jueves, 25 de agosto de 2011

¿Seremos chinos?


De economía no entiendo absolutamente nada e igual me ocurre con las cosas del amor, ya que uno se enamora “porquesí”, que por cierto es la mayor de las razones para perder la razón, que no otra cosa es el amor.

Parece que hemos llegado a la conclusión que de hoy a pasado mañana, tradúzcase por septiembre, las vacas flacas harán su fantasmagórica aparición por estos lares.

Zapatero, de economía sabe lo mismo que yo, y no aprendió en un par de tardes, como le prometiera el ex ministro Jordi Sevilla, nada sobre gastos e ingresos, ya ven que por no saber no sabía ni lo que costaba un café; es por ello, que nos encontramos al borde del desastre y del ridículo.

Como nos hemos convertido en un protectorado del eje franco-alemán, ellos nos han recomendado que por ley quede claro hasta donde coño podemos endeudarnos. Y, por fin, los líderes de las dos grandes cloacas políticas, PSOE y PP, ha llegado a un acuerdo definitivo: modificar la ley de leyes e inscribir en ella hasta donde puede llegar nuestra chulería en el coste.

Pues no, el acuerdo que todos los españoles deseaban, a saber, que se besaran Mariano y Zapatero, ha levantado una polvareda en el caminar de Alfredo P. Rubalcaba que puede terminar en un fatal desenlace. Ya les decía, de economía sé lo mínimo, a saber, divido por treinta días lo que cobro y no me salgo del cociente, y si lo hago, me aprieto el cinturón durante cuatro días seguidos.

Y ese es el tema, que los políticos tengan los bemoles suficientes para apretarse la correa y se dejen de construir aeropuertos, universidades a porrillo, Aves que transportan dieciocho pasajeros, que desaparezcan los primos y enchufados, móviles y coches oficiales, recepciones de arroz con bogavantes y correrías nocturnas en saunas con masajes eróticos.

Pues sí, que cambie la Constitución y que busquen la fórmula legal para que no haya referéndum, pues eso supondría otro gazapo más en el gasto. Es necesario que todo cambie, pues ¿qué me dicen eso de que todos los españoles tienen derecho a un trabajo y a una casa digna?; eso también está en la manoseada Constitución y se lo han pasado por ahí, ya saben.

Tal vez es que seamos chinos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

1 comentario:

  1. Si poco entiendes tú de estos temas, menos una servidora. Pero siempre sale un poquito más iluminada de este tu espacio, que llega como brisa fresca desde "donde el viento silba nacar". Un besote!

    ResponderEliminar