que el mismo día que envié el “copo” sobre el tema en cuestión, mi amigo lepero Rafa Toscano me invitó a una cena en compañía de unos amigos de él.

Ni lo dudé un instante, buena y nueva gente es siempre una excusa ideal para salir de la cotidianidad, que por muy bella que sea con nietas, hijas y parienta, nunca tiene la grandeza de encontrarse con el asombro de lo nuevo, el riesgo de la aventura y la grandeza de la osadía. Así, que sin más, le dije a Rafa que de acuerdo.

A las once de la noche, cuando el ficus me asombra cada día más en su nocturna resurrección con el frescor del suave levante, era la cita y el lugar, el Club Vera de Mar; hacia allí acudí con la red de la búsqueda -siempre hay que buscar, única forma de hallar- y el estómago preparado con el suficiente omeprazol para cualquier contingencia de gula que pudiera violentarlo.

Se trataba de unos amigos vascos que habían preparado un surtido de pecado mortalísimo para estos tiempos que corren, a saber, carrillera -nosotros la conocemos por carrillada-, boquerones rellenos de pimientos de piquillo, langostinos, blancas gambas, y a todo ello, Rafa había añadido frescos y jugosos langostinos de trasmallo. La mesa, retrato justo de la gula, adornada como nada más lo hacen los vascos, invitaba al atracón, de manera que disimuladamente, como el que no quiere la cosa, comencé la degustación.

Pero Rafa Toscano, que es único y en algo se parece a Luis Bravo, el alhaurino pro-joaquinista, había invitado a dos magníficos cantaores y maestros de guitarras, José Mª Rodríguez Alvarez y Enrique Montoya “el Negri” que, ya con el agua de fuego y unas copas de manzanilla, comenzaron un mano a mano que iba desde habaneras hasta fandangos de Huelva, sin dejar por un momento, un repertorio de alegrías y seguidillas que, los entendidos en cante, acompañaban con palmas sordas al son del mágico toque de las cinco cuerdas.

Y plaf, recibí un mensaje de mi hija Rosamary con el siguiente texto: “Papá, ¿estás bien?”. Eran las cuatro de la madrugada, le respondí sobria y educadamente: “de puta madre”. Fue a la del alba y la noche daba paso al inicio del día, al tiempo que el sol jugaba a brotar por El Rompido, cuando me incorporé al hogar.

Tod@s me esperaban: esposa, hija, nietas y el chihuahua Rambo. No dije ni pío, pero al igual que Dios creo que debe existir, os puedo asegurar que fue una noche inolvidable e irrepetible, pues todavía me suenan en los tímpanos la copla “María la portuguesa”, cantada por José María, historia de amor que sucedió aquí, “donde el viento silba nácar”.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

martes, 9 de agosto de 2011

Lo mejor, las Habaneras de Cádiz


¿Será verdad que lo estamos pasando tan mal como decimos?, fíjense que no llego a creerlo del todo. Puede ser que mi duda sea una blasfemia en estos tiempos en que los gráficos bursátiles suben y bajan vertiginosamente. Y con cerca de cinco millones de parados, si me ofusco en mantener dicha duda, me puedo ir de cabeza al infierno o seré arrastrado por l@s indignad@s como un pingajo por las calles.

Este agosto, al tiempo que como en un juego de niños se recrean algunos en la reconquista de la Puerta del Sol, los abonos de fútbol, al menos en la ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo silencia, se agotan y los millones de euros se gastan en fichajes de las llamadas estrellas; es un extraño agosto éste que logra que nos hundamos en la bendita pereza de la espera del Madrid-Barça.

Ahí tenemos a Rajoy sentado en su silla de anea a la espera de recoger los escombros del PSOE; también gozamos de la presencia beatífica de Alfredo P. Rubalcaba en manidas ruedas de prensa vomitando lo que habría que hacer y que él no hizo cuando pudo hacerlo.

¿Y lo sindicatos, por dónde andan los Cándido y Toxo? ¿a qué esperan para saltar al ruedo de la plaza mayor? ¿quién va a creer mañana en los liberados de UGT y CCOO?

El inútil de Zapatero, aquel que regalaba, presumiendo de política social, el cheque bebé al hijo de Botín o al jornalero andaluz en igualdad de condiciones, pasea su preocupación por las marismas de Doñana a la búsqueda de la visión del lince ibérico.

Mientras ello ocurre, o sea, mientras no ocurre nada, el Papa Benedicto XVI se acerca con prudencia al suelo patrio para dar mensajes de paz cristiana a los jóvenes; lo que son las cosas, cuando el Cristo en cuestión, dicen los libros sagrados, no vino a traer la paz sino la guerra.

Y los antipapas, que desconozco si son indignad@s de verdad, afilan banderolas a la contra para que se vaya con viento fresco al humilde Estado del Vaticano.

No creo nada y a nadie, por ello me enfundo en escuchar a Carlos Cano, y gozo como un cosaco cuando entona las Habaneras de Cádiz.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

lunes, 8 de agosto de 2011

Vara y Bono


Es previsible que, según encuestas al canto, el Partido Popular gane las Elecciones Generales que se celebrarán el 20 de Noviembre por expreso deseo de Zapatero. La cuestión, comentan los expertos, es si los de la gaviota lo harán por mayoría absoluta o simple, contando siempre que el efecto Rubalcaba no consiga un vuelco en la voluntad de los votantes.

Tal vez sea por ello que el emérito José Bono haya sido el primero que, dado el estado caótico que se vislumbra para el futuro inmediato de la economía española, se ha dejado caer con el farol que lo mejor para frenar la ruina sea un acuerdo PP-PSOE que aúne esfuerzos para salir de la crisis.

Aunque Bono se crea santo y hasta el día de hoy lo haya tenido por el político más hipocritilla que ha parido madre -lo digo porque nadie como él para encender una vela a Dios y otra al Demonio, o sea, que se vale de la religión para alcanzar fines políticos- no tiene un pelo o un moño de tonto; estudien su currículum y me darán la razón.

Y digo hasta el día de hoy, porque ayer emergió desde las tinieblas de la oposición el ex presidente de Extremadura, señor Vara, para piar lo mismo. Y no caeré en el ofuscamiento de asegurar que no tienen razón, pues ambos son poseedores de ella; lo que ocurre es que son unos aprovechados de mucho cuidado que desean apuntarse al sol que parece que más va a calentar.

Si hasta hace no más de tres telediarios, cuando el tal Vara perdió las elecciones extremeñas y buscaba el apoyo de Izquierda Unida para seguir gobernando la ruina, fue incapaz de ponerse en contacto con el PP para decirle: “mira, tío, aquí me tienes dispuesto, por España, a apoyarte”.

Se ve que tras el trasiego volador que se trae Zapatero de Doñana a La Moncloa y viceversa, y los auténticos datos que tienen los partidos sobre los resultados electorales han conseguido que Bono, Vara y compañía vean que el chollo se les acaba y andan lampando por lo que sea, hasta por hacer el ridículo.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

domingo, 7 de agosto de 2011

Fue un acaso (X)


A veces pregunto a la vida por la vida. Un silencio cargado de átonas dudas penetra el espacio donde deslizo mi tedio. Le intento poner ritmo, y un frío soplo sisea la ya frágil nuca de la utopía.

Me rebelo sumiso.

La noche acarició mis heridas. Apagué con la mirada cuatro farolas. Palpé con mis manos el vacío de lo oscuro y un arpegio de lejanos rumores posó su vuelo en ellas.

Froté mis ojos en el rocío del recuerdo. Todo fue luz.


De “Resurrección” del poemario “Fue un acaso” de José García Pérez

sábado, 6 de agosto de 2011

Fronteras, puertas y candados


Hay fronteras enormes y fronteras enormemente pequeñas.

Las primeras, consensuadas por los hombres del poder, seccionan al mundo en pequeñas porciones (naciones), facilitan la separación entre personas y ayudan a fomentar el racismo.

Las fronteras “enormemente pequeñas”, creadas por hombres y mujeres, persiguen el aislamiento, consolidan el derecho de propiedad e impiden el deber de acogimiento.

Me ocupan las primeras, pero me preocupan más las segundas.

Siempre, siempre hay una puerta. A ideales y sentimientos se superponen siempre puertas cerradas.

No existen lugares de encuentros en libertad. Intermitentemente es necesario abrir o cerrar una puerta, echar un candado, construir un muro. Todo es puerta y cárcel; nada es libertad.

Se cierran mis labios al no explosionar el grito que nace en mi ser; mis labios son puertas.

El “religioso” pide que se abran las “puertas” del alma. En su estructura sectaria, concibe un espíritu cerrado incapaz de percibir la maravilla que dimana de la vida.

Hay sacerdotes que hablan sobre las “puertas” del cielo. En su mente de custodia, construyen un paraíso de cierres y argollas en el que sólo tienen cabida los encarrilados a través de normas.

El ser humano es un gran creador de puertas, rejas, cerrojos, goznes y candados.

De vez en cuando, de tarde en tarde, se rompe alguna puerta, y un soplo de esperanza y libertad penetra la niebla de aquellos que siguen encerrados.

Algún día seré destructor de puertas.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

viernes, 5 de agosto de 2011

"MADREPERLAS POÉTICAS"




Además de la destacable labor cultural que realiza José García Pérez desde hace tantos años, quehacer del que se ocupa con empeño y generosidad, ello no evita su dedicación personal a la escritura poética, entre otras, de la que es bella muestra esta obra dividida en varios apartados. Espontáneo y especialmente rítmico en las “Coplas” por las que plasma su dicha ante la vida y el amor (“Es tan sencillo vivir/ cuando el amor se aposenta...”), ante la muerte, cierre de todo lo anterior y tránsito rápido que exige disfrutar de la existencia y cantarlo, sin que esto implique dejar de asumir las penas o de sentir con los otros, incluso con los que arriban a nuestras costas en patera, cruzando un mar que remite al todo como para trazar el círculo del ser: vida/ muerte, amor/ desamor y temporalidad/ atemporalidad (“Quizá me amaste algún día,/ yo te amaré siempre.”). Estas voces se complementan con las “Seguidillas, coplillas, soleares...”, en las que incorpora la crítica al falso cristianismo, a la hipocresía social (“Quiero un Dios para los pobres/ que para ricos yo veo/ dioses de todos colores”), rememora la infancia, sin olvidar la relación antes citada de vida/ amor/ muerte: “Se está muriendo la pena/ y renace la alegría,/ se está acabando la muerte/ de quererte vida mía” o la mar como seno y campo de belleza.
En “Romances y romancillos” el paisaje se enseñorea de los versos, junto con la ira por la injusticia especialmente constatable en la “Elegía andaluza”, plasmación del amor/ odio que el escritor siente por esta tierra a la que le adjudica grandeza, pero de la que observa su prostitución, pues subsiste en la miseria sin que ella despierte, sin que se rebele, por eso confiesa “me duele tu libertad/ muerta por cuatro monedas”, dolor-denuncia-vergüenza que, en el ámbito nacional, se mantiene en “De febrero, veintitrés”. No desaparecen de este bloque ninguno de los temas tratados, ni siquiera los símbolos que, a manera de claves, concentran iconos, metáforas e imágenes sensoriales como la caracola (instrumento musical, cofre mágico, joya, nácar pulido por el viento y las aguas recogido en el título), el mendigo, la espuma marina, el Cristo Cautivo... Obsesiones que marcan los hitos existenciales y literarios de un gran defensor de lo propio como bien colectivo, de alguien que ha sabido mantenerse firme en su puesto a pesar de los cambios y los avatares de la historia española y especialmente de la andaluza, una geografía enmarcada por el Mediterráneo que más que linde es puente con África, vivencia que se difunde también a través de los sonetos como “Sólo aquí”:

“¿Más allá, para qué? Es aquí donde
quiero vivir. En este tiempo que amo
y que odio. Con la luz que yo reclamo
y la sombra que rápida la esconde.

Sólo aquí, con el Dios que no responde
a la angustia del grito con que bramo
mi dolor. Sólo aquí, donde derramo
las gotas de la vida al triste son de

saber que se termina este camino
del que soy solitario peregrino.
Sólo aquí, por la tierra y la miseria,

por el manto de cielo de este infierno,
por la sangre que mana de esta arteria
que arrastra en su morir todo lo eterno.”

El poeta se detiene en la mención de este Dios que no responde, que se hace presente a través de la ausencia, divinidad con la que tantos filósofos y escritores se han enfrentado, desesperante para un hombre que predica “convirtamos en aguas las arenas”, pero estas composiciones sirven a su vez para cantar a las estaciones, la noche, el alba, la bruma, la compañera que nos saca de nosotros “navegando hacia el rumbo de la nada”, o a Melilla, ciudad de su nacimiento, o a Málaga, aquella en la que reside. La obra concluye con las “Sextinas” de un loco idealista entre míseros cuerdos, de un militante de la libertad en una época de siervos que claudican.
En el caso de García Pérez, la formalización de sus versos en esquemas tradicionales no quita espontaneidad a su sentimiento, incluso en su ideario o en su memoria actualizada a través de estructuras clásicas vapulea lo opaco del presente lo mismo que en sus columnas periodísticas. Musical y filosófico, tierno y crítico, existencial y burlón, compasivo e iracundo, amante del amor, el beso parece el sello que lo significa y mantiene como vivencia que justifica todas las demás, amor a la mujer, pasión por su patria, empatía con los semejantes, incluso afecto a la muerte en ese recorrido que hace el devenir por el ser de cada individuo. García Pérez busca lo metafísico sin ser capaz de abandonar lo cotidiano, lo más humano, rastreable en un yo poético existencial con fuerte despliegue hacia el compromiso social y ético.

NOTA: La crítica literaria “MADREPERLAS POÉTICAS” ha sido escrita por la poeta Mª Victoria Reyzábal, una de las voces más singulares de la poesía nacional e internacional.

jueves, 4 de agosto de 2011

Un bogavante con Antonio "Coro"


Si alguien se entretuviese en leer mis cerca de 7.000 “copos”, caería en la cuenta que, exceptuando las excursiones que realizo en el mundo golfo de la política, el resto se podría considerar una especie de memoria personal que, sin grandes algarabías en ella, transmito, a modo de psicoanálisis, a ustedes mis lectores.

Comprenderán que lo ordinario nunca puede formar parte de mis escritos; siempre será algo que se salga de la normalidad, y en estos tiempos de maldita ruina estarán de acuerdo conmigo que meterle mano, nunca mejor dicho, a un bogavante de más de dos kilos es casi pecado mortal; de lo que se deduce que el pecado es un don humano del que no podemos y debemos prescindir.

Debajo de la sagrada terraza se encuentra la pescadería de Antonio “Coro”; en ella se exhiben pescados del lugar, a saber, bailas, chocos, acedías, robalos, sardinas, cañaíllas, pijotas, coquinas, gambas, etc., y de vez en cuando algún que otro bogavante, el más exquisito de los mariscos.

Me llevo muy requetebién con “El Coro”, padre. Hablamos de almadrabas, pesca de arrastre, copos, de la Higuerita -hoy Isla Cristina-, del bonito seco y todas esas filigranas marinas que pueden desembocar en la araña y la pintarroja, pongamos por caso. No soy de los que dicen: “que peste a pescado”, sino que hablo del aroma del mismo; es por ello que, como ya decía, nos entendemos perfectamente.

Debajo del ficus que parece resucitar, los domingos, al dar de mano, preparan alguna que otra delicia con panceta incluida. El domingo pasado, como todos, me llamaron desde el ficus para acompañarles. Estábamos introduciendo en el estómago algún que otro langostino, cuando he aquí que “El Coro” emergió desde el Atlántico con un bogavante del peso citado y con una cochura de veinte minutos, lo suyo.

Nos inclinamos ante él, ante el bogavante, y lo adoramos. Entre los participantes se encontraba Rogelio, tal vez el mejor zurdo que haya tenido el Betis. Al carecer de tenedores, fue devorado a puñaditos con los dátiles.

Fue un gran Día del Señor.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com
www.diariolatorre.es

miércoles, 3 de agosto de 2011

"Yo soy el líder del PSOE"


Fue en Radio Nacional, se supone que de España, donde Alfredo P. Rubalcaba fue inquirido si él era el líder del PSOE, a lo que con la humildad que le caracteriza, contestó: “tú lo has dicho, yo soy el líder del PSOE”.

Ignoro, llegarán los teólogos para aclarármelo, si tal pregunta tiene algo que ver con aquella otra que el Sumo Sacerdote del Sanedrín le endosara a Jesús de Nazaret, al preguntarle si él era el Hijo de Dios, a lo que respondió: “tú lo has dicho, en verdad yo soy el Hijo de Dios”.

Exceptuando la barba y la consideración de “Maestro”, atributos de ambos personajes, de lo que si estoy seguro es que ambas respuestas iban a tener consecuencias distintas, ya ven, al nacido en Belén le acarreó la muerte en cruz, y al alquimista, con toda seguridad, le van a regalar, por lo menos, un escaño en el Congreso de los Diputados que le asegurará otros cuatros años de bonanza con crisis o no.

Da la impresión de que Alfredo P. Rubalcaba es algo chuleta, lo digo porque hace un par de días al ser nuevamente interrogado por otro colega en el sentido de cómo se atribuía el liderazgo del PSOE sin “primarias” de por medio, ha soltado por la sin hueso “que si se hubiesen convocado elecciones primarias, las hubiese ganado de calle”, sin acordarse para nada de la sacrificada Carme Chacón.

De manera que, aunque un servidor sea tachado de pesado, es la primera vez en la historia de la política española contemporánea que un militante socialista es más líder que el actual Secretario General del PSOE y Presidente del Gobierno de España, señor don José Luis Rodríguez Zapatero al que, Alfredo P., y buena parte del socialismo español, ha enviado a las tinieblas del cachondeo político nacional e internacional.

Con unas Elecciones Generales convocadas con precipitación para el 20 de noviembre, y pendientes de las Andaluzas para marzo o abril de 2012, España, ente abstracto formado por usted, yo y un puñado más de personas, se está jugando en estos días el ser o no ser una nación en ruina.

Diez meses de campaña con un Alfredo P. que se autoproclama líder absoluto de lo divino y humano, es carnaza suficiente para las aves de rapiña.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com
www.diariolatorre.es

martes, 2 de agosto de 2011

Vera de Mar, Chet Baker y "Rafa" Toscano


En cierta ocasión, me definí como algo anarco. Conjugo especialmente la anarquía a la hora de escribir, no tanto por lo que escribo y el cómo lo hago, sino por el lugar y el cuándo ejecuto la transmisión de lo que pienso y deseo al disco duro del maldito ordenador.

No tengo hora fija para teclear, aunque últimamente vengo realizando la tarea tras la cena y en la sagrada terraza donde el ficus desea, esa es mi sensación, asomarse a la pantalla; comprenderán, tras más de siete mil “copos” escritos, que a mi izquierda descansa un rico y dulzón pampero a la espera que lo bese y succione con inmenso amor.

Hace unas noches le daba vueltas a la tabarra que se traen Alfredo y Mariano, y por un momento, tan sólo un momento, pensé en sacrificar a usted, querido lector, con otra diatriba más sobre política. Bebí un sorbo del milagroso ron y, como si fuese una bendición de los dioses, llegó hasta mis cascado oídos el leve sonido de una trompeta encantada y encantadora, ni más y menos que la de Chet Baker, el mejor trompetista de jazz, pues en sus melódicas notas la nostalgia, alargada con la suavidad de su toque, se hace presente y pasado.

A este lugar “donde el viento silba nácar”, La Antilla, si no se le llega a coger el pulso de la pleamar y la bajamar, del alba y el ocaso, de la duna y la marisma, de la baila y del choco, puede convertirse en el desierto del tedio; de manera que hay que estar atento y vigilante ante cualquier milagro que pueda emerger.

La terraza de la que les hablo está a un tiro de piedra del Club Deportivo “Vera de Mar”, en el que su repostero, “Rafa Toscano”, hace lo posible e imposible para que seamos un poco más felices. Pues bien, cansado de pensar sobre qué escribir, marché tras los bucles de la trompeta de Chet Baker, y sus blues, porque son blues, se encontraban en la terraza del citado Club.

Como la trompeta de Baker es cualquier cosa menos estridente, subí, como rizos, los escalones que llevan a la más bella de las atalayas que usted pueda imaginar, y en ella, en la terraza, grupos de personas susurraban palabras y esgrimían sonrisas de juventud. También joven, pero sin nadie a su lado, una chica observaba a la luna en ese viaje que nunca he llegado a comprender.

De nombre Noelia, me senté junto a ella y me acogió; mientras apurábamos los pamperos correspondientes, la trompeta de Chet, baja de tono, nos animaba a besarnos.

Y lo hicimos y nos amamos. Sin ruido de por medio, solamente con la melodía del mejor trompetista de todos los tiempos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com
www.diariolatorre.es

Chet Baker en Vera de Mar (La Antilla)


Chet Baker en Vera de Mar (La Antilla)
José García Pérez

En cierta ocasión, me definí como algo anarco. Conjugo especialmente la anarquía a la hora de escribir, no tanto por lo que escribo y el cómo lo hago, sino por el lugar y el cuándo ejecuto la transmisión de lo que pienso y deseo al disco duro del maldito ordenador.

No tengo hora fija para teclear, aunque últimamente vengo realizando la tarea tras la cena y en la sagrada terraza donde el ficus desea, esa es mi sensación, asomarse a la pantalla; comprenderán, tras más de siete mil “copos” escritos, que a mi izquierda descansa un rico y dulzón pampero a la espera que lo bese y succione con inmenso amor.

Hace unas noches le daba vueltas a la tabarra que se traen Alfredo y Mariano, y por un momento, tan sólo un momento, pensé en sacrificar a usted, querido lector, con otra diatriba más sobre política. Bebí un sorbo del milagroso ron y, como si fuese una bendición de los dioses, llegó hasta mis cascado oídos el leve sonido de una trompeta encantada y encantadora, ni más y menos que la de Chet Baker, el mejor trompetista de jazz, pues en sus melódicas notas la nostalgia, alargada con la suavidad de su toque, se hace presente y pasado.

A este lugar “donde el viento silba nácar”, La Antilla, si no se le llega a coger el pulso de la pleamar y la bajamar, del alba y el ocaso, de la duna y la marisma, de la baila y del choco, puede convertirse en el desierto del tedio; de manera que hay que estar atento y vigilante ante cualquier milagro que pueda emerger.

La terraza de la que les hablo está a un tiro de piedra del Club Deportivo “Vera de Mar”, en el que su repostero, “Rafa Toscano”, hace lo posible e imposible para que seamos un poco más felices. Pues bien, cansado de pensar sobre qué escribir, marché tras los bucles de la trompeta de Chet Baker, y sus blues, porque son blues, se encontraban en la terraza del citado Club.

Como la trompeta de Baker es cualquier cosa menos estridente, subí, como rizos, los escalones que llevan a la más bella de las atalayas que usted pueda imaginar, y en ella, en la terraza, grupos de personas susurraban palabras y esgrimían sonrisas de juventud. También joven, pero sin nadie a su lado, una chica observaba a la luna en ese viaje que nunca he llegado a comprender.

De nombre Noelia, me senté junto a ella y me acogió; mientras apurábamos los pamperos correspondientes, la trompeta de Chet, baja de tono, nos animaba a besarnos.

Y lo hicimos y nos amamos. Sin ruido de por medio, solamente con la melodía del mejor trompetista de todos los tiempos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com
www.diariolatorre.es

lunes, 1 de agosto de 2011

Soraya, Andalucía y el "Poder Andaluz"


Soraya Sáenz de Santamaría, portavoz parlamentaria del Partido Popular, ha recordado que en Andalucía siempre han coincidido las elecciones generales con las autonómicas, por lo que no le parece bien que los andaluces tengan que ir dos veces a las urnas. Soraya no tiene buena memoria política, creo que por joven, pues en dos ocasiones las elecciones autonómicas se convocaron sin el amparo de los líderes centralistas.

Aunque la autonomía que goza Andalucía no es plena, pues no está libre de cordones umbilicales con el Gobierno central y la Unión Europea, los andaluces se pueden sentir orgullosos de que sean ellos, por sí y por su tierra, los que puedan definir su futuro político, sin olvidar, ya decía, que estamos hipotecados por la izquierda y la derecha. Bajarán, pues, los gurús centralistas, Mariano y Alfredo, para ayudar a sus delfines, a saber, Arenas y Griñán, y ni siquiera Valderas se verá libre del apoyo de Cayo Lara; volarán todos, pues, como aves de rapiña para hurtar el debate andaluz.

Mis amigos y lectores Javier, “Copito” y “Pintor”, no ha mucho tiempo, comentaban a uno de mis “copos” la necesidad de crear un partido, plataforma o colectivo, sustentado en una teoría netamente andalucista, para hacer realidad lo que Andalucía debe ser, un paraíso perdido; paraíso no angélico, sino capaz de colmar de trabajo y dignidad a sus habitantes.

Llegamos tarde, queridos amigos, no da tiempo, creo, para alcanzar un Poder Andaluz. Existen residuos, escombreras y colectores, formados por buena gente, aunque deformados y heridos por sus luchas fraticidas, que no llegarán a conformar una alternativa a los vampiros centralistas y nacionalistas (vasco y catalán).

¡Es la economía, estúpido!, que se dijera, lo que nos hace ricos; pero para poder llegar a alcanzar un Poder Económico es necesario lograr un Poder Andaluz, y este último tan sólo puede alcanzarse desde la política.

Sin embargo, lo que son las cosas, dicho poder, el político, nada más se puede conseguir en la Elecciones Generales si Andalucía fuese capaz de realizar una falla en el Congreso de los Diputados, o sea, introducir en él un puñado de andaluces que ejerzan como tales.

Imposible por ahora, amigos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

La decencia, amig@s, la decencia (I)


Si existe alguien que esté conmigo para intentar vencer en la guerra “literaria” que se borre al instante, pues tiene perdida de antemano la misma; más aún, será tachado de complicidad con el enemigo nº 1 de la cultura oficialista y perderá, en su osadía, cualquier posibilidad de llegar a ser reconocido como buen poeta si lo merece y, sin lugar a dudas, será ahogado en el pozo del silencio, el peor de todos los pozos para los que desean un cierto reconocimiento de la casta literaria.

Doy, pues, por perdida la guerra, pero no mi doble batalla personal. Vean ustedes, con mi pensión y la de la parienta tengo para ir tirando y me sobra. Soy libre como el silbo de madrugada y no dependo de nadie; qué pocos pueden decir lo anterior. Que nadie se interponga en mi camino con palabritas de paz; los que me conocen, y nada más que me conozco yo, y no mucho, saben que no les haré, con perdón, ni puñetero caso.

Es la decencia amigos, la decencia que se incrusta en el ADN del menda lo que hace que vomite de la realidad cultural de este pequeño mundo, me refiero a Málaga, aunque que tal vez pueda extenderse a babor y estribor de esta nave de políticos sin escrúpulos.

A qué viene todo este alegato, pueden y deben preguntarse ustedes si es que les importa de verdad la cultura. Pues se debe, ni más ni menos, que al numerito que Elías Bendodo, Presidente de la Diputación de esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, y la diputada del Área de Cultura, Marina Bravo, han montado allí donde el levante refresca la canícula, llámese Acera de la Marina, entre cervezas y canapés, con la presentación de los puestos de responsabilidad de la cultura provincial malagueña tiene tintes surrealistas.

Tampoco voy a convertir, de un tirón, en tierra de rastrojos todo ese entramado de amigos, amiguetes, enchufados, avalistas y equidistantes de izquierdas y derechas, o sea, personajes neutros que se adaptan como nadie a los vaivenes de la política.

Será en pequeñas dosis, como corresponde a una trama en la que la más inocente es, en teoría, la máxima responsable del Area de Cultura.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com