lunes, 12 de diciembre de 2011

Sin ganas, pero bueno


“No hay cosa más censurable
que un amigo que no sea sincero”
MOLIERE

No tenía ganas de contestar a mi buen amigo Manolo Montes a su columna “ADN” y que creo dedica a otra mía titulada “Inmaculada concepción”, pero dado que persiste su escrito en el día de hoy (12 de diciembre) en www.diariolatorre.es me veo en la obligación de escribir unas líneas sobre el tema en cuestión.

Entre amigos anda la cosa y creo sinceramente que estos debates que pueden ser de interés para pocos o muchos, se pueden tener tomándose un suculento café en cualquier bar de la coqueta y luminosa calle Larios, y no a través de escritos con los que “no amigos” puedan frotarse las manos; pero en fin, las cosas son como son y, para más inri, Manuel invita al final de su columna al debate público cuando finiquita su pensamiento al respecto con esta frase: “Estoy en una edad que me apetece manifestar mis ideas a quien las quiera compartir o rebatir”.

Aunque habla de “dogmas cristianos y católicos”, estaría por asegurar, aunque son muy pocas cosas las que ya aseguro, que no existen dogmas cristianos, y sí: católicos. Claro es que aquí empezamos a no estar de acuerdo, tampoco estamos obligados a ello por ser amigos, pues, si uno de nosotros fuese el máximo defensor de la ortodoxia católica y el otro un pasota de la misma, cosas que no somos ni el uno ni el otro, eso no debería enturbiar la amistad entre ambos.

Manuel se sustenta en la definición que el diccionario de la RAE hace sobre la palabra pecado en tres acepciones, y es verdad lo que dice mi amigo, pero se queda algo corto porque si hubiese seguido leyendo se hubiese encontrado con la definición que del pecado “original” realiza el citado espabilaburros: “aquel en que es concebido el hombre por descender de Adán”.

Y ahí está el quid de la cuestión para mí, a saber, en que un servidor no cree que Adán existió, tampoco que Eva se forjase a través de una costilla que Jehová le birló a Adán mientras dormía, y mucho menos que el Demonio pinchapapa se enroscase en un manzano.

Y dicho lo anterior, al contrario que Pío IX, creo que todos los bebés nacen inmaculados y, por ello, el bautismo es un invento que no es ni bueno ni malo, sino eso: un invento.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

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