lunes, 5 de diciembre de 2011

¿Para qué la ley?


Ya saben, me imagino, lo de los tres poderes de un Estado Libre, a saber, el Poder Legislativo (Cortes), el Poder Ejecutivo (Gobierno)y el Poder Judicial (Jueces). Estos tres estamentos tienen que ser independientes entre sí para que exista una auténtica de democracia. En esa independencia estriba la diferencia entre un Estado democrático y una Dictadura. En el primero de los casos, uno legisla, otro ejecuta e interpreta el último

En las Dictaduras, el trío de poderes se dan besitos entre sí y se hacen carantoñas y todo es una cadena que, en manos del Dictador, no se interrumpe.

De los tres poderes, el primero de ello, esencialmente el Congreso de los Diputados, es el más fuerte ya que tiene la facultad de legislar sus propias leyes y presupuestos, y además la posibilidad de interpretación y ejecución a través de la llamada Mesa del Congreso. Digamos, y que se me entienda bien, que es una pequeña “dictadura”: yo me lo guiso, yo me lo como.

Algún día intentaré escribir en lenguaje claro sobre algo engorroso y que parece ser un clamor entre la sociedad: el posible cambio de la Ley Electoral que muchos ciudadanos desean; pero eso será otro día en que no esté bajo constantes etílicas.

Vayamos hoy a algo más sencillo, la formación de grupos parlamentarios propios en el Congreso. Aquí los partidos se juegan dos elementos importantísimos: el tiempo de intervención en los debates y el ingreso monetario de una sabrosa cantidad de euros.

Lo que está legislado sobre el tema es que para la formación de un Grupo Parlamentario es necesario, como mínimo, obtener cinco parlamentario y el 5% de los votos si el partido es de ámbito estatal o el 15% de la circunscripción territorial en que se haya presentado.

UPyD ha obtenido cinco escaños, pero no ha llegado al 5% de los votos del conjunto de España; no puede, legalmente, formar su propio grupo. Amaiur ha conseguido siete escaños, pero no ha alcanzado el 15% de los votos de Euskadi y Navarra; tampoco puede, legalmente, consolidar su propio grupo parlamentario.

Con esto habría que apechugar, pero no va a ser así porque Izquierda Unida va a prestar a los abertzales vascos un diputado, y algún otro partido, tal vez el PP, haga lo mismo con el de Rosa Díaz.

¿Para qué la ley?

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada