lunes, 17 de enero de 2011

Lágrimas de amor


Hace un día maravilloso; es tan lindo que lo voy a intentar vivir con intensidad de amor. Durante este día no simularé amor, sino que mi ser va a desprender toda la energía de un cuerpo que, en tensión de amor, pueda dar.

Quiero al día y a la noche. Quiero lo concreto y lo universal. Quiero que se note que estoy enamorado de la vida: es tan maravilloso.

Y es que anoche lloré. No fueron dos lágrimas las que brotaron de mis cansados ojos sin dormir. Fue un torrente tan fluido como silencioso. Nadie podrá entender el motivo de mis lágrimas. Nacen sin esfuerzo en el instante que elevo mi pensamiento hacia la felicidad.

Lloré y, mientras lo hacía, comprendí lo hermoso que es llorar por amor a la vida. Suspiré una y mil veces, y, en cada suspiro, un mensaje de esperanza, dañado por la razón, se escapaba a los confines de nuestro misterio.

Mis lágrimas me producen bienestar; apaciguan la tormenta que los hombres acosadores crean alrededor de mentiras que son verdades. Estoy tecleando al ritmo de mi pensamiento, y éste salta de la luz a la oscuridad.

Cuando se enciende la luz todo es un lindo amanecer, una vida plena un torrente de alegría, la búsqueda y el encuentro de la perla. Al desvanecerse la luz, la vida se convierte en tremenda perplejidad ante la opresión de los que dicen preocuparse y duermen, plácidamente, en la oscuridad de sus chatas vidas.

Por ello tendré que vivir los “hoy” que viva desde la perspectiva de ser el último, o sea, ir perpetuando cada instante.

www.josegarciaperez.es

2 comentarios:

  1. Que bonito poder llorar aun por amor a la vida;pocos humanos de nuestra quinta son capaces de hacerlo. Aquellos que un dia nos topamos con la "perla" contemplamos el, mundo y la vida de modo diferente, los otros no lo entienden. Yo ya no hablo, sólo siento. Enhorabuena por su articulo

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  2. Es que nosotros sabemos de lo que hablamos

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