viernes, 11 de noviembre de 2011

La juez Alaya


La juez Alaya anda instruyendo el llamado caso de los EREs fraudulentos de la Junta de Andalucía, una especie de bomba con espoleta retardada que puede explosionar en cualquier momento, pongamos por ejemplo en el primer trimestre de 2012, antes, durante o después de la Elecciones Autonómicas de Andalucía. Estallido que, si prueba la culpabilidad de algunos altos cargos de la Junta en ese dar parné a mansalva, puede llevar al traste la política diseñada por el presidente de la Junta de Andalucía, el lúcido Pepe Griñán.

Cuando uno ve los cortes de televisión en que aparece la señora juez, se encuentra ante una belleza serena, una mirada impasible que parece no ver la cantidad de cámaras que la enchufan y un andar firme hacia su puesto de trabajo como si le importase un pimiento todo aquello que a su alrededor ocurre; personalmente me agrada contemplarla, y no creo que eso sea machismo.

Alfonso Guerra, político intachable y prehistórico del socialismo español, amigo de chanzas y comparaciones, culto sin duda alguna, forofo al límite de don Antonio Machado, ha sido y sigue siendo espada cruel de la derecha española, aunque su crueldad se mide por el tinte irónico de sus declaraciones, ironía que es su mejor arma.

Ahora, como el que no quiere la cosa, ha dejado caer que la juez Mercedes Alaya tiene “una relación fuerte personal con el alcalde de Sevilla”, señor Zoido y juez en excedencia, frase que ha hecho intervenir al Consejo General del Poder Judicial que ha dado amparo a la magistrada, por cierto que sin haberlo solicitado, al tiempo que ha amonestado a Alfonso Guerra por la frase citada.

Podemos y debemos preguntarnos: ¿es para tanto la actuación del CGPJ que ha visto las declaraciones de Guerra como vejatorias para la juez por su condición de mujer?

Juzguen y opinen, queridos lectores. Me mojo: mi punto de vista es que si “el canijo” hubiese afirmado que Zoido y Alaya “tienen una relación fuerte ‘profesional’”, la cosa, el caso, no hubiese ido a más, pero al decir ‘personal’ ha podido afirmar, o no, que hay gato encerrado.

Vaya usted a saber.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

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