sábado, 7 de mayo de 2011

Acto 2º: La guitarra


Javier de Molina, Juan Prieto y el hermano del primero, José Manuel, conforman el trípode sobre el que descansa el periódico digital Diariolatorre. Celebraban el 5º Aniversario desde que flotaron ese buque que navega los mares de Internet y con el que han obtenido “carta de ciudadanía” contra vientos y mareas de crisis.

Ayer tuvieron la feliz idea de celebrar dicha efeméride de una forma más íntima que en otras ocasiones. Cometieron la “torpeza” de preparar unas copas de vino, jarras de cerveza, alguna que otra gamba, calamares, buena carne troceada y otras derivaciones culinaria alrededor del grupo de columnistas que de forma desinteresada colabora opinando sobre lo humano y lo divino, y también lo político, que no es humano ni divino.

Tan extraña reunión tuvo lugar en la villa donde el aroma del azahar, proveniente del Valle del Guadalhorce, se adelgaza en su ya cercano encuentro con la mar; villa conocida por Alhaurín de la Torre, pero que, si el personal político de cualquier lugar, tuviera una pizca de inteligencia, hubiese organizado un acto de parecidas circunstancias que, por cierto, viví hasta altas horas de la madrugada.

Y lo digo, porque allí, alrededor de la amistad y el compañerismo, había políticos (columnistas) de todas las leches: a saber, populares, socialistas, andalucistas, anarcos, independientes y algún disimulado de IU; pues bien, ante tal auditorio, cuando el dios Baco escancia vino, cerveza, champán y qüisqui, existe la posibilidad de una fuerte explosión dialéctica, pero si suena una guitarra y se canta, siempre sin llegar al “Asturias patria querida”, se aparcan las posibles diferencias ideológicas y brota la felicidad del instante, que no es otra cosa que dejarse llevar por un buen himno de Andalucía, una lánguida canción de Carlos Cano, por la rimada ironía de Joaquín Sabina, el grito reivindicativo de Víctor Jara o por el tango ese que afirma que “veinte años no es nada” cuando la amistad, que no es otra cosa que el amor, se convierte en el principal protagonista de la velada.

Si eso ocurriera en plena campaña electoral, otro gallo cantaría.

2 comentarios:

  1. ¡Ayyy que cierto!Algo tan especial está por encima de ideologías, sobrevive a ella la amistad y el compañerismo que es lo más grande,¡Ojala, Pepe!¡Ojala! ese otro gallo cantara, iría esta España (por no decir el mundo) mejor, que falta nos hace.¡¡Gracias!!

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  2. Que bonito y cuanta razón tienes;una buena velada en compañía del amigo,de los amigos ..... lo mejor.Besos

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