lunes, 30 de mayo de 2011

La mirilla de Beatriz Herrera


Ya saben, mientras se desayuna se lee la prensa; pero para no pasar malos ratos que puedan indigestar el corto de café y el pitufo con aceite, al que algunas veces, las menos por aquello de la crisis, lo adorno con pequeñas lonchas de jamón.

Así pues, para que no se me atragante, leo lo que escribe el maestro Alcántara y, tras meditar algo lo leído en busca del bucle poético, me zampo, en un santiamén, “La mirilla de Beatriz Herrera”, a la que no tengo el gusto o disgusto de conocer.

Cada día, y mira que van días, nos ofrece una especie de crónica social, cerrada y con sus suculentas negritas, para que los malagueños, y los afincados en esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, sepamos algo de lo que ocurre en segmentos desconocidos de este perímetro urbano y de sus tribus correspondientes.

No es que diga nada profundo, pero me informa, labor esencial de aquellos que ejercen la labor periodística. Ella, Beatriz, no se mete en temas de fondo, sino que con cinco o seis fotos y su pluma ágil nos va narrando en plan sencillo lo que acontece.

A mis años, y tal vez porque me haya refugiado en los alrededores del Café Bar “Gran Vía”, tras abandonar en buena parte los pasacalles del Centro Histórico y arrabales culturales, me encanta leer su artículo, pero especialmente, para qué engañar, los nombres y apellidos que aparecen en negritas, atractivo suculento para que los honorables ciudadanos y ciudadanas citados por Beatriz se acerquen al kiosco de turno y compren un ejemplar, tal vez dos, para regocijo de los dueños del decano de la prensa malagueña.

Y lo que son las cosas, he aquí que me preocupo porque cada vez conozco a menos personas y personajes que habitan nuestro hermoso patio de vecinos. Y me pongo a pensar desde este rincón perchelero: ¿no será que me he vuelto demasiado taciturno y solitario?

Pero tal diatriba dura lo que tardo en pedir un pampero dulzón. Y así un día y otro y otro más. Muy bien Beatriz, desconocida amiga que me presentas, sin grandes titulares, el latido de esta ciudad.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

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