sábado, 3 de septiembre de 2011

Fue un acaso (y XIV)


He husmeado la orilla del delirio. Una bandada de rosas ha descargado un polen de vida. Todo se ha cubierto de una radiante locura, y los címbalos del día han vencido a los crótalos de la noche.

El río de mi vida será largo o corto, pero extenso como un suspiro de palmera en la noche del desierto.
En él tendrán acogida los cantos gregorianos de las místicas clausuras, la supuración dolorosa de las putas, los ojos del pobre niño pobre y la putrefacta carcoma del poder.

Recojo con mimo mis cenizas y evito una brisa muerte. Seré yo.


De “Resurrección” del poemario “Fue un acaso” de José García Pérez
Final del poemario.

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