domingo, 11 de septiembre de 2011

"Er Beti" de Antonio Ortiz


Introducido en esta vorágine en la que parece no existir casi nadie en la playa “donde el viento silba nácar”, de pronto, a causa de celebrarse la festividad de una Virgen, media Extremadura se apoderó de sus arenas, así que me dije, por ayer para el lector, le voy a echar un par al futbolerío y, a pesar de ser “palangana” , me encaminé al Club Vera de Mar con la fresca de las doce del mediodía para observar de primera mano el tonto encuentro de fútbol entre Betis y Mallorca.

Pero en realidad, no vale la pena que nos engañemos, fue para ver si entre la posible hinchada verde y blanca se encontraba Antonio Ortiz, y así fue. Allí estaba Antonio con una “sin”, esperando el comienzo de lo que en Heliópolis debía ser lo más parecido a un infierno.

Año más o año menos, deben ser unos treinta los que lleve a Antonio, un chaval amable y simpático como el que más, bético hasta la médula, que un año, “porquesí”, me obsequió con un bonito seco que compró en Isla por lo que le estaré eternamente agradecido; y es que los detalles son los detalles. Con él he tomado más de una cerveza y más de dos cubatas viendo fútbol en los “Flipers” de La Antilla y hasta un día, echándole valor al gesto, me puse en sus santas manos para que me diese un masaje de milagro. He visto crecer a sus dos hijas entre juncos de marismas, y su esposa Pili forma parte del encanto misterioso de este lugar donde pleamar y bajamar juegan eternamente al encanto de emerger en bucles de olas que parecen besarse.

Un día, hará dos años, le diagnosticaron un maldito tumor de cerebro y fue intervenido durante más de quince horas. La verdad es que yo, y muchos más, no dábamos un duro por él, pero su afán de superación, alguna que otra oración y “er Beti” consiguieron el milagro.

Hoy, ya les decía que por ayer, mientras el bebía “sin” y yo “con” no pude contener mi alegría y acariciándolo con ternura en la nuca, le soplé lo contento que estaba de verle en plena forma; asintió él, y hasta Rubén Castro metió un gol que ofreció, quiero creer al buen bético que es Antonio.

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4 comentarios:

  1. Amigo Pepe,no sabes la alegría que me das cuando pones ese pedazo de escudo en tu blog,no sabes la categoría que le da.
    No quisiera dejar pasar la ocasión sin agradecer tus palabras hacia todos los míos.
    Hoy ha sido un gran día,has visto como el glorioso ha arrasado al Mallorca,no sabeis de lo que os habeis salvado con no jugar el derbi.
    Mira que eres buena gente pero alguna faltita debes de tener......."eres palangana",jajaja.Un abrazo
    José Antonio Ortiz

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  2. Bueno, dejemos lo del escudo para un día, no lejano, con un cubata.
    ¿Sabes?, tenía ganas de comunicarte mi alegría por verte estupendamente y aprovechándome de TU Betis, lo he hecho.
    Un besote.
    Pepe

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  3. Con este escudo ¡ como no iba a decir nada! Creo que lo esperabas.De una bética a un estupendo y muy querido "palangana": siempre hay un motivo maravilloso para desear lo mejor a una persona.
    (Apunte pequeño: hasta hoy,no se cuanto durará,tenemos el mejor portero y la mejor defensa del futbol español,cero goles en contra!!)
    Besos de tu sobrina "la bética"

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  4. Pues claro que te estaba esperando, querida bética de mi alma. Sois líderes, pero no te fíes, el fantasma de Lopera anda suelto por el Paseo de las Palmeras.
    Desde La Antilla, un besote.

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