miércoles, 20 de julio de 2011

La corbata


El llevar o no corbata se ha convertido en debate parlamentario entre el Presidente del Congreso, excelentísimo señor don José Bono, y otro más, de igual tratamiento y menor rango institucional, el ministro de Trabajo Miguel Sebastián.

A Bono le conocí en la Legislatura Constituyente (1977-79); su acta de diputado le vino de la mano del PSP de Tierno Galván que, en su dejación de profesor ante el PSOE, propició que “pepebono” ostentase el cargo de Secretario de la Mesa del Congreso y elevó su prosopopeya con el estreno de su primer coche oficial. Después, ya saben, Presidente de la Comunidad Castilla-La Mancha durante un porrón de años, ministro de Defensa y actualmente, con moño añadido, Presidente del Congreso. El señor Miguel Sebastián, del que afirman nos regaló una bombilla, sufrió un buen revolcón como candidato a la alcaldía de Madrid, pero su amigo Zapatero le endosó un ministerio y el consabido coche oficial. Ambos viven como Dios, si es que Dios vive bien. La diatriba entre ellos es importantísima por el asunto de ponerse la corbata, no por vivir de corbata a costa de los contribuyentes.

Por los andurriales del Perchel de Paco Montoya, allí donde el fútbol se vive al tiempo que se bebe, existe, ya saben, la cafetería-bar Gran Vía, por allí, de vez en cuando, según euros, aparece mi buen amigo Jimmy, hombre que no usa corbata en verano y tampoco en invierno. Digamos, de entrada, que a Jimmy le suda la polla el asunto del nuevo debate parlamentario.

Y como Jimmy, deben existir cerca de cinco millones de hombres y mujeres más preocupados por la manduca diaria que por la corbata que defiende Bono. Son personas que buscan el sustento diario sin horizontes de esperanza, luchan por pagar sus hipotecas, aporrean las puertas de los bancos, viven a costa de padres, abuelos, cáritas y las tiendas de compra de oro donde van dejando medallas de la Virgen del Carmen y alianzas de matrimonio.

Esta España va mal, pero estos políticos actuales son la leche o idiotas; vaya usted a saber.

www.josegarciaperez.es
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