jueves, 31 de marzo de 2011

Mi "guerra" contra la guerra


A través de Facebook, recibí hace unos días un mensaje para asistir el pasado martes, día 29 a las 20:00 horas, a la Plaza de la Constitución para formar parte de una concentración a favor del “NO a la Guerra”. Estos mensajes tienen tres posibles respuestas a la pregunta ¿asistirá?: sí, no y tal vez. Con lo chulo que soy, pinché en el “sí” y mi respuesta, creo yo, dio la vuelta al mundo.

Como no sabía de los medios que podían tener los organizadores, por mi cuenta me hice una especie de tarjeta con la leyenda “NO a la guerra”, tarjeta que introduje, junto a un imperdible, en el bolsillo de atrás del pantalón y marché Mármoles abajo hasta la Tribuna de los Pobres para encarrilar calle Compañía y desembocar en la Plaza de la Constitución.

El lugar era un hervidero de gentes de todas las leches. Ya se está montando la Gran Tribuna Farisaica que acogerá a los poderosos para contemplar la Pasión y Muerte del Crucificado, aquello era un río de personas que iban y venían con sus capirotes al hombro o con sus móviles pegados a las orejas, también se veían decenas de periodistas y fotógrafos con credenciales para asistir de gañote al Festival de Cine, la alfombra roja extendida sobre la coquetona Larios apuntaba a una especie de nuevo carnaval, pero, lo que son las cosas, no había nadie que tuviese un distintivo del “NO a la Guerra”.

Qué hace un hombre como tú -me pregunté- en este campo de batallas a tus 75 tacos. Y así fue como colocado frente al Café Central, eché mano al bolsillo de atrás, extraje mi credencial manual del “NO a la guerra”, la incorporé junto a mi corazón gracias al imperdible, sentí una cierta vergüenza y dí un par de pausadas vueltas por aquel infierno de vanidades.

La verdad es que alguien se quedó mirando mi pelaje, pero todos fueron respetuosos con mi solitaria opción. Así que pasado unos 15 minutos, volví al barrio más contento que unas pajarillas al tiempo que me decía: “Has vencido, has logrado que el mundo no te cambie, aunque tú seas incapaz de cambiarlo a él”

Y me tomé un par de güisquis.

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miércoles, 30 de marzo de 2011

El campamento Benítez


Corría el año 1928 cuando el Ayuntamiento de Málaga cedió al Ministerio de Guerra las 28 hectáreas que conformaban el Campamento Benítez. Y hace menos años, en 1995, hubo un trueque de dichos terrenos por parte del Ministerio de Defensa con el de Fomento por el que éste se hacía con la propiedad del lugar donde tantos malagueños hicieron la mili, a cambio de que la ministra Magdalena Álvarez realizara unas obras en Torrejón de Ardoz.

Fomento, la ministra, prometió el oro y el moro, pero la realidad es que el “Benítez” lleva cerrado un montón de años. Tanto la ex alcaldesa Celia Villalobos como el actual alcalde Francisco de la Torre han solicitado que la propiedad del desolado terreno vuelva a ser propiedad municipal, pero los gobiernos del PSOE y del PP no le han hecho puñetero caso, y ello aunque alrededor de la mesa del Consejo de Ministros se hayan sentando ilustres malagueñas de nacimiento y adopción.

Existen y se mantienen promesas de Museo de Transportes y de hacer de él el Pulmón Verde de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, pero la verdad es que esta ciudad nuestra que limita a poniente con esas 28 hectáreas se ha quedado, por ahora, gracias a su magnanimidad tras la Guerra del Rif compuesta y sin novio, llamemos al novio Benítez.

Como estamos en precampaña, la candidata del PSOE a tomar la vara de mando del Ayuntamiento, María Gámez, ha prometido que el antiguo solar militar ella lo va a convertir en un inmenso parque para disfrute del triángulo vecinal, cuyos tres lados lo conforman Málaga, Alhaurín de la Torre y Torremolinos. El excelentísimo ministro de Fomento José Blanco ha pedido una burrada de euros para que dicha propiedad revierta en sus legítimos dueños, los malagueños; la cantidad solicitada por el avariento ministro ronda los ochenta millones de euros que Carolina España, la concejala responsable de manejar nuestra calderilla, debería depositar en la saca del ministerio que comanda el gallego Blanco.

Málaga, como siempre, calla como una puta cualquiera, con perdón de ustedes y de esas mujeres acosadas por las normas municipales. Esta putada, no tiene otro nombre, no es capaz de hacérsela Blanco a Cataluña, pongamos por ejemplo.

Por favor, que nadie se entere de lo que escribo.

martes, 29 de marzo de 2011

A un malacitano indignado


Parte de la clase política es una birria por no decir una mierda. Sálvese el que pueda.

Viene a cuento este breve y bello preámbulo porque he recibido hoy, por ayer, un malvado email enviado por un malacitano indignado en el que vierte toda clase de falsedades contra el candidato de IU, Pedro Moreno Brenes. Ya el hecho de refugiarse en un cobarde anonimato lo dice todo, aunque esa sea una práctica cada vez más en uso y al que los medios de comunicación tendrán que poner un cierto freno.

Es de agradecer, aunque ello demuestre su falta de inteligencia, que el malacitano indignado me haya proporcionado una suculenta base de datos, más de cien direcciones de correos electrónicos que van desde asociaciones de vecinos, distritos de Málaga, medios de comunicación (al copo lo considera uno de ellos, lo que habla a mi favor), hasta peñas y un complejo mare magnum de particulares; y decía que demuestra su falta de inteligencia porque no ha usado el cómodo truco de “destinatarios ocultos”, sino que ahí va toda una nutrida demostración de que es un político de cierta altura y, además para más inri, acompaña un documento oficial, una solicitud, sustraído de fuentes municipales.

En él intenta demostrar que el citado Moreno Brenes ha influido en el alcalde Francisco de la Torre para que a su esposa, funcionaria municipal, le sea otorgado el cargo de Jefatura de Sección de Secretaria, al que tiene derecho legalmente. La solicitud de Trinidad Navarro, fechada el día 16 de diciembre de 2003, o sea, cuatro años antes de que Moreno Brenes fuese elegido concejal del Ayuntamiento de Málaga por IU demuestra la torpeza del malacitano indignado que, creo yo, debería demostrar las artimañas de que se ha valido para hacerse de un documento interno del consistorio.

Estimo que este indignado malacitano debe ser alguien, por no decir algo, preocupado por una posible remontada de IU en las próximas elecciones municipales, o bien un enemigo próximo a él, pero sea quien sea, y aunque desee, dice él, el restablecimiento de un arrechucho de Moreno Brenes, la verdad es que ha intentado apuñalarlo para rematarlo políticamente.

Jamás he visto operación política más burda, falsa y cruenta.

lunes, 28 de marzo de 2011

La gata


Dos partidas de póquer, dos premios de literatura, una cena copiosa y un almuerzo abundante, un montón de poetas, dos noches acostándome al filo de las cuatro de la madrugada, doce horas durmiendo y una tarde deliciosa, la de hoy, que para los lectores será la de ayer, han conseguido que de pronto, en el reposo del espíritu, descubra la belleza de la naturaleza y el acontecimiento de lo que es vivir sabiendo que vivo.

Pensaba juntar letras que combinaran palabras sobre Zapatero y los grandes empresarios, de Rajoy y los pequeños arruinados, de ETA y su deseo de verificación de su tregua, de la ministra Sinde que afirma sin rubor que hace teatro y cine en el Congreso y Senado, de Libia y sus alrededores, cuando he caído en la cuenta que escribir de cualquiera de esos temas es altamente facilón, decía que pensaba juntar letras que combinaran palabras, cuando al encender un pitillo en la terraza he comprobado que mi canaria Cleopatra estaba dándole calor a dos huevecitos recién puestos y su pareja Limón trinaba a la tarde cantos de todos colores.

Miré el árbol que está frente a la terraza y en el que un pequeño jilguero se posaba y escondía en una de sus ramas: y fui feliz. Decenas de miles de veces habré hecho lo mismo, pero con una diferencia: no miraba sino veía; mirar es observar y profundizar en lo visto. Qué tontería, ¿a que sí?, pero así son estas pequeñas cosas que cerifican que uno está vivo y tierno.

Y por qué estaba tierno, cabe preguntarse. Sencillamente porque en vez de tirarme como un fardo en el sofá, me tragué y digerí “La gata sobre el tejado de zinc”. No voy a disertaar de Elizabeth y Paul, pues se ha escrito tanto y tan bien de ellos que haría el ridículo, pero sí del diálogo que establece Tennessee Williams sobre la mendacidad, la familia, la hipocresía, el dolor y el canto a la vida.

Y de todo ello, les hago cómplices; y punto. Así de sencillo.

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domingo, 27 de marzo de 2011

El poema del domingo


/…………………….

Te aposentas en mí,
tiendes tu lona rosa
y fruto de la noche, al alba naces.
Ya instalada,
invades mis tejidos
y dejo de ser yo,
para contigo ser.

Laboreas mi tierra
que surcas entre cantos
de granos esparcidos,
y mi cuerpo te acoge.
Mi simiente
-beso entregado en noches de aceitunas,
esquilmo por septiembre recogido-
se adentra en tus entrañas.

………………………/

Del poemario “Inacabada asusencia”

viernes, 25 de marzo de 2011

De la baronesa Thyssen y más gente


Al mismo tiempo que moría Elizabeth Taylor, un libio despistado que no sabía si era rebelde o del régimen la diñaba colateralmente a consecuencia de la labor humanitaria que realiza el personal de los F-18 y otros instrumentos de paz.

Mientras tanto Málaga, la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, se preparaba para el acontecimiento del año y de toda la legislatura de Francisco de la Torre: la inauguración por chiripa del Museo Thyssen-Bornesmiza en calle Compañía y a un beso de distancia del Santo Cristo. El día anterior, cansino pero remozado, había yo descendido la santa Tribuna de los Pobres y husmeé al ejército de operarios, municipales y no, ocupados en que todo quedara a punto para el espectáculo que al día siguiente se avecinaba. Y después, dicen los más críticos, que el Ayuntamiento no funciona. Mutis.

Pasaba por semejante lugar camino de coger un taxi para almorzar con el maestro Manuel Alcántara y echar el día con él. Y así fue, así se cumplió, se comió y bebió; y para terminar el día nos encaminamos ambos al café-bar Gran Vía y en su sagrario del pueblo y para el pueblo, vivimos una jornada inolvidable con Pepe “el pollo”, Manolo “el bético”, Juan “el manteca”, el “coronel” Paco y otros personajes que bebieron de los saberes del maestro en cuestiones como poesía, boxeo, tauromaquia y vida. De todo ello quedó constancia en el cuaderno de visitas de dos rayas que posee Antonio Pacheco, dueño del Gran Vía, para estos menesteres.

Como uno es Excelentísimo Señor por nombramiento de SM el Rey, tonto de mí pensaba que Illa, jefe de protocolo, me podía haber mandado una invitación para ver a la baronesa Thyssen, hecho que no se produjo, pero que no impidió para que yo, disfrazado con vaquero desvencijado, husmeara en la inmediaciones de calle Salvago el paseíllo de ilustres personajes que acudían a la mísera copichuela gorrona.

Vi hacer dicho paseíllo al actor, al torero y a la cantante; al alcalde, al consejero y a la candidata; a todos los ediles, incluido Briones, y al que se autodenomina poeta, Taján. Como mi corazón no está para muchos berrinches, volví hacia la Tribuna de los Pobres y en “El Racimo” hice la primera estación de penitencia por el perdón de sus pecados.

Así sea.

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miércoles, 23 de marzo de 2011

Salir al asombro


Se ha esfumado mi capital de visiones. Ahora, todas las gaviotas son blancas; el ocaso, un amanecer; la orilla, un paseo rutinario, y ya no me siento dios, hombre o loco.

Mi tesoro de imágenes languidece en el vientre del misterio descubierto. Tengo la certeza de saber lo que pisan mis pies, lo que palpan mis manos, lo que abarca mi vista y también sé que el pálpito de mi corazón es igual al clónico golpeteo de todos los seres que, sumisos al destino, deambulan sus óseas estructuras en el alienante asfalto de la existencia.

El chasquido del asombro ha dado paso a una serie interminable de engrasados goznes que cierra el paso luminoso del vértigo de ser; tan sólo en mi sombra, grotescamente alargada, intuyo la silueta del que fui.

He instalado mi lona en el desierto de la mansa normalidad; no he clavado los vientos de poniente y levante ni tampoco he cubierto la tienda con el paño del calor.

Ojalá el roce del rocío sacuda las escamas de mi piel, ojalá amanezca una tormenta que azote y escombre la máscara que empieza a formar parte de mi yo. A mi alrededor y conmigo, sin la fértil compañía del riesgo, brotan, cuando amanece el tedio, las tardes que oscurecen la sensualidad del despertar.

El sol ha cambiado de lugar, cuando camina a poniente nace, anaranjada, una ligera sacudida de recuerdos sin futuro, y es entonces, por un instante, cuando siento.

Pero no estoy muerto, sino dormido en un ataúd que es principio de necrosis. Tengo que salir de él.

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martes, 22 de marzo de 2011

De Torrijos a María Gámez


Conocí personalmente a María Gámez, actual Delegada de Gobierno de la Junta de Andalucía en málaga, el 28-F del año en curso en el homenaje que anualmente otorga el Ayuntamiento a Blas Infante. Durante el transcurso del mismo, el alcalde Francisco de la Torre hizo una brevísima alusión muy positiva a mi persona y ella, María, finalizado el homenaje se acercó a mí, y ya saben, el par de besitos en las mejillas y el susurro que había oído hablar de mí -quiero creer que bien- y que tenía ganas de conocerme personalmente, hecho que agradecí al tiempo que le deseé suerte en la ya próxima campaña.

Con motivo de uno de los numerosos actos propagandísticos con los que somos bombardeados por los candidatos, al igual que Gadafi y los que caigan, María Gámez, según leo en los papeles malacitanos de El Mundo, ha llegado, no a compararse con Torrijos, el joven García Caparrós o los miles de malagueños que durante la fraticida guerra incivil española huyeron de la “quema fascista” por la carretera de Almería, sino a envidiarlos y a mostrar su deseo de luchar por una Málaga más justa.

Me cayó bien María aquel 28-F al que he hecho mención, pero, perdona el tuteo creo que te equivocas a la hora de comparar una campaña con una heroicidad o martirologio laico.

Una campaña es algo muy diferente a un fusilamiento, una bala perdida, o no, y una escabechina. Una campaña municipal, no lo olvides María, es demostrar al pueblo que tienes a toda Málaga en la cabeza, que eres conocedora de sus problemas, que has dado el “callo” por ella antes de este trimestre y que, esto es muy importante, has sido capaz de pulsar sus miserias para impulsar sus soluciones (ay Los Asperones). Pulsar e impulsar, o sea, patear sus barrios, olvidarte de Blanco y darle media vuelta a esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia.

Te deseo suerte y también a De la Torre y, lógicamente, sin olvidar a Pedro Moreno Brenes, candidato de IU, pero por encima de vosotros se la deseo a los vecinos de esta ciudad para que a la hora de depositar su confianza en las urnas no les falle el candidato, o candidata, elegido/a.

Últimamente, a nivel personal, me siento defraudado por mi anterior elección.

A lo que mandes.

lunes, 21 de marzo de 2011

La "Trinidad" se queda sin biblioteca


Ruego me perdonen las autoridades municipales, en especial la dedicada a Cultura, si este copo es erróneo de principio a fin. Y si fuese así, no duden en que pediría disculpas públicamente.

Ocurre que el pasado sábado, mientras tomaba un corto en mi segunda casa, el café-bar Gran Vía, sito en calle Don Cristián, lugar, me refiero, a la calle, donde hace unos días llegaron los Servicios Operativos que comanda la eficaz edil Teresa Porras y arreglaron unos peligrosos desperfectos de una de sus aceras, acción que hay que agradecer, y así lo ago, aunque recuerdo a la buena concejala que existe un salto peligroso de calle a calle, Don Cristián a Narciso Pérez Texeira, donde peligra la vida de cualquier despistado por la falta de señalización de un paso de cebras; pues bien, decía que tomaba un café al tiempo que leía la sección de cartas al director del Decano de la prensa malagueña, cuando fijé mi atención en una de ellas en la que un ciudadano, seguro que trinitario, se quejaba del cierre de la Biblioteca del maltratado barrio de La Trinidad y de su traslado a calle Martínez Maldonado, junto a la gasolinera de Las Chapas, bastante distante del corazón del barrio, llámese Plaza de Bailén, y lugar donde estaba ubicada la anterior Biblioteca.

No dudo que en espacio tal vez haya ganado ese motor de la cultura, pero no llego a comprender que el espacio dejado se convierta en Casa Hermandad de la Cofradía del Cautivo.

Que no se me enfaden, si todo lo anterior es cierto, los hermanos del Señor del Lunes santo, Lunes blanco, porque entonces “apaga y vámonos” a emigrar a otro sitio. Lo que intento decir es que no es correcta la decisión municipal, pues mucho, tal vez demasiado, tiene la imagen, y poco, muy poco, los vecinos de la Trinidad, que por no tener, tienen un Convento que, siendo una maravilla, es una vergüenza, aunque este marrón corresponde a la Junta de Andalucía.

Pero el pueblo trinitario es sumiso. Calla y otorga, y lo que pudo ser un paraíso o una seña de identidad es hoy una nuez cascada por unos y otros.

¿No dicen que los libros nos hacen libres? ¿Qué libros? ¿Tal vez los de Pendón y Briones?

domingo, 20 de marzo de 2011

El poema del domingo




/…………………..

Mira mi mano
que busca en el montículo de dioses
la huella de tu camino.
Es abierta plegaria,
ha vencido a la mísera materia.
Crea deseos de presencias tuyas
y toca con sus versos
pálpitos de tu espíritu
y ríe en su contacto.
Y la beso y te beso.

Resisto en tu palabra
que suena a caracola.
Es hervidero de amarillos trinos,
de tu verbo que arrulla
y mantiene mi vida.
Escondida garganta,
entre mares de amor
gorgoteas tu aliento.
No te fuiste,
en mis sueños te asientas jubilosa.

……………………./
Del poemario “Inacabada ausencia”

sábado, 19 de marzo de 2011

Guerra: ¿Sí o no?



Nunca aplaudiré ninguna guerra y menos si es el franchute el que me la recomienda. Para guerra, con la mía me sobra. Del NO a la guerra hemos pasado al SÍ en un santiamén. Los del PP son tan buenos y disciplinados que, por su ardor guerrero, se apuntan a un bombardeo, nunca mejor dicho. Los del PSOE, tan legalistas y, aunque no lo crean, militaristas, le han sacado gusto al tema y de aquí a nada vamos a estar presentes en todos los saraos del mundo.

Escribí un día mi percepción sobre la apoplejía revolucionaria que sacude el Norte de África, pero poco queda ya de los temas de Túnez y Egipto, Ben Alí y Mubarack, que, derrocados ambos por el ejército, el mismo ejército que los encumbró, éste sigue en el “cuadro de mandos”

La escaramuza de Marruecos duró un rato. Nadie pregunta, nadie sabe nada y las cosas siguen bajo el mandato divino del Gran Sultán. En Libia, fue diferente el lío. Los llamados insurrectos o insurgentes o revolucionarios se alzaron contra el coronel Gadafi y, de la noche a mañana, incluida la tarde, vimos, aunque se ve tan sólo lo que interesa al gran muñidor del mundo, el que mueve los hilos del que pendemos nosotros las marionetas y que no sabemos quién coño es, vimos, decía, que los insurrectos y desarrapados tenían en su poder balaceras suficientes para hacer frente al terrorista que hizo estallar un avión con cerca de 300 pasajeros en Lockerbie y que, tras zurrarle Reagan un misil de envergadura, se convirtió, como dijo no sé quién, en nuestro “hijo puta” predilecto; “hijo puta”, pero nuestro, de Occidente.

Tanto lo fue que igual regaló un caballo a Aznar, que colocaba su jaima en el Pardo, que le zampaba un par de besos al Rey, Zapatero, Sarkozy, Berlusconi, Merkel, Obama, Bush, etc. Y ahora, pelillos a la mar, todos a por él, y nosotros más chulos que nadie, ponemos a Andalucía, con Rota y Morón como autopistas a 110 kilómetros por hora, como paso obligado para su descabello.

Este mundo, Occidente, Oriente y el resto, tiene como denominador común a la hipocresía, pero más hipócrita que nadie aquél que presumía de pacifista, el que nunca nos fallaría.

Yo, con perdón de los del ardor guerrero, me mantengo en el NO a la guerra.

viernes, 18 de marzo de 2011

Qué pueblo


Ante las imágenes del desastre japonés, las palabras no tienen sentido alguno. El terremoto, después el tsunami y el progreso humano a punto de estallar como una olla a presión son imposibles, al menos por mí, de una somera, no digamos profunda, descripción. Y hace 56 años dos bombas atómicas rociaron de muerte “el lugar de origen del sol”. Y los kamikazes, qué pueden decirme de ellos; yo, nada.

Y siendo como son, orgullosos de sí mismos como nadie, parece un pueblo en súplica; no sé si rezan, tampoco en quién creen del más allá, pero su actitud, sus manos cerradas en la ceremoniosa súplica y parabienes al otro son lo más semejante a la lúdica expresión de la bondad.

Qué lejana actitud ante semejante desgracia -apocalipsis afirman algunos agoreros- al comportamiento que hemos visualizado de pueblos que han sido sacudidos por desgracias parecidas a la suya. Y ahora aparecen los truhanes bursátiles, los cuervos del capitalismo salvaje de los que hablara Sostres a picotear sus desvencijadas vidas.

Ordenado, emprendedor, disciplinado con ellos y no desconociendo lo que se les viene encima, el pueblo japonés está dando una lección magistral al mundo. ¿Significa ello sumisión o tal vez opio del pueblo? Creo que no; ese pueblo es el ejemplo viviente de lo que a uno le gustaría ser, vivir o copiar.

Sus habitantes son los únicos que saben de bombardeos nucleares desde aviones de la “paz”, del estigma de su vecino a no más de la breve travesía de un charco de agua, del misterio de un emperador -casi un dios- que les habla, en tiempos de catástrofe, cada veintidós años.

Un pueblo que no llora, o parece no llorar; que no implora, o parece no pedir; un pueblo, no una masa; un ejemplo imposible de igualar; un pueblo sobrenatural, muy por encima de nosotros.

Oh Japón, país de vencedores vencido por las desgracias, pero con capacidad de resucitar, consigues que la envidia, no sé si sana, nazca en mí. O no, no es envidia, sino admiración.

jueves, 17 de marzo de 2011

Pendón y Briones



La política andaluza está al rojo vivo, o tal vez muerto, me refiero al rojo, cualquiera sabe. Ahora nos llega el Tribunal Constitucional y declara inconstitucional el artículo 51 del nuevo y flamante Estatuto de Andalucía que asumía las competencias del río Guadalquivir. Mi pozo en un gozo, o viceversa, porque así sigue vigente una Elegía andaluza que hace años escribí y en la que disertaba líricamente sobre el río andaluz por excelencia.

Pues bien, no fue el PP, sino el socialista Rodríguez Ibarra, en su condición de Presidente de la Junta de Extremadura, el que interpuso recurso a su camarada Manuel Chaves al que, por cierto, le ha ganado el pulso, aunque sea Griñán el que pague los platos rotos. Tan mal se le han puesto las cosas al actual Presidente, hombre formal y formado, que los tambores internos del PSOE andan, dicen, buscándole sustituto/a para las próximas elecciones, y en las bambalinas de las confabulaciones se habla de la ex comunista Rosa Aguilar, tránsfuga por excelencia en la política española, para ser candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía. Y todo esto sin mencionar el tema de los EREs.

Todo lo anterior habrá que estudiarlo con sumo cuidado, y hasta que eso llegue hablemos del libro que ha publicado la Diputación malacitana que preside Salvador Pendón y en el que, como posible despedida de su responsabilidad actual, ha publicado un libro por valor de 6.000 euros y en el que, atestigua el PP, se publican 60 fotografías del “presi”. Éste, con lógico berrinche, ha “dado” un manotazo virtual a la oposición y le ha echado en cara que Miguel Briones, Delegado Municipal de Cultura del Ayuntamiento, por tanto del PP, publicó otro troncho, por un valor aproximado de 30.000 euros, en el que el tal Briones se ha adornado con otro buen montón de fotos propias. Y es que son como niños, y a los niños, ya saben, hay que tomárselos a broma, aunque sea con nuestro parné.

Así las cosas, y a la espera de recibir, no invitaciones para ejercer de palmero, sino los ególatras libros, tan sólo confío en que Teresa Porras, eficiente edil, arregle con prontitud la cuestión del paso de cebras a que me refería ayer, aunque hasta ahora no ha puesto una pica en calle Narciso Pérez Texeira.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Desde Japón a Teresa Porras


Ocurre que mi vida, por razones que a nadie interesa, discurre en el antiguo Perchel entre “el Montoya” y Emilio “pro-peñista” venido a menos por razones del afilar de cuchillos entre los González que jugaron a política y ningunearon su labor en esa pequeña guerra de las Peñas de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia.

Me encontraba desayunando en un bar de nombre “Akí mismo”, disfrutando de un corto doble adornado con un pitufo de integral con tomate y aceite de oliva algo regado por sal, al tiempo que leía noticias del lejano Japón, ya saben, que si miles de muertos, tsunamis que se tragan localidades de un sopetón y una central nuclear al filo del estallido; horrible todo, pero que uno, para qué engañarnos, tal vez por lo lejano, le sigue metiendo mano a tan rico desayuno, cuando he aquí que un chirriar de frenos, valga Dios que a tiempo, no se llevó de chiripas al próximo, al cercano, a un chavalín conocido en el barrio, al intentar la madre cruzar la acera que lleva desde el final de calle Don Cristián a Narciso Pérez Texeira, donde no más de tres metros sin un paso de cebras, debidamente señalizado, puede llevarse la vida de cualquier persona confiada, o no, en que los frenos de los coches siempre funcionan.

Es por ello, que pasé desde Japón a lo cercano, a lo vecinal. Hace un tiempo, escaso él, que los operarios del Ayuntamiento de Málaga están vertebrando este dédalo de calles con obras que faciliten el acceso de minusválidos a una cierta movilidad. Pues bien, tal vez por razones técnicas que no viene al caso, se ha dejado de pintar o señalar un paso de cebras en el lugar de confluencia que antes señalaba. Creo, no lo sé con seguridad, que es la concejala, buena edil, Teresa Porras, la responsable de estos menesteres, y yo, con la osadía perchelera que me sostiene en esta existencia que me queda, ya corta por cierto, le ruego que envíe a unos operarios con brocha en ristre para que pinten no más de 4 ó 5 rectángulos de amarillo que, aunque peligrosos en sí, pueden aminorar el peligro de que un ser, tan sólo uno, puede irse al otro mundo por una negligencia de chicha y nabo.

Ya de paso, si esto llega a oídos de la siempre amiga Teresa, podría poner en orden, con pegamento incluido, no más de seis losetas, que a la primera de cambio han saltado a la altura del Gran Vía en calle Don Cristián; nos salva que Antonio, autónomo, oh Dios, del café-bar en cuestión, coloca un velador sobre el deterioro a fin de que un servidor, tal vez con un güisqui de más, no caiga en el hoyo.

Estas pequeñas cosas no es que puedan costar votos, eso es lo de menos, sino alguna que otra vida. Así pues, Teresa o a quien corresponda, dejaros de grandes obras, y arreglemos las pequeñitas.

Insistiré en el tema.

lunes, 14 de marzo de 2011

Juan el de Cartajima


Estos días he recibido una epístola de mi amigo Juan el de Cartajima. Hacía años que no sabía nada de él, pero se ve que ha vuelto a la lectura de algunos de mis copos y, entre otras sentencias, me dice lo siguiente: “… no te preocupes tanto por los demás, no malgastes tu tiempo, ya breve, en criticar a diestro y siniestro. Un consejo, el primero que te doy en estos diez años de aislamiento voluntario: ve pensando en recoger tus bártulos y juguetes, y busca el equilibrio contigo y con la Naturaleza, huye del cemento y del güisqui, colúmpiate en los árboles que siempre estuvieron con nosotros…”

Todo llegará, pensé; aunque quizá debiera decir que ya ha llegado. Jamás tendré un consejero como mi amigo Juan el de Cartajima. Fue un hombre de mundo. Supo de lugares como la kabila de Beni-Buifrur, de las minas de Uixan, Afra y Setolázar, lugares donde solamente florecen chumberas y pitas.

Creyó durante un tiempo que Dios le hablaba y que él hablaba con Dios. Llevó un mensaje de justicia y libertad desde Guaro a Ronda, de Estepona a Archidona, de La Coruña a Bilbao, de Cuenca a Barcelona y de Almería a Ciudad Real. Fue inmensamente feliz o creyó serlo. Un día la divinidad se le esfumó, se fue como vino y quedó desnudo. Creía él que estaba abrigado con las pompas y vanidades de este mundo. Fue otra época de su existencia que también se diluyó.

El frío de la compañía con la nada, o sea, la soledad de espíritu, conmovió su ser y vio una roja gaviota posarse en su sandalia, en realidad era blanca y volaba como todas, pero él la percibió roja y con alas sin vínculos con el cuerpo. La siguió, voló con ella y vivió la locura lúcida, o sea, el amor. Al igual que le pasó con Dios, también se esfumó. Se retiró a Cartajima, Ronda, y escribió sobre el tomillo y el pinsapo, los abedules y el río, amasó el pan en casa y, sentado frente a una rústica chimenea, supo del aullido del lobo, del despertar de la flor y consiguió oler tierra mojada. Y me dice que es feliz.

Todo llegará, pensé.

domingo, 13 de marzo de 2011

El poema del domingo


/……………………

Todo eres tú:
la tormenta, amasijo
de nuestros vivos cuerpos
construyendo el amor,
y el remanso
donde bebo entre brotes
el néctar de tu savia
que destella energía.

Y ahora me abandonas,
huyes viajando a lomos de la noche
creyendo hacerme bien,
y yo quedo sin ti,
sin Dios, sin mí, sin tiempo.
Quedo en la nada tuya.
¿Crees que el amor muere
en el adiós que vivo?
En el adiós quedó nuestro futuro
construido para siempre.
Tú, allí lejos. Y yo, también contigo,
en el tiempo de nada,
edifico
la presencia alargada de tu ausencia.
No te has ido.
Estas.

………………………/

Del poemario "Inacabada ausencia"

sábado, 12 de marzo de 2011

Lee esto, Salvador Sostres


Salvador Sostres es al periodismo lo que Belén Esteban es a la inteligencia. En esto de los papeles escritos, nada mejor que decir imbecilidades y burradas para ser fichado en tertulias y algún que otro periódico de prestigio, en este caso El Mundo.

Hoy nos hemos desayunado con un eructo periodístico de Sostres en dicho periódico, bajo el título de “Lee esto, obrero” en el que defiende el capitalismo salvaje como la única forma de generar riqueza y liquidar la pobreza. Argumenta el que fuese nombrado por un nutrido grupo de Facebook como “el mayor gilipollas del mundo” por un ataque inusual y bestial a Labordeta, que “las dos clases que fundamentalmente se establecen ya no son ricos y pobres sino inteligentes o burros”, y para ello se basa en el top 20 de la lista Forbes donde se relacionan los hombres y mujeres más ricos del mundo, y entresaca de ella algunos nombres que se han hecho a sí mismos desde la zona de la humildad e imaginación, caso, entre otros, de Amancio Ortega.

A partir de ahí, el escritor desbarra con la provocación a los casi cinco millones de parados en España, paro que él sostiene es debido a los sindicatos, al Estado del Bienestar, al reparto de limosnas y al conformismo del pueblo.

Semejante personajillo de la opinión pública, provocador nato para hacerse notar y fichar, no merece ser leído aunque un servidor ha caído en la trampa, y no lo merece porque es un adulador de los poderosos, o sea, de los ricos y observa la tragedia de la miseria desde la tribuna de exabrupto, olvidándose de que además de España y sus jornales limosneros de hambre y sumisión, existe un mundo, el otro, el de la hambruna del Sur que sirve de campo de experimentación y exterminio del salvaje capitalismo.

Váyase usted, señor Sostres, en el peor de los sentidos, a tomar por el culo.

viernes, 11 de marzo de 2011

Vista Alegre


La suspensión de un mitin socialista en Vista Alegre ha hecho saltar las alarmas sobre un nuevo debate en el mapa político español. Hay quien afirma que José Blanco ha decidido su no celebración por ahorro, mientras otros abogan que la decisión viene dada para clarificar que las elecciones del próximo 22 de mayo no tienen carácter nacional y, por tanto, hay que salvar a Zapatero de una posible quema política.

Soy de los que creo que dichas elecciones tienen más carácter estatal que las llamadas generales que, al fin y al cabo, tienen por misión renovar Las Cortes Generales y extraer de ellas, del Congreso de los Diputados, a un nuevo Presidente del Gobierno de España que a su vez designará a un grupo de personas que él o ella estime las mejores, casos de Bibiana, Leire o Valeriano, para regir nuestros destinos.

Ocurre, sin embargo, que dichos destinos dependen directamente más del alcalde o alcaldesa de nuestras localidades que de los grandes gurús de la política nacional. El arreglo del jodido bache, la farola que no alumbra, el cristal roto del colegio de nuestros nietos, la recaudación de los impuestos municipales, la cabalgata de los reyes magos, la celebración de la feria local, el embellecimiento de parques y jardines, la recogida de basura, la falta de agua potable, los líos de urbanismo, etc., son los problemas del día a día, y estas “pequeñas” cuestiones son las que permiten que nuestra existencia sea agradable o vilmente tratada.

Si no hay flujo, o sea, parné contante y sonante de las altas instancias gubernamentales a los humildes y mini financiados ayuntamientos, el culpable no es el concejal o concejala de los Servicios Operativos, sino la mala política gubernamental que se tomó, en un principio, la crisis que nos asola con una sonrisa beatífica que adornaba los dos hoyitos de las mejillas de nuestro presidente Zapatero.

Pues sí, aunque el 22 de mayo sea un día para elegir a nuestro alcalde o alcaldesa, de paso, haya o no mitin en Vista Alegre, estamos examinando al Presidente del Gobierno, al que abre o cierra la financiación de nuestra maltrecha vida cotidiana.

jueves, 10 de marzo de 2011

Mi miércoles de ceniza


Un ruego: que nadie se escandalice por lo que aquí pueda leer. Otro ruego: si alguien se cree puro o pura que no lea más. Tercer ruego: la existencia hay que revestirla de ironía y de ganas de pasarlo bien, hágalo.

Pues la verdad es que un servidor, por ayer, no caí en la cuenta de que era Miércoles de Cenizas, ya saben ese día en que, al menos antiguamente, la Iglesia nos recordaba que la teníamos que diñar y, era por eso, que el padre cura nos colocaba ceniza en la frente al tiempo que nos decía, más o menos: “polvo eres y en polvo te habrás de convertir”. Hoy, me dicen algunos amigos, que se sigue imponiendo la ceniza con el mandato de “conviértete”. De una forma u otra, el rito tiene algo de tragicomedia, pues son muy pocos los que no saben que aquí estamos de paso hasta que llegemos a la Estación Término, a no ser que como al profeta Elías alguien nos eleve hacia los cielos en un carro de fuego.

Pues bien, serían las 16:15 horas del día de ayer que yo bajé a mi querido Café Bar Gran Vía, sito en calle Don Cristián, a tomar un corto y de rebote un güisqui con bastante hielo y algo de agua. Eran las 23:15 horas cuando, con paso erecto y derecho, salía de tan sagrado lugar. Y salí bien, con algunas copas más de agua de fuego y habiendo saboreado algo de mojama, salchichón, lomo, tomatitos y la amistad.

La amistad se puede saborear de dos maneras diferentes: a palo seco y con unas copas bien bebidas, mejor de la última manera siempre que no se llegue a la embriaguez, y la vivamos en ese filo de la navaja que podríamos denominar puro cachondeo.

Pasaron por Gran Vía toda una serie de personajes que bien se merecen, merecemos, una novela corta y coral: Pepe “el pollo”, Manolo “el bético”, Ignacio “el besucón”, Alejandro “magno”, “el pequeño” Fernando, Jimmy “el políglota”, el bueno de Emilio, Julio “el fotógrafo, Paco, Juan, etc. Buena gente.

No sé cómo, pero como casi todos son cofrades hablamos del Miércoles de Ceniza y no quisimos largarnos del Gran Vía hasta no hacer nuestro particular rito, del que yo fui oficiante. Y así, recogiendo de un cenicero colocado en el exterior, por mor de la excelsa Leire Pajín, culpable de tanto resfriado cogido de entrar y salir, y fui imponiendo la ceniza a todos y cada uno de los amigos, al tiempo que, cambiando la frase, decía: “de polvo vienes y polvo tendrá que echar”, dicho que tal vez sea
más real, o al menos, menos trágico que el que clama la tristona Iglesia para decirnos que se inicia la Cuaresma.

Si no lo creen, pinchen en Google “el copo de pepe” y comprobarán que es cierto lo que relato. De lo que doy fe.

Ustedes perdonen.

miércoles, 9 de marzo de 2011

El silencio de Dios



Estas letras vienen a cuento por el intercambio onomatopéyico que han sostenido Zapatero y Rajoy a cuento de las medidas tomadas por el Gobierno para reducir algo del gasto energético.

Rajoy ha comentado ante un grupo de adictos que cuestiones como el adelgazamiento de la energía hay que hacerlo “como Dios manda”, y Zapatero, ante otro grupo de los suyos, le ha respondido “que le pregunte a Dios cómo se hace el plan”; a favor de ambos, hay que decir que los dos líderes han sido aplaudidos a rabiar. Tendremos que reconocer, creo, que Rajoy ha empleado un lenguaje coloquial y de andar por casa, mientras Zapatero ha hecho uso del difícil arte de la ironía en su respuesta.

Sin embargo, pregunta y respuesta me han venido a pelo para intercambiar, con ustedes mis lectores, algunas de mis dudas; vamos a ello, aunque sin introducirnos en el dificultoso bosque de la teología, disciplina que trata de estudiar y, por tanto, comprender a Dios.

Para aquellos que no creen en Dios, la cuestión es simple: ambos energúmenos políticos han dicho y hecho una auténtica paparruchada. Para los que si creen en su existencia, no sé si contarme entre ellos, la paparruchada puede convertirse en un tema a debatir, a pensar y a volverse algo locuelos.

Y es que con todas las desgracias, generales y personales, que existen y seguirán existiendo en este mare magnum que llamamos mundo, Dios, no me refiero a Cristo, que también, permanece mudo e insensible. Yo, créanme, estoy harto de aporrear la puerta del posible habitáculo que tenga el Todopoderoso y no encuentro la forma, por más que me coloque audífonos, de oír la palabra de Dios en forma de respuesta a las múltiples preguntas que le he hecho a lo largo de mi existencia.

Dios, si es que existe, vuelvo a decir, calla. Y su silencio es tremendamente demoledor.

Alguien me dijo una vez que Dios habla a través de los signos de los tiempos, signos que son como fuerzas que se dan a la misma vez en diversas partes del mundo, y añadía que lo difícil era saber interpretarlos y traducirlos en realidades capaces de transformar el mundo a mejor.

¿Será cierto? ¿Cuáles serán los actuales signos de los tiempos? ¿Tal vez la sumisión al poder establecido?

martes, 8 de marzo de 2011

El ataúd de Enrique Moya, alcalde de Benalmádena


Desde hace una pila de años suena cada mes el teléfono del portal de casa enchufado a la cocina, y aunque por el sonido tengo la intuición de saber quién llama, pregunto al autor de la llamada su identificación y suena una voz lúgubre que exclama: “Meridiaaano”. O sea, los muertos me digo yo, o sea otra vez, el cobrador de una funeraria que todos los meses me cobra una cierta cantidad de euros para que mi sepelio no sea una ruina para la familia.

Y si uno lo piensa bien, pero que muy bien, el pago por el sepelio es una pura tontería, pues estarán ustedes de acuerdo con un servidor en que si al cadáver se le deja en “paz”, en no más de treinta días la “cosa” comienza a oler mal y alguien, digo yo, se tendrá que hacer cargo del muerto.

Pues bien, dado que con la miseria que nos sacude actualmente, la “negociada funeraria” puede pasar ciertos apuros, una buena empresa de Banalmádena, rimbombante en estos menesteres -hago cruces con el pulgar e índice- no ha tenido más ocurrencia que sortear un sepelio gratis que, a groso modo, puede resultar por más de tres mil euros.

A la invitación han acudido mil y pico de vivientes con vocación de muertos tiesos. A cada uno de ellos se les ha otorgado una papeleta y se les ha asignado un número, me dicen que incluido el 13. El macabro sorteo se realizó de la siguiente forma: todas las papeletas de la “suerte” fueron introducidas en un ataúd con madera de roble. Una vez introducidas en tan hermoso recinto, se pensó que la persona adecuada para extraer la dulce papeleta fuese el alcalde de Benalmádena.

Y ahí tenemos a Enrique Moya, veterinario y alcalde de tan bella localidad, abriendo el sarcófago con la mano izquierda e introduciendo la derecha en el artificio mencionado para sacar el número del “agraciado”, número que vino a recaer en un súbdito inglés con residencia en Alhaurín de la Torre, villa donde el azahar se adelgaza.

No sé si Moya, alcalde, ha abierto su propio ataúd para las elecciones del 22-M, pues parece que el antaño alcalde Bolín puede hacerle daño, y mucho, en las papeletas que se introducirán en otras urnas, que si no funerarias, sí pueden ser la tumba del macabro alcalde que por una foto es capaz de ser juez y testigo de cómo se juega con la muerte; ah, y con las pelas.

www.josegarciaperez.es

lunes, 7 de marzo de 2011

Manuel Díaz: concejal en la encrucijada


Manuel Díaz es, o ha sido, uno de los concejales del PP mimados por el alcalde Francisco de la Torre Prados. Tanto lo es, que no hará siquiera un mes que en una de sus últimas declaraciones anunciaba que dicho concejal y/o Carolina España podrían ser perfectamente sus sustitutos a ocupar el más cálido de los asientos del Ayuntamiento de Málaga.

Como a Paco se le respeta, y con razón, aunque uno tenga clavado más de una espinita por sus afinidades con el delegado municipal de Cultura, señor Briones, en materia de finiquitar Colecciones de Poesía y poesía socal, ahora el personal de la oposición y algún “amigo” o camarada del señor Díaz están erre que erre para que Díaz sea cesado; pero ocurre que en política, si se nota un deseo desmesurado para que le den la patada a alguien, el partido se enroca a favor del mismo y es casi imposible que se consume el deseo. A lo más, y ello sería lo deseable a lo más que se puede llegar es que el buen señor dimita, hecho harto difícil dada la proximidad de las elecciones municipales y la “crisis” que llevaría consigo.

O bien Manuel Díaz es un “santo inocente” o bien un aprovechado de su cargo en el Ayuntamiento, porque no quiero creer que por una calderilla de euros haya abusado de su condición de prepotente. Nadie habla de ello, pero más me preocupa, y de ello nadie habla, que uno de sus hermanos sea Director de Área de uno de los distritos municipales de Málaga. Y ello, porque entonces todo esto de los ayuntamientos, diputaciones y Junta de Andalucía comienza a parecerse a la Cosa Nostra, la Familia o la Mafia que es lo que se deduce de tanto familiar enganchado a las ubres de lo oficial. Y ya ven que son legales todas esas designaciones digitales que se llevan a cabo en el cortijo de los que se creen dueños y señores del mismo.

Pues sí, lleva razón el Alcalde cuando afirma “que en política, y en cualquier aspecto de la vida social, no solamente hay que ser honrado, sino también parecerlo”, puya directa endosada a la carrera de Manuel Díaz que, si fuese como habría que ser y el Alcalde lo creía, debía recoger sus bártulos y retirarse a disfrutar del buen patrimonio que creo tiene.

Pero no será así. O sí, pues la vergüenza debe seguir existiendo. ¿O no?

www.josegarciaperez.es

domingo, 6 de marzo de 2011

El poema del domingo


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Es tanto lo vivido
que el tiempo ha sido trance.
Suspensa la cordura,
alaba el alma susurrando en éxtasis:
“eres mi dios, mi amada”
Divinidad latente
que asoma sin rubor
tu mezcla de alma y carne.
Yo no sé si te adoro
en mi delirio lúcido
o por el beso que tomé de ti,
que sin quererlo quise,
y quedose ya siempre
siseando en mi boca.

Has quebrado la muerte.
Ya vivo siempre vivo.
Eres antorcha donde lento muero
y me consumo y nazco
siempre entre lenguas rojas
que mantienen ardiendo
mi deseo de ti.

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De poemario “Inacabada ausencia”

viernes, 4 de marzo de 2011

"Mou", Pellegrini y Pendón




Por esta provincia de Málaga todos conocemos a Salvador Pendón; para los posibles lectores que no vivan en este territorio, aclaremos que Pendón es el Presidente de la Diputación de Málaga. Creo que “Mou” y Pellegrini son conocidos por buena parte del planeta Tierra; un poquito más el primero, aunque, según él, “no sea de este mundo”.

Pues bien, estos tres personajes han estado relacionados entre sí durante esta semana que ya languidece. Pellegrini va y dice que cuando el entrenaba al Real Madrid éste era mejor que el actual, y “Mou”, que se las trae, desbarra con un patada en la espinilla del chileno acusándole de haber caído bajo al entrenar al Málaga, un equipo de segunda clase. Pendón, que viene a ser el justiciero de la contienda, salta como él sabe hacerlo y afirma que el portugués es un “payaso”. La guerra está servida, y los malagueños esperan al encuentro jugado ayer para lavar la ofensa.

En Málaga, creo que en otras ciudades también, existe ese personaje bipolar que es malaguista y madridista al mismo tiempo; en el fondo se inclina más por lo segundo, aunque ayer, guardando las formas, nadie se atrevía a afirmarlo en primera persona. El Real Madrid de “Mou” pasó como una apisonadora por la testuz del Málaga y hasta en siete ocasiones el portero malacitano tuvo que ir a por el balón al fondo de las redes de la portería. Arrugado el chileno Pellegrini, confesó una hora después del lamentable espectáculo que “él no había ido al Bernabeu a competir con el Real Madrid”, confesión que no tiene perdón de Dios. El payaso, que dijera Pendón, dio buena cuenta del insulto del Presidente de la Diputación.

A un servidor de ustedes, todo este negocio le parece una payasada en su totalidad. Lo que no se puede decir del Pleno de la Diputación que preside Salvador Pendón en el que el Presidente, hace un par de días, con su voto de calidad tumbó una propuesta en la que se solicitaba la creación de una Comisión de Investigación para el feo asunto de los EREs.

Pasa sin embargo que este pueblo, el malagueño, con cerca de 200.000 parados, vive más el asunto futbolero que el de la manduca de los ciudadanos. Tal vez para algunos, Pendón se haya convertido en un héroe por decir payaso a Mou.

jueves, 3 de marzo de 2011

La "revolución" de norte de Africa


Todo comenzó cuando el joven Mohamed Bouazizi se quemó a lo bonzo en una plaza de Túnez por haberle quitado el gobierno de Ben Alí un puesto de “chucherías” en uno de los muchos rastrillos de aquellos territorios. Unas revueltas, que algunos denominan revolución, consiguieron que el Presidente Ben Alí, uno de tantos sátrapas, fue obligado por el Ejército a dejar el poder: el Ejército, no se olvide. Y hasta hoy, que yo sepa, con un juego de ruleta de cambio de éste para poner al otro, el Ejército es el alto mandatario de Túnez, lugar, por cierto, hasta donde ha llegado nuestro presidente Zapatero para prometer una especie de Plan Marshall. En Andalucía, seguimos con el chorreo de los EREs como fórmula para beneficiar a unos pocos.

La cosa, la revuelta, se trasladó como efecto dominó, hasta la tierra de faraones, Egipto, donde el último de ellos, Mubarak, tuvo que salir que se las pelaba por orden, cómo no, del Ejército, mientras los jóvenes egipcios se creían los héroes de la revolución. Aquí, en Egipto, también que yo sepa, todo sigue igual que antes y lo mismo que en Túnez, el Ejército es el que manda y gobierna mientras se piensa como salir del atolladero.

En Argelia y Marruecos se iniciaron también carreras, revueltas e intentos de dar algún que otro susto a los gobernantes Boutefhika y el Sultán Mohamed VI; pero he aquí que los asustados fueron los “revoltosos” porque los jefes mencionados mandaron a los ejércitos dar estopa a toda leche y, tras algún que otro muerto, también que yo sepa, la causa “revolucionaria” ha sido aplastada y nada se sabe, por ahora, de ella.

Lo de Libia, antigua integrante hasta hace unos días de la Comisión de Derechos Humanos del Funcionariado de la ONU, es harina de otro costal o petróleo de otra leche. Aquí yo no sé nada, sencillamente porque no me fío de lo que veo y leo. No es que Occidente se encoja de hombros, es peor, está a la espera de ver lo que ocurre con el coronel Gadafi, el que regalara un blanco corcel a Aznar, montara una “jaima” repleta de doncellas en el Pardo con el beneplácito de Zapatero y alquilara una planta (o dos) en el Hotel NH de Málaga.

Todo un rollo macabeo del que ya estamos hartos, al menos un servidor.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Otros 68.000 parados más


Con un Andaluces levantaos se cerraban los fastos del último día de febrero, dígito 28 y apodado “Día de Andalucía”. Plegadas las banderas de las peñas y romerías, terminado el puente y finiquitadas las últimas paellas de la fiesta, nos despertamos hoy con el trágico anuncio de que el paro ha subido durante el mes de febrero en España en más de 68.000 personas con nombres y apellidos concretos.

Una auténtica lotería al que no le haya tocado quedarse los lunes al sol. Cada día de febrero, más de dos mil personas han comprendido que se han despertado con las manos introducidas en el bolsillo y silbando por lo bajini camino del Paseo del Parque o buscando una partida de dominó donde pasar buena parte de la mañana.

Ese drama, del que se habla en forma de estadísticas y efectos comparativos con otros años, es el gran problema de este país que reduce su velocidad a 110 kilómetros por hora y busca la solución, solución bancaria, en tierras árabes con limosnas que por lo bajini, y siempre buscando beneficios, largan los grandes jeques y reyezuelos que mean colonia a costa del oro negro.

Aquí no se levanta nadie, pues hasta Dios duerme un sueño plácido dejando al hombre y a la mujer la posibilidad de la lucha contra un poder que sabe de la sumisión del pueblo; pero el hombre y la mujer creen que Zapatero y Griñán hoy, mañana Rajoy y Arenas, y pasado mañana el moro Muza, nos van a sacar del atasco de la miseria y de la degradación de la corrupción.

Sabemos que España no va bien y creemos que va mal, pero ni lo uno ni lo otro; ocurre que nuestros gobernantes saben que dormimos una larga siesta de conformismo y encogimiento de hombros, pues siempre estimamos que la canina de la miseria no va a llegar a nosotros, y aquellos que ya la tienen confían en que una especie de maná, caído de la nada, les va a salvar.

Levantaos de una puñetera vez.