domingo, 31 de julio de 2011

Fue un acaso (IX)


La estúpida estación del siempreigual ha dejado un sello de idiotez. Ahora vuelven la nostalgia, la duda y el escalofrío de la umbría esquina.

El olor a vieja gabardina impregna el sucio ascensor. Todo se pone más familiar; hasta el escondido olvido que creíamos superado para siempre.

Soy consciente de mi regreso al mundo de la normalidad; por ello, volveré a ajustar la tuerca del disparate en sentido inverso a las agujas del reloj, y el tiempo invertirá su orden.


De “Resurrección” del poemario “Fue un acaso de José García Pérez”

sábado, 30 de julio de 2011

La ruina


Ya era difícil, pero por fin hemos conseguido que la ruina anide entre nosotros y forme parte hasta del sabroso gazpacho. No sé cómo verán ustedes el fantasma de la ruina, digo lo de fantasma porque da la sensación que no se ve. Para mí el estado ruinoso de una casa es ver en todos sus rincones y esquinas unas telarañas que aniden murciélagos, pobrecitos, y bichos así. Por lo que leo, por cierto que le voy a echar bemoles a la cosa y voy a dejar de comprar prensa escrita, nos encontramos los españoles para que nos sacudan el polvo al igual que hace la vecina del tercero, desde su terraza, con sus toallas cuando viene de la playa.

O esto nos lo tomamos en serio o vamos ser puro cachondeo para la casta política, sea ésta de izquierda o derecha. Claro es que si nos tomamos en serio la mandanga, acabaremos tod@s siendo indignad@s de verdad, no como esos de pacotilla, buena gente, que se conforman con que aparezcan Alfredo y Mariano dándoles parte de razón; y ya, ea, contentos y a la Puerta del Sol para alzar las manitas y chupar cámara de la buena, si es que existe la buena.

No es la ruina de España, algo sí como un ente abstracto, no es eso; tampoco es el Estado, palabreja que nos acojona, el que va a supurar telarañas; menos aún, esos conceptos que pueden hacer tambalear al sencillo vecino, ya saben, que si la Junta de Andalucía, la Generalitat, tanto valenciana como catalana, Castilla la Mancha y la de León, y así hasta llegar a Murcia con su bandera y Parlamento; para qué hablar de la deuda de los Ayuntamientos o del déficit de las vacuas Diputaciones.

Los paganinis somos nosotros. Han malgastado, todos, y siguen malgastando nuestros ahorros en aeropuertos donde no vuelan ni aviones de papel; universidades que están produciendo una inflación de la inteligencia; las tarjetas de créditos, los móviles, los sueldos, los cuñados y los enchufados. A todos ellos, los pagamos nosotros.

La ruina es la nuestra. Se han ciscado y apoderado de lo poco que tenemos o teníamos. El Estado es usted y yo. España es usted y yo. La Junta es usted y yo. Hagamos la revolución. Es necesaria. Dejémonos de monsergas.

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viernes, 29 de julio de 2011

Toma ya: ¡El 20 de Noviembre!


Bueno, pues mira, ya hay adelanto electoral. Que si agoto la legislatura, que si hay que seguir hasta el último día, que si esto o si lo otro, y de pronto, sin venir a nada, anuncia nuestro buen Zapatero, cuando agosto nos va a crujir como Angel Basanta a Alfredo Taján, que allá por noviembre se celebrarán las próximas Elecciones Generales.

Fíjense que semejante locura la ha podido anunciar en septiembre y, sin embargo, ha dicho, ea, hoy es el día. Con lo cual, los que han iniciado el éxodo a 120 kms por hora (perdonen que me pregunte quién habrá sido el concesionario que puso las señales del 110 y ahora del 120, sea el que sea, tío o tía, se ha forrado con permiso de Rubalcaba, que, cuando Ministro, no hace ni tres telediarios, llevaba lo de Tráfico), decía lo del éxodo, pues bien, los viajeros habrán pasado un rato entretenido y seguro que el viaje se les ha hecho más llevadero, no a todos, pues a los que están lampando por ser de nuevo señorías y vivir del cuento les habrá entrado un sudor frío y, seguro que a la primera señal de retorno, han iniciado la vuelta atrás para pelotillear al Jefe Provincial del partido correspondiente no sea que lo dejen en la más triste de las miserias, o sea, como a parte de los cinco millones de parados.

A un servidor de ustedes y de la parienta, la noticia le ha cogido, justo, en el rato del dominó, cuando un amigo se ha acercado a decirnos que Zapatero estaba parloteando en la tele, y nada, seguimos a lo nuestro como si tal.

Y ya ven que hay días en noviembre, mes de santos y difuntos, del valle de lágrimas y el de los caídos, pues nada, el que bautizaron como Bambi, que viene a significar algo así como un inocentillo ciervo, para arreglar lo de la memoria historia y dejar caer su última cagada, va el hombre y anuncia que el 20 de Noviembre, ya saben, cuando dicen que murió Franco, los españoles, también las españolas, irán, allá ustedes, a votar lo que estimen oportuno que, tal como está el “fregao”, puede ser una escandalera de mucho cuidado.

Por qué el 20 de Noviembre, por qué. Ya estoy yo igual que Mourinho cuando el Barçan le atizaba. Den su opinión, cuelguen su comentario, por qué…

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jueves, 28 de julio de 2011

Tu memoria en el dominó


Verás, amor, en este lugar “donde el viento silba nácar” -en el que un día de leve poniente, cuando la pleamar alcanzaba su máximo esplendor y se adentraba en la marisma a través de sus caños y esteros, te conocí y amé- la vida transcurre de forma diferente a cuando, tú y yo, sentados en la duna roja, la más alta, hablábamos de nosotros y de lo nuestro. Éramos felices, sin más. No mirábamos el reloj, pues sus agujillas corrían más deprisa que al resto de los que paseaban por la ribera. Se nos hacía de noche en un santiamén, y observábamos como la blanca luna recorría su camino hacia el ocaso y en su caminar se ponía roja encendida. Cuando se ama, el reloj no sabe de tiempos humanos.

Y decía que la vida transcurre de forma diferente porque este lugar, el mismo que acariciábamos tú y yo, se me está haciendo insoportable. Sigue todo igual, ya sabes, el ocaso, la pleamar y bajamar, el niño de la pala roja y el perro que mira incansable a levante; te espera, al igual que yo, pero presiento que no vendrás.

Para pasar el rato y no machacarme con tu inacabada ausencia, me siento con tres conocidos a jugar al dominó. Este juego de veintiocho fichas es un entretenimiento para jubilados; pasa, sin embargo, que yo no quiero jubilarme del todo. Deseo, pensando en ti, seguir eternamente activo en nuestro amor.

Ello es malísimo para el compañero que forma pareja conmigo, pues el dominó, aunque pueda ser también para personas inteligentes, es esencialmente para ejercitar la memoria; de manera que si estás pensando en otro mundo que no sea el seis doble o la ficha que te señaló tu pareja, no ganas ni una jugada y, además, te echan una bronca.

Esta tarde, Antonio, mi compañero de partida, me preguntó airado que en qué estaba pensando; si te lo dijera, le contesté, nunca lo comprenderías. Cómo decirle que la única ficha que tenía en mis neuronas, eras tú, tus besos, palabras, mimos y el lúdico tacto de tu piel.

Comprenderás que he perdido la partida, pero he saboreado por un instante la brisa de nuestro amor.

¿Me crees si te digo que aún perdura?

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miércoles, 27 de julio de 2011

La "familia" socialista, según Rubalcaba


Este “copo” intenta tratar un peliagudo tema que ignoro si sabré resolver; esencialmente porque no me agradaría que alguien pudiera pensar que soy antisocialista, tampoco me gustaría ser enchiquerado en el PP. Hace un montón de años, cuando aquellas elecciones generales de 1977, fui candidato por UCD, pero aún conservo la candidatura de aquellos históricos comicios, y en ella consta que aportaba mi granito de arena como “independiente”, pues entonces la “ucedé” era un conglomerado de partidos y personas que iban por libre, mi caso.

Sí es cierto que pertenecí, previo rebote con el invento de Adolfo Suárez, a la familia andalucista; pero a los pocos años, descubrí que se trataba, para mal de Andalucía, de una “familia” cainita, y la verdad es que uno no estaba para matar ni ser matado. Así que me replegué a mis cuarteles de primavera o sea, a la poesía y a escribir, son hechos diferentes, y a ejercer como una especie de “anarcocristiano”, pero sin serlo al cien por cien, pues no tengo la osadía de ser anarquista y mucho menos la valentía de ser cristiano, conste que no digo católico.

Ruego perdonen el prefacio, pero lo estimo necesario a causa de las manifestaciones realizadas por Alfredo P. Rubalcaba cuando ha afirmado que ellos, la familia socialista, sienten más la matanza de la isla de Utoya (Noruega) porque los asesinados eran de los suyos.

Verás, amigo Alfredo, esa majadería, impropia de ti, no me ha gustado nada; ea, ya no te voto. Tú -que eres sagaz, inteligente y listo- no debes tender esas redes demagógicas para buscar voluntades. Cómo te lo diría; ahí va: a los muertos ni tocarlos y, mucho menos, apropiarse de ellos; lo anterior lo has dicho tú multitud de veces, cuando adversarios políticos han intentado extender escrituras de propiedad con los asesinados por los del hacha y la serpiente o no lo recuerdas.

Algo más, tú, yo, y el resto que es multitud, nos conmocionamos ante cualquier asesinato; pero para qué engañarnos, atiende Alfredo, no es lo mismo que se muera alguien a que “se” nos muera alguien. Seguro que tú lo sabes, al igual que yo, por pura experiencia, ya sabes, un día tu madre o tu padre o tu hermano, no digamos un hijo, esto último debe ser una tragedia que creo puede desembocar en un vacío eterno.

No juegues con los votos, menos con los muertos, pues todos nos hemos conmocionado con los asesinatos. Mide bien tus palabras, que te la juegas.

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martes, 26 de julio de 2011

Sopresa con "recorte"


A Elías Bendodo, recién estrenado su cargo de Presidente de la Diputación de Málaga, le hicieron la primera entrevista de las numerosas que le quedan; en ella, el colega preguntó a Bendodo por el nombramiento del nuevo director del “Centro Cultural Generación del 27”, organismo dependiente del Area de Cultura del ente supramunicipal, a lo que el presidente bis -también lo es del PP malacitano- respondió que sería la gran “sorpresa”.

A los tres o cuatro días, la diputada provincial del Area de Cultura, Marina Bravo, fue expuesta, no recuerdo si por el mismo colega, a idéntica pregunta realizada a su jefe superior inmediato, y ella contestó que se estaban barajando varios nombres, pero que aún no había nada decidido; pensé que había gato encerrado en las dos distintas y distantes respuestas, pues no existen tantos personajes en Málaga, y fuera de ella, que puedan producir asombro.

La “sorpresa”, anunciada por don Elías, ha saltado en forma de “recorte”, y la nueva gestión del “CC del 27” ha recaído en el buen poeta J.A. Mesa Toré, auténtico conocedor del famoso Centro ya que, durante años, ha formado parte, más bien a la sombra, de su gestión; hecho que con el tiempo le ha acarreado la inmensa suerte de ser trabajador o funcionario, no lo sé con exactitud, de la Diputación en cuestión.

Quiero creer que Mesa Toré será más plural, así lo ha prometido, a la hora de que distintos autores succionen de las ubres de la vaca-Diputación y amplíe las varillas del abanico que sus predecesores en el cargo siempre cerraron, convirtiendo al “CC del 27” en el cortijo literario de unos pocos, y repetidos hasta la saciedad, a través de su larga historia. Ahí tienen, sin ir más lejos, la última que ha realizado la predecesora de Mesa Toré, Aurora Luque, con el nihil obstat a la publicación de una antología de poetas en la que ha dejado en la cuneta a inmensos poetas de talla internacional como Antonio Hernández, por nombrar a uno que no es de Málaga.

Bueno, esperemos a que pase la canícula para, desde esta doble atalaya, “Papel Literario Digital” -veinte años de existencia- y “El Copo”, oteemos la marcha del “CC del 27”, sin olvidar que, además de Mesa Toré, es Marina Bravo la verdadera responsable de su honesto e imparcial caminar.

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lunes, 25 de julio de 2011

El encuentro


Anoche vino a verme, a tener un encuentro conmigo, un joven médico amigo. Siempre es bonito encontrarse con alguien. Anda sin encontrarse. Venía de fuera, de la calle; yo estaba dentro, sin encontrarme.

Jugamos un momento al encuentro fugaz de ideas que nos unen y nos diferencian de otros. No llegamos a encontrarnos. Descubrimos en minutos, hablando pausadamente, la inmensa soledad donde se debaten nuestros acercamientos al misterio absoluto de la Libertad.

Quedamos en encontrarnos de nuevo. La próxima vez con más amigos; será, por tanto, más difícil conseguir el encuentro.

No existen encuentros con otros sin el hallazgo de uno mismo. Sin embargo, nadie, por sí, se deja buscar. Encuentra siempre escapes amañados.

Anoche comentaba que estaba en crisis. Todo lo que me rodea se encuentra en crisis. Tengo que restaurarme. Será un largo y duro proceso.

Hace un día maravilloso. Un día para huir de mí, y entregarme al placer de la brisa.

domingo, 24 de julio de 2011

Muerte en el Norte y el Sur


Escribe Fernando Pessoa en su “Libro del desasosiego” lo que sigue: “Y tengo a los otros en mí. Incluso lejos de ellos, estoy forzado a su convivencia. Solo, me rodean multitudes. No tengo hacia donde huir, a no ser que huya de mí.”

Una locura asesina, presuntamente realizada por el noruego Anders Behring, ha sacudido, en Oslo, la paz del Norte del mundo al ser asesinadas más de noventa seres de los “nuestros”; quiero decir personas blancas, instruidas y de similar cultura a la que soportamos. Los medios de comunicación han invadido nuestra tranquilidad y, aunque lejos de nosotros, los hemos sentido como nuestros. Ello no quiere decir que hayamos dejado de alimentarnos, pasear y disfrutar en la medida de nuestras posibilidades; sin caer en la cuenta que -aunque comentamos la noticia en restaurantes y, embadurnados de cremas, bajo sombrillas en la playa o expuestos a pleno sol- gozamos de la inmensa suerte de poder señalar con el dedo acusador al protagonista de la matanza, y eso nos salva de la responsabilidad asesina.

En el Sur del mundo, le llaman cono, están llamados a morir millones de otros seres que no son de los “nuestros”; quiero decir personas negras, no instruidas, que miran fijamente sin ver nada, y si tienen cultura, la desconocemos o no nos interesa; los medios de comunicación los tratan fugazmente, quiero decir como a perseidas que, como en noche de agosto, aparecen y desaparecen según culebrones de verano. Como no son de los “nuestros”, nos importa un bledo que esos ojos siempre abiertos, sin asombro de por medio, se cierren para siempre. Ellos y ellas no son protagonistas de nuestras conversaciones, no nos interesa hablar de ellos. Y no nos interesa porque somos sus asesinos por omisión; a lo más un vergonzante encogimiento de hombros y una blasfemia como ésta: ¡y yo qué puedo hacer!

La matanza de Oslo la miramos con prismáticos, a los que aumentamos el zoom. El genocidio del Sur lo observamos con los mismos prismáticos, pero colocados al revés para que se difumine la imagen.

Formamos parte de una Sociedad Anónima de Crímenes, y en ella, oh Dios u oh Demonio, nos revolcamos felices porque, al contrario que Pessoa, no tenemos a los “otros” en nosotros.

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sábado, 23 de julio de 2011

Fue un acaso (VIII)


Aunque intento abrir la ventana del asombro y buscar en lo gris un perfil de originalidad, nada ocurre. Porque nada transforma, ni siquiera fugazmente, la asesina sombra de la seguridad. El suicidio a la vida se ha consumado; la existencia, transcurre.

Los milímetros del mañana están perfectamente encajados. Sé lo que va a acontecer. Lo asumo. En la quietud de la muerte, trazo una línea con tiza de esperanza. Seré invadido por el quizás.

(“De la muerte” del poemario “Fue un acaso” de José García Pérez)

viernes, 22 de julio de 2011

De gaviotas, capullos, vampiros y amapolas


El vapuleo que la “gaviota” le endosó al “capullo” el 22-M ha hecho que éste, el capullo, se marchite, mientras la gaviota planea ufana el territorio español. En las ciudades, las “rapaces” gaviotas sen han hecho dueñas y señoras de los perímetros urbanos más importantes, a excepción de los “vampiros” nacionalistas que han vencido en otras, desde donde seguirán succionando la sangre del puñado de trabajadores que siguen currando.

En los reinos de taifas, mejor no hablar, un manto azul cubre la piel de toro, excepción hecha de Asturias, donde el azul “mahón” de Cascos ha teñido montañas y playas; lo de Cataluña es rancho aparte, y no forma parte de los idus de mayo.

Más que capullo, queda la “amapola” de Andalucía, amapola sujeta a los vientos de presuntos insecticidas que, en forma de corruptelas y Eres complacientes, puede ser aniquilada en cuanto una bandada de “gaviotas” diga: vamos a por ella; en ese instante, las “caperucitas azules”, me refiero a Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola, y otros regidor@s del PP brindarán con champán del bueno por el marchitado “capullo”.

Sabedor de ello, el bueno de Pepe Griñán, presidente de la amapola andaluza, está intentando poner los medios para que no ocurra el hundimiento de Titanic. Y es por eso que hace un par de días y noches, el “Hospital de las Cinco Llagas” ha aprobado una propuesta para que se debata en su UCI que los alcaldes y alcaldesas no pueden ser candidat@s al Parlamento de Andalucía, y ello por el tirón electoral que puedan tener los De la Torre, Zoido y, entre otros y otras, la mencionada caperucita azul.

Creo que es buena medida que el político tan sólo tenga una función a realizar, pero por el mismo motivo tampoco debería desempeñar gestiones de concejal y diputado andaluz; concejal y diputado provincial; alcalde y diputado nacional; alcalde y senador; y, muy especialmente, concejal de urbanismo y cualquier carguillo más.

No le vale a Griñán y demás señores del campo de amapolas esta burda estrategia. Yo estoy con los “indignados”, o sea, que cada quisque se lama su capullo, pero nada más que el suyo.

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jueves, 21 de julio de 2011

Don Angel Rodríguez Vega

A través de “La buena noticia” que todos los lunes publica Manolo Montes para regocijo de sus lectores, sean creyentes o no, he sabido de la “mala noticia” de la muerte, tal vez resurrección, de don Angel Rodríguez Vega, santo sacerdote de la cabeza a los pies.

A dicho cura le debo buena parte de lo que soy, diría yo, para entendernos mejor, que “la buena parte”, porque la otra, todo ese tinglado que conforma mi ser es azúcar disuelta por los vaivenes de la existencia; digo existencia, y no vida, porque ésta, la vida, nace del descubrimiento asombroso del Misterio al que podemos llamar Dios, aunque mejor sería decir Jesús de Nazaret.

Hace la friolera de 47 años que viví a tope un Cursillo de Cristiandad en Melilla. En el equipo de dirigentes se encontraba Don Angel, acompañado de un grupo de laicos, todos ellos, Alberto Cuevas, Antonio Márquez, Rafael Ledesma, Manuel Díaz y Paco Gómez Ragio dejaron de existir, aunque tal vez sigan viviendo por ahí o en mí, vaya usted a saber.

¿A quién puede interesar esta secuencia tan íntima?, quizás a nadie, pero bueno, permítanme que me escriba a mí mismo. Y es que deseo hablar de “la palabra” transmitida oralmente. Palabra de Dios, a secas, la de Don Angel, palabra dicha como solo él sabía hacer y que era capaz de calar en lo más hondo del ser, y conseguir que uno fuese transmutado, convertido, por el único valor de su verbo; pura comunicación entre emisor y receptor, o sea, llegar a la conclusión personal que valía la pena “vivir” todo aquello que él teorizaba.

Y lo consiguió. Y lo viví. Y fue la época más feliz de mi vida, porque me sentía y sabía con certeza que era hijo de Dios, hermano de Cristo y templo vivo del Espíritu Santo. Aquello no podía durar toda la vida, porque es imposible vivir a presión toda la existencia. Algo queda y algún rescoldo aviva aquella tendencia a la divinidad de mi humanidad.

De su testimonio de vida me fui enterando con el transcurrir del tiempo; pero hoy he querido rendir homenaje a la palabra, mejor a la palabra de Dios encarnada en él.

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miércoles, 20 de julio de 2011

La corbata


El llevar o no corbata se ha convertido en debate parlamentario entre el Presidente del Congreso, excelentísimo señor don José Bono, y otro más, de igual tratamiento y menor rango institucional, el ministro de Trabajo Miguel Sebastián.

A Bono le conocí en la Legislatura Constituyente (1977-79); su acta de diputado le vino de la mano del PSP de Tierno Galván que, en su dejación de profesor ante el PSOE, propició que “pepebono” ostentase el cargo de Secretario de la Mesa del Congreso y elevó su prosopopeya con el estreno de su primer coche oficial. Después, ya saben, Presidente de la Comunidad Castilla-La Mancha durante un porrón de años, ministro de Defensa y actualmente, con moño añadido, Presidente del Congreso. El señor Miguel Sebastián, del que afirman nos regaló una bombilla, sufrió un buen revolcón como candidato a la alcaldía de Madrid, pero su amigo Zapatero le endosó un ministerio y el consabido coche oficial. Ambos viven como Dios, si es que Dios vive bien. La diatriba entre ellos es importantísima por el asunto de ponerse la corbata, no por vivir de corbata a costa de los contribuyentes.

Por los andurriales del Perchel de Paco Montoya, allí donde el fútbol se vive al tiempo que se bebe, existe, ya saben, la cafetería-bar Gran Vía, por allí, de vez en cuando, según euros, aparece mi buen amigo Jimmy, hombre que no usa corbata en verano y tampoco en invierno. Digamos, de entrada, que a Jimmy le suda la polla el asunto del nuevo debate parlamentario.

Y como Jimmy, deben existir cerca de cinco millones de hombres y mujeres más preocupados por la manduca diaria que por la corbata que defiende Bono. Son personas que buscan el sustento diario sin horizontes de esperanza, luchan por pagar sus hipotecas, aporrean las puertas de los bancos, viven a costa de padres, abuelos, cáritas y las tiendas de compra de oro donde van dejando medallas de la Virgen del Carmen y alianzas de matrimonio.

Esta España va mal, pero estos políticos actuales son la leche o idiotas; vaya usted a saber.

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Sin llegar a morir del todo


Vuelvo, pero ignoro el tiempo que estaré con vosotros. Tal vez lo que dure esta escasa levedad de hoy, que el cacharro llamado ordenador se porte con la seriedad que la hacen los Camps, Zapatero y los mercados de los euros.
Son tantos los años pasados, también vividos, en este lugar “donde el viento silba nácar” que se podría afirmar que en él he vivido el éxtasis y el infierno, los dos al mismo tiempo, y también cada uno por su lado; ahora bien, durante estos últimos días que van desde el último “copo” colgado, en el que hacía mención a un ficus que lleva camino de perecer, hasta este instante en que me he salvado de caer en las fauces de la Parca gracias a mí, al güisqui, Paco Basallote y García Velasco (los dos únicos amigos que se han preocupado por mi silencio de estos días), he tenido multitud de vivencias y he leído innumerables noticias en prensa escrita; pero ninguna de ellas, fuesen noticias o vivencias, han podido ser trasladadas a ustedes a causa de mi analfabetismo con las tripas de un maldito ordenador.
Sé teclear, y ya va bien; sé conducir el viejo Toledo, pero no tengo puta idea de lo que esconde su motor; casi sé existir, pero me he olvidado de vivir; duermo algo, pero no sueño nada, sea el sueño real o ficticio. Lo que intento describir es que parece que hoy puedo enviar estas letras desde el infierno del Atlántico al cielo del Mediterráneo, pero ignoro si mañana podré volver a conseguirlo. Mas digo una cosa, si lo consigo, a hoy me refiero, será la mayor de mis hazañas y de la me sentiré más orgulloso.
Otra cosa digo, les odio queridos lectores, pues son insensibles ante el último “copo” escrito, aquel que trataba sobre el pobre ficus. No han tenido ustedes los reaños imprescindibles para preocuparse de él, de mí o de uno de los dos.
Les odio cariñosamente, pero les odio. Y lo que son las cosas, sin la fantasmada que ocupan en uno de mis hemisferios cerebrales, no puedo vivir.

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miércoles, 13 de julio de 2011

Casi sin ficus

Una vez instalado en el lugar “donde el viento silba nácar”, observo, con íntima tristeza, que el ficus que me ha acompañado durante años en la sagrada terraza donde siento en la nuca del pasado el beso que sigue presente, está a punto de morir. Sus hojas han perdido la lozanía de su verde brillante y un color de ruina lo abraza sin posibilidad de resurrección; tal vez, cualquiera sabe, ha echado de menos mi presencia. Si fuese así, y sabiendo que estos seres necesitan del mimo humano, prometo dedicar más tiempo a él que a mí.

La ruina total que sobrevoló el pasado martes negro por nuestra nación -se dice así, ¿no?- ha hecho palidecer a más de uno en esta ridícula carrera que nos lleva a descubrir que el dinero es el auténtico señor de este mundo al que los ficus le traen sin cuidado. Nuestro presidente amortizado, señor Zapatero, ha culpado de este trajín de bolsas y deudas a la señora Angela Merkel, la jefa alemana, por no poner la millonada de euros para salvar a los griegos de tener que vender algunas de sus islas para ir tirando o, mejor dicho, seguir tirando a todo plan y sin vivir la maldición de Jehová, a saber, el “curro”.

Olvida el jefe de Rubalcaba, o no sabe, que la Merkel se ve ante el problemón de que en su Tribunal Constitucional se anda discutiendo un recurso en el que se afirma que no es el Gobierno que pone el parné, sino los concretos ciudadanos con nombres y apellidos.

Por aquí, por España, nombre y nación que según el presidente del PNV, señor Urkullus, están perjudicando seriamente al País Vasco, los distintos mandamases que tenemos, va la cosa por diecisiete, creen que son los taifas los que ponen los maravedíes en la jodida Unión Europea, y olvidan que son María, Paco, Juan y Silvia, entre muchos millones, los que apechugan con los errores y desvaríos de los que, como auténticos vampiros, viven a costa de que somos nosotros los que doblamos el espinazo.

Bueno, vale por hoy. Me voy a echar un rato con el ficus.

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El destierro


Nadie desea ser desterrado. Todos huimos de la posible expulsión de nuestra tierra de realidades y lazos afectivos. Nos sentimos felices en ella. Es nuestro vergel de vanidades; ahí crecen la autoestima, lo que algunos llaman fe, las cosas que necesitamos, las personas a las que servimos, los seres que nos sirven, lo nuestro, o sea, nosotros mismos entre pompas y vanidades.

Nos turba la imagen de una vida fuera de los límites concretos de lo conocido. “Desterramos” el destierro, y queremos seguir permaneciendo en el estúpido espacio donde nuestra propia estupidez es reconocida, asumida y aplaudida por los que nos rodean.

Cuando se opta por salir de la “tierra conocida”, me imagino que debe comenzar una aventura apasionante hacia la auténtica felicidad: el asombro o aquello que nos perturba y con lo que no contábamos.

Salir de la propia tierra dominada, infiere dejar a un lado la seguridad de pisar lo conocido, la estabilidad que supone lo alienante, la lógica que muestra como sentimiento lo razonable.

Quisiera dar pasos deslizantes hacia el misterio de la tierra prometida o desierto, pero ello es imposible. Nada se consigue con deslizarse. Es un camino de guijarros, tropiezos, rupturas y mutilaciones; pero es peor quedarse petrificado en la tierra de la sumisión.

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martes, 12 de julio de 2011

Espetos, Carolina, espetos


Prometo, a requerimiento de “copito”, escribir un breviario, a modo de decálogo sobre Andalucía, mi tierra, pues uno no es de donde nace, sino de donde pace; pero hoy no, porque para elaborar tan importante documento necesito del abrigo del ficus que se adentra en la vieja terraza y me cubre con su verdor, también del olor de la brisa y la sal, y qué decir del milagro del encuentro de la bajamar con la pleamar en ese beso jugoso de espumas que envidian los dioses.

Hace unos días, mientras tomaba la cuarta copa de “agua de fuego”, echaba un rápido vistazo al decano de la prensa malagueña que es del Norte, aunque se llame Sur (pequeña puya sobre la dominación del Norte sobre Andalucía), cuando he aquí que topé con una maravillosa foto de cuatro concejalas populares del Ayuntamiento de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia.

Ellas eran, y siguen siendo, Carolina España, Ana Navarro, Mª de Mar Martín y Gemma del Corral que, previo toque telefónico al del clic, paseaban a sus anchas por la más coqueta de las calles de este perímetro urbano y tal vez de España, me refiero a nuestra arteria más querida, a saber, Larios, ya entoldada para guardarnos de “las calores”.

El motivo de su rico garbeo estribaba en ver la forma de solucionar el hecho de que los cruceristas que llegan a Málaga no se larguen a Granada, Ronda, Córdoba y Sevilla, y pasen más horas entre nosotros paseando, y lógicamente dejando sus “posibles”, por el casco histórico, casi cascarón, que no deja de estar en permanente construcción.

Por más que lo deseen algunos, no tenemos aún el atractivo suficiente para que Málaga entre en las ofertas de excursiones que, desde el mismo crucero, se brinda a los navegantes de pro. Es cierto que tenemos el nombre de Picasso en su doble acepción de Museo y Casa Natal, pero su contenido artístico no es el apetecible para cambiarlo por una visita, pongamos por caso, a la Alhambra granadina que está a tiro de piedra. Si a ello se le une el cierre de establecimientos y los sablazos culinarios, apañados vamos.

Tal vez, digo yo, unos espetos en condiciones y poco más. Por esas sardinas -especialmente las llamadas manolitas-, además de la mar, la brisa y el sol, el personal puebla El Palo y la Costa del Sol.

Espetos, Carolina, espetos en la Acera de la Marina. No hay otra solución.

Nota para los que me lean en Argentina. El espeto es una forma singular que tiene Málaga de asar sus pequeñas sardinas. Están de rechupete.

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lunes, 11 de julio de 2011

"R" contra "R"


La entrada de Rubalcaba en el coso taurino electoral enfrentándose a Rajoy, promete ser altamente ilusionante en su aspecto léxico, pues en el puramente político, gane el que gane y que Dios reparta suerte, ambos, digan lo que digan y prometan lo que prometan, llevarán en sus respectivas sobaqueras un par de tijeras para realizar los recortes necesarios.

El primero de los contendientes, Alfredo, ya ha dado buena prueba de lo que afirmo durante el tiempo que, bajo el mote de vicepresidente primero del Gobierno de Zapatero, ha demostrado su amor a los banqueros y al uso de las tijeras, aunque ahora, es lógico en política, diga lo contrario. El segundo, Mariano, más remolón por el momento, hará, al igual que Zapatero, lo que le manden Obama, la banca y la Unión Europea, pues las habas están contadas y las tetas de la vaca no dan para más.

Creo que todo ello ocurrirá por el mes de octubre, que no más tiempo puede durar la contradicción entre el candidato socialista y el presidente interino. El primero prometiendo dar un trabucazo a los bancos y el segundo, Zapatero, con el visto bueno del candidato, dándoselo a las clases medias para aumentar el peso de la bolsa de los banqueros.

Mientras ello ocurre, y dado que nos encontramos absurdamente aburridos, mientras la vida continúa y la cerveza es un líquido impresionante para ser engullido al por mayor, se me ha ocurrido colocarles nombres y adjetivos que empiecen por la “R” de Rubalcaba y Rajoy, con los que ustedes pueden estar o no de acuerdo, y lo mejor de todo, añadir otras palabrejas que comiencen con “R”. Ahí van algunas.

Rubalcaba: rabí, racionalista, radioactivo, radical (ahora), radionovelista, rajado, rampante, ranilla, rapaz, rapador, rápido, raquero, raquítico, rasgador, rastreador, raticida, reactivo, realquilado, readmitido, rebatible, rebotado, rebufo, recadero, recambio, recargado, recauchutado, recetador, reciclado, reconocido, recolectado, recomendado, record, recorte, recreado, recuperado, recurrido, redomado, reducto, reeditado, reexportado reestrenado, reflotado…

Rajoy: rácano, razonable, radiante, radiosótopo, raigambre, ralentí, rancio, rapador, raposo, rara avis, raso, rateador, rayano, razonable, reagudo, realista, rebordeador, rebuscado, recalcitrante, recámara, recatado, recaudador, receloso, receptor, recio, recogepelotas, recogido, recóndito, reconstituyente, recostado, recriminado, recurrente, redentor, reditual, redondo, reemplazable, reexaminado, referente, refinado, reformador…

Puede ser entretenido, especialmente en tiempos de tedio.

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domingo, 10 de julio de 2011

Fue un acaso (VII)

Tengo la certeza de saber lo que pisan mis pies, lo que palpan mis manos, lo que abarca mi vista. Y también sé que el pálpito de mi corazón es el idéntico tic-tac de tos los seres que deambulan sumisos al destino.

¿Y qué importan la justicia o la injusticia, la virtud o el pecado, el cielo o el infierno si el viento se ha convertido en pastosa calma?

De la muerte (III) de “Fue un acaso” de José García Pérez

sábado, 9 de julio de 2011

"Cosas" de Dios


Dios no está. No lo busques en un laberinto de conceptos sin solución, ni en la quietud de un bello amanecer, ni en la violenta ruptura del mar en su encuentro con el acantilado.

No está en los conceptos, tampoco en el amanecer o en la violencia de la ola.

No es un objeto que se encuentra, y se usa, y mañana se escapa, y de nuevo vuelvo, iluso de mí, a la caza y captura de su existencia cosificada. Dios no está en el mástil airoso del Vaticano, ni en la palabra de quien dice representarlo.

Dios es, y es el aroma vivo que se desprende del encuentro de amor entre un hombre y una mujer. No habita ni en el hombre ni en la mujer. Es el contacto íntimo que brota del encuentro.

Dios es. Y existe en el vivir de aquellos que conscientemente viven en amor.

viernes, 8 de julio de 2011

El indignado Blas Infante


Escribe Blas Infante en “El ideal andaluz”: “Yo tengo clavada en la conciencia, desde mi infancia, la visión sombría del jornalero. Yo le he visto pasear su hambre por las calles del pueblo, confundiendo su agonía con la agonía triste de las tardes invernales; he presenciado cómo son repartidos entre los vecinos acomodados, para que éstos les otorguen una limosna de trabajo, tan sólo por fueros de caridad; los he contemplado en los cortijos, desarrollando una vida que se confunde con la de las bestias; les he visto dormir hacinados en las sucias gañanías, comer el negro pan de los esclavos, esponjado en el gazpacho mal oliente, y servido, como a manada de siervos, en el dornillo común; trabajar de sol a sol, empapados por la lluvia en el invierno, caldeado en la siega por los ardores de la canícula; y he sentido indignación al ver que sus mujeres se deforman consumidas por la miseria en las rudas faenas del campo; al contemplar como sus hijos perecen faltos de higiene y de pan; cómo sus inteligencias se pierden, atrofiadas por la virtud de una bárbara pedagogía, que tiene un templo digno en escuelas como cuadras, o permaneciendo totalmente incultas, requerida toda la actividad, desde la más tierna niñez, por el cuidado de su propia subsistencia, al conocer todas, absolutamente todas, las estrecheces y miserias de sus hogares desolados. Y, después, he sentido vergüenza al leer en escritores extranjeros que el escándalo de su existencia miserable ha traspasado las fronteras, para vergüenza de España y Andalucía.”

Tal vez se pueda decir mejor la situación de Andalucía en aquellos años, pero no más claro.

Hace unos días, con motivo del aniversario de su nacimiento, el Parlamento Andaluz, cerrado a cal y canto al pueblo, ha manoseado y prostituido a Blas Infante, a través de sus portavoces, afirmando que en la actualidad, él hubiese sido un “indignado” de los de hoy. En la Andalucía actual, no se dan algunas de las circunstancias que narra el notario de Casares, pero sí la peor de todas, a saber: conseguida la autonomía, ésta se humilla ante la cobardía de la clase política andaluza que se pliega al Gobierno central, y acata, sin chistar, sus órdenes, normas y recortes.

Blas Infante, al igual que los indignados de hoy, situaría su “punto de mira” en los políticos andaluces que se ponen firmes ante las órdenes de sus patrones y las prebendas del sueldo mensual.

Por favor, dejen en paz al único hombre que luchó por una Andalucía digna y libre, y que por cierto le costó la vida.

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jueves, 7 de julio de 2011

El Convento de la Trinidad vuelve a la palestra


El Convento de la Trinidad de Málaga ha pasado de ser una joya arquitectónica a una ruina inminente. Construido en el siglo XVI, a su alrededor emergió el barrio de la Trinidad, la única seña de identidad de esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia que, junto al citado Convento, es una cáscara de nuez con posibilidad de ser destruida de un pisotón por parte de las administraciones central, autonómica y local.

Hubo un tiempo en que llegó a ser, me refiero al Convento, Casa Cuartel de la Guardia Civil, convirtiéndose más tarde en refugio de maleantes, burdel de putas y chulos, amplio solar donde las jeringuillas crecían como amapolas y lugar de robo y saqueo de parte de su arquitectura.

Creo que fue por los 80 cuando se convirtió en Patrimonio Histórico Nacional y, por tanto, pasó a ser propiedad de la Junta de Andalucía, siendo ella, solita ella, la única culpable del estado de deterioro y cruel abandono en que se encuentra, y que a los malagueños, exceptuando unos pocos de ellos, les importa tres pepinos de los malos.

En el año 1995, año de elecciones municipales, se convirtió en un pim pam pum de los políticos malagueños, pero entre unos y otros, a pesar que desde el Ayuntamiento de Málaga reclamaba su uso para Museo Arqueológico, los muros del Convento no soportaban tanto abandono y la cosa olía mal, hasta que Rosa Torres, Presidenta del PSOE-A, y en su tiempo Delegada de Cultura, anunció que se convertiría en “Parque de los Cuentos” o cosa así.

Don Paulino Plata, actual Consejero de lo culto, borró lo de los cuentos con goma milán, y ha anunciado que ahora el maldito Convento se convertirá en Museo del Arte Rupestre.

El Ayuntamiento no cree a la Junta, ésta no se fía del Gobierno central, éste mira de refilón a Alfredo por si promete algo, y mientras esto ocurre, las ratas y los folladores furtivos corren y se corren a sus anchas por la anticua Casa Cuartel de la Guardia Civil.

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miércoles, 6 de julio de 2011

Rastreando noticias


Llevo un par de horas rastreando en la prensa alguna noticia que compartir con mis posibles lectores y no encuentro la perla adecuada. Seguro que es por la canícula que soportamos y seguiremos soportando durante tres meses seguidos.

La noticia es un suceso más o menos importante que, por su presencia entre nosotros, pueda sacudir la curiosidad de alguien e incitarle a su conocimiento y análisis.

Lo de los cinco millones de parados ha dejado de ser noticia, para convertirse en una realidad asumida y en una cantinela que la oposición repite una y otra vez, como cruel latiguillo para recoger hasta el último voto posible depositado en las entrañas del PSOE.

Lo de la petición del adelanto electoral está más visto que la posible triple dimisión de Alfredo P. de sus cargos de Vicepresidente 1º del Gobierno, Ministro del Interior y Portavoz de las resoluciones del Consejo de Ministros.

La ruina está tan instalada en nosotros y nuestros vecinos que ya ni siquiera nos preguntamos: “cómo va la cosa”. Nos interesa algo, pero no mucho, el sueldo de los políticos y las aventuras y desventuras de los que están en el poder para intentar engañarnos otra vez.

Y claro, como hay noticias con “sustancia”, que diría mi madre, una parte de la prensa acude a mostrarnos a una ministra en bañador que tampoco es nada del otro mundo y que, como ella, las hay a babor y estribor en cualquier playa no nudista. Así que tampoco.

Sabedor de ello, Antonio Gala, para agitar al público anuncia, a bombo y platillo, que tiene un cáncer no extirpable y que la “quimio” y la “radio” le están haciendo una gran putada. Lo que pasa es que igual que Gala, al que deseo una franca recuperación, los hay a montones llevando a la parca cogida de la mano, pero sin llegar aún al abrazo final.

La noticia podría ser que tenemos que diñarla y que mejor sería hincar el diente a una buena cigala que a una medalla de concejal; sin ánimo de molestar.

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martes, 5 de julio de 2011

La izquieda se fragmenta


Suponiendo que el actual PSOE sea de izquierda, que ya es mucho suponer, estamos asistiendo a una extraña situación de la llamada política progresista que puede convertirse, ojalá no ocurra, en una perpetuación de la derecha en el poder por los siglos de los siglos.

Con cerca de cinco millones de parados, buena parte del electorado socialista de este país cambió su voto o se abstuvo, dando paso al gran batacazo del pasado 22-M que ha vestido de azul la casi totalidad del territorio nacional, exceptuando los paraísos nacionalistas. A fin de intentar frenar la sangría de votos, Zapatero que se va, pero no, y Rubalcaba, que dimite, pero tampoco, están poniendo los pilares para que lo que fuese un inmenso palacio se convierta en un pequeño chiringuito.

Izquierda Unida, la otra izquierda, se ha beneficiado del desastre sociata y se lo ha creído. Y esta semana vamos a asistir a un encogimiento de hombros de IU que, como resultado del mismo, va a traer consigo que en Extremadura gobierne el PP sin mayoría absoluta, pero sí con mayoría simple de votos. Por aquí, por Andalucía, donde los hombres y mujeres de Griñán están sentados en lo alto de un polvorín que puede estallar en cualquier momento, se escuchan tambores internos de guerra que van subiendo de tono, al tiempo que el alcalde de Marinaleda anuncia a viva voz que pactar con los socialistas andaluces es hacerlo con el neoliberalismo.

Los “indignados” del 15-M, que debe suponerse, en su mayoría, ser de izquierdas, se han constituido en un movimiento asambleario que va por las barriadas con compañeros anarquistas, okupas, cristianos progresistas y antisistemas gorreando a los vampiros de la banca y a sus secuaces políticos; a lo primero, se han sumando Alfredo y Valeriano.

Para colmo de males, los “pobres” intelectuales y artistas como Almodóvar, Joaquín Sabina, Ana Belén, y poetas de la talla y el tallo de García Montero o Caballero Bonald, todos ellos antiguos amantes de Zapatero, andan pensando, dicen que es lo suyo, ahondar en la herida socialista creando otra plataforma de izquierdas.

Mientras la izquierda se fragmenta, Mariano Rajoy se fuma sus puros sin prisa alguna a la espera de ver pasar el cadáver de su adversario.

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lunes, 4 de julio de 2011

El segundo mensaje


He recibido un segundo mensaje furtivo, prohibido; es diferente al anterior. Al contrario de lo que hice con él primero, éste lo he leído con sosiego.

Tras hacerlo he hecho un enorme hoyo en la playa, y cuando mis dedos no alcanzaban a sentir más arenas, me he ayudado de palos y cañas y he introducido, amor tras amor, el segundo mensaje en el pozo fabricado.

Me quedaba tan sólo una cerilla. Tenía que ser muy diestro al encenderla ante el repunte de poniente que había saltado. Rasqué el mixto, y prendió fuego. Qué poder de destrucción tienen las pequeñas lenguas de fuego. Cuánto afán por devorar. El segundo mensaje tenía que arder por completo: no podía quedar vestigio de su existencia. Era mi secreto, mi santuario.

El segundo mensaje fue devorado, pero sé que persiste a pesar de su destrucción. No me gustaba el ennegrecido pozo. Fui depositando arena en él. Hasta que la noche lo cubrió. Este mensaje forma parte de las entrañas de las arenas y de la mar, porque cuando la pleamar nos acaricie, porque es nuestro, todo será el mismo milagro.

Cuando cualquier día -hoy podría ser ese día- observe a un niño ahondar en las arenas, pensaré en aquel sepulcro que yo construí. Y cuando la roja pala del niño, porque tiene que ser roja, vaya depositando arenas… estaré pensando en el significante y el significado, en el símbolo y la realidad, en lo posible e imposible, en la seguridad y del riesgo, en ser amado y amar.

A partir de ahora, tengo que buscar niños con palas rojas; porque tienen que ser rojas.

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domingo, 3 de julio de 2011

Fue un acaso (VI)


El chasquido del asombro ha dado paso a una serie de goznes que cierra el paso luminoso del vértigo de ser. Tan sólo en mi sombra, grotescamente alargada, intuyo la silueta del que fui.

Se ha esfumado mi capital de visiones. Ahora, todas las gaviotas son blancas; las dunas, montículos de arena acumulada; el ocaso, un anochecer; la orilla, un paseo rutinario; y Dios empieza a ser el otro.

De la muerte (II) de “Fue un acaso” de José García Pérez

sábado, 2 de julio de 2011

El mensaje


Esperaba el mensaje con serenidad; y de él hice una ceremonia, la más bella jamás realizada. Leí los papeles con prisas, como los niños furtivos cuando se copian en los exámenes. Los leía mal, atropelladamente.

No me importaban las letras, sílabas y palabras; ni siquiera el texto. Me importaba saber que tú estaba detrás de él.

Marché a la playa. Tan sólo estábamos la mar, el mensaje y yo. Releí tus cosas y hechos, y tal como dice Kahlil Gibran: “el mar clama por el reintegro de las cosas”, me introduje mar adentro.

Rompí, dentro de la mar, tu mensaje en mil papelitos de amor; y los sumergí. Volvían a emerger en tonos blanquiazules que me acariciaban como besos frescos que se adherían a mi piel.

Después, con todas las fuerzas de que son capaces mis manos, lancé al espacio miles de gotas en cuyo interior brillaba el sol y se convertían en una lluvia de pequeñas estrellas que, mecidas con mimo, se trasladaban a la orilla.

El sobre, escrito en rojo, fue devuelto a las arenas; pero salvé tu nombre, y con el gesto más exquisito que criatura pueda imaginar, lo deposité en la mar.

Tu nombre, en lloroso rojo, flotaba entre las aguas y con firme dulzura iba reintegrándose hacia el lugar donde tienen cabida todos los símbolos: el cabo Xunio.

Ya no quiero más mensajes, con el primero me sobra para saltar de regocijo en sus aguas y sienta que a mí alrededor brota un suspiro de amor de cada uno de los papeles de tu mensaje.

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viernes, 1 de julio de 2011

El silencio


El silencio es anterior a todo: a Dios, al diálogo, a la vida, a ti y a mí. ¿Qué piensas?, es la pregunta que nace cuando el silencio parece embargar a dos personas. ¿Qué piensas?, me preguntan mis amigos, bueno ya no me lo preguntan porque tal vez ya no tenga amigos.

Son demasiados los que creen que el silencio no es el mejor nivel de los niveles de comunicación. Con el silencio, al igual que con el Misterio (llámese también Dios o Espíritu), tienes que dejarte penetrar por Él, pues si lo manoseas en demasía en forma de Iglesia, Dogma, Mandamiento o Caridad se convierte en una campana que llega a molestar.

Permanecer en el silencio es estar abierto a ti mismo. El silencio es creador de paz y serenidad. Se aleja del bullicio y de la imposición del otro. El silencio es el cedazo que filtra la felicidad. Con él, se puede mirar la oscuridad de tu futuro y ser capaz de divisar un atisbo de conjunción entre dos senderos que parecen contradictorios: la luz y la oscuridad.

Sé que estas situaciones son inexplicables. Los sentimientos son tan
de uno, que cuando emergen al exterior quedan ya prostituidos. Y es que le sentimiento es el pálpito de la vida, lo que da fuerza y sostén al ansia de divinidad que todos poseemos.

Al sentimiento hay que acariciarlo y mimarlo como un nuevo ser que tiene vida propia, pero esa vida crece en la intimidad de uno, esa intimidad es su escritura de propiedad.

Por ello, en este principio de julio puedo estar blasfemando con escritos políticos, sociales, religiosos o intranscendentes, y dejar pasar, como si no pasara nada, todo ese hervor que se produce, día tras día, en cualquier persona que esté abierta al mundo, entendiendo por mundo ese magma que bulle en el interior de cada ser.

Siempre lo he llamado mi sagrario, y a él nada más que accedo yo.

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