martes, 31 de agosto de 2010

El éxodo


Se ha iniciado el éxodo de los afortunados ciudadanos que dicen han disfrutado de vacaciones. Vuelven bronceados a lo poco que va quedando de trabajo. Cada quisque soltará el rollo que le hubiese gustado disfrutar. Las familias volverán a vivir más holgadas de sobrinos, primos, cuñados y amigos que hacen imposible la convivencia. Las parejas que sobrevivan tendrán la suerte de no tener que soportarse las veinticuatro horas del día. Existirá, pues, más libertad e intimidad con uno mismo.

Se van los que tienen que volver al trabajo nuestro de cada día. La partida de dominó ha quedado partida por la mitad. Los niños y niñas volverán a saber de la carcelaria escuela, de las nuevas editoriales, de los deberes en casa y de los cambios de infancia a niñez y adolescencia.

Cierra la pescadería de Antonio Coro y las bailas y acedías habrá que ir a comprarlas al mercado central. La playa se ha quedado inmensa, desierta, exótica y agradable. Tan sólo los jubilados que tenemos algunos “posibles” podemos disfrutar de ella. Yo me quedo en la soledad de los demás y sin sus algarabías. Todo queda para mí desde levante a poniente, desde el alba al ocaso, desde la marisma a los pies de las dunas.

Los que se precipitaron en demasía han perdido unos días de éxtasis. Tan sólo llevan consigo parte del infierno en forma de bronceado y los ahorrillos chamuscados en demasía.

Por una serie de circunstancias podría seguir aquí hasta marzo del año que viene. Marzo, mes de poesía y creación. Todo lo que pueda hacer en la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, es posible realizarlo en el lugar “donde el viento silba nácar”. Un ordenador, un móvil de nada y una conexión a la Red son suficientes.

Lo estoy pensando en serio. Ya ven que he sacado del baúl de los objetos olvidados el viejo poncho de “Silabario de amor”, una cazadora guardada en alcanfor y poner en marcha la creatividad e imaginación. Si le echo bemoles, me quedo.

Si claudico, volveré al asfalto, a los contenedores, a las envidias y a las sabrosas guerrillas literarias y políticas.

Aquí tengo la posibilidad de ser en sí mismo.

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lunes, 30 de agosto de 2010

Tabaco


Pongamos que llevo fumando 60 años a paquete por día. Si cada cajetilla contiene veinte cilindros de nicotina y por un año pasan trescientos sesenta días de de tedio y cinco de felicidad, resulta que si multiplicamos 365 días por 60 años y el resultado por 20 cigarillos, me he metido en los pulmones la cantidad de 438.000 residuos de alquitrán y toda clase de cianuro. Todo ello de forma voluntaria y creyendo que fumar es un placer.

Les voy a contar una pequeña vivencia. Allá por 1975 tuve una fuerte hemorragia de estómago provocada por una úlcera de duodeno; el doctor José Mª Moreno borró el tabaco de mi agenda de vicios. En ello estuve cerca de año y medio. No lo llevé mal.

Un día de 1976 el presidente Adolfo Suárez reunió a los secretarios provinciales de Andalucía, yo lo era por Málaga formando pareja con el actual Alcalde Málaga Francisco de la Torre Prados, que ejercía de presidente provincial.

Por aquellos tiempos de ilusiones democráticas, mi marca preferida de tabaco era Habanos, la misma que fumaba el añorado Suárez. Pues bien, reunidos los ocho secretarios, el presidente colocó en la mesa de reunión un paquetillo de habanos. Adolfo comenzó a hablarnos, quiero creer, sobre la problemática andaluza, pero yo tan sólo contemplaba la maravillosa cajetilla de cigarros. No me enteraba nada de lo que decía el de Cebreros, pues todas mis neuronas y los “bichitos” consiguientes habían quedado prendados de la manifestación sagrada de duro Habanos.

Me dije, después de más de un año el posible cigarrillo me va a saber a puro veneno. Con semejante reflexión, le eché bemoles al asunto y le dije al presi: “puedo echar un cigarrillo”. La primera calada fue una de las mayores satisfacciones de mi vida, fumaba y oía, fumaba y escuchaba, fumaba y fumaba. Y me perdí. Y perdido sigo.

Percibo que no me cabe más nicotina, no dejo de toser, odio el tabaco y he decidido dejarlo el día 1º de septiembre. A usted, a no ser que sea amigo o amiga, esta ilusión le importa un pimiento, pero lo cuento para que, de vez en cuando, me pregunten si cumplo con este deseo que hoy confieso.

Con su ayuda, soy capaz de conseguirlo.

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domingo, 29 de agosto de 2010

El poema del domingo


Escarchado mi aliento se queda como vaho.
Es madrugada verde con crujidos de tu alma.
La palabra es mesura que resbala en la rosa.
Eres tú la palabra convertida en escarcha.

Difumina la aurora granizos de tu nombre
que mueren siseando las arenas que surcan.
Despierto del letargo de mi larga vigilia
y aromas de tu cuerpo mis sentidos inundan.

Borracho de tu aroma, pronuncio la palabra:
“te quiero porque sí”. El poniente se lleva
tu perfume de rosa con tu nombre cubierto
por sílabas de silbos que ciñen tu silueta.

Beso la roja arena que destella tu vuelo.
En la tarde te sigo camino de poniente
hacia el ocaso tuyo de soles que se esconden.
Voy tras una paloma que lleva un tallo verde.


Sílaba V del poemario “Sílabas de marzo”

sábado, 28 de agosto de 2010

Blogs, Facebook e Internet


Si mi nombre es Pepe, García mi primer apellido y lo remato con Pérez como segundo, el conjunto Pepe García Pérez da muy poco de sí en el asesino mundo de las letras. Ya en cierta ocasión, Pepe García Martín, quisquilloso antólogo de poesía y fértil ratón de bibliotecas, me comentaba en Valencia que si yo creía que llamándome PGP podría ser alguien en el mundillo literario.

Sin embargo, aunque nada más me conozco yo y unos pocos creen conocerme, tengo muy clara una cosa, a saber, si yo no hablo de mí, nadie lo hará a excepción de un trío de amigos que sí lo hacen de tarde en tarde.

A pesar de ello, y aunque en este momento me molestan dos moscas cojoneras que se han instalado en la pantalla del ordenador para hacer el amor, mi ego, ay de aquel o aquella que no lo tenga, queda satisfecho con estos malditos inventos de comunicación que Internet nos concede.

Si usted, querido lector o lectora, es usuario de Internet y se va a Google y pincha pausadamente José García Pérez, se encontrará con que existe una entrada apretujada en unos pocos de segundos de más de 600.000 entradas con tan ridículos nombre y apellidos. Pero no se preocupe, el primero de ellos es el menda lerenda, y a continuación aparece un señor que se dedica a representaciones industriales. Lógicamente tal honor, ejem, se debe a la cantidad de artículos de opinión que se encuentran colgados en la red y que son pinchados por el mundo mundial. Y me siento orgulloso de ello.

Más aún, si usted pincha pausadamente José García Pérez, aparecerá a continuación Facebook y si taladra con el ratón en la entrada aparecerá una insultante foto mía en la que me encuentro favorecido.

Más incienso, como mis artículos llevan el nombre genérico de el copo, si usted pincha simplemente “el copo de pepe” aparecerá una morcilla de artículos de mi autoría.

Eso es un aplastante triunfo, una victoria contra la conspiración de silencio que el Ayuntamiento de la ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, con su alcalde Francisco de la Torre al frente, tienen montada contra un servidor de ustedes.
En la red, me siento persona viva y coleando, o sea, feliz. No sé si ustedes me entienden, pero yo sí.

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jueves, 26 de agosto de 2010

Sin título


No he titulado esta pequeña columna porque no he decidido el tema a tratar. He tirado a la basura la prensa de hoy, he apagado Internet y no he tomado entre mis manos el manantío de Fernando Pessoa para teclear trescientas cincuenta palabras más o menos hilvanadas.

De entrada se me ocurre que los temas que trato, tratan y tratamos son meros comentarios, afortunados o no, de hechos que creemos importan a nuestros numerosos o pocos lectores. De manera que uno le da vueltas a la chorla para buscar el comentario apropiado sobre un suceso que estimamos importante y al lector/a le da igual ese trajín de interpolar opiniones con noticias.

En todos los acontecimientos que pasan por nuestra vera verita vera, existen tres estadios a descubrir, a saber, lo esencial, lo importante y lo accesorio; delimitarlos es tarea complicada pero apasionante.

Supongamos una pareja, hombre-mujer, hombre-hombre, mujer-mujer (por ahora, me quedo con la primera). Lo accesorio en los dos tortolitos es que tengan piso o no, la hipoteca es cosa aparte, que el frigorífico funcione en las debidas condiciones y no digamos nada sobre la divinidad casera, la televisión. A veces estas banalidades se convierten en piezas fundamentales de la tediosa convivencia.

Importante, lo que se dice importante, son los hijos, pero sin llegar a convertirlos en el tema esencial. Tenemos que luchar por ellos, educarlos y prepararlos para que vuelen y se conviertan en autónomos; esa debe ser la última finalidad para con ellos.

Sin embargo, lo esencial en la pareja es el amor. Si éste desaparece del ámbito en que se mueven los dos, la hipoteca, el frigorífico, la televisión y los hijos no pueden cubrir la enorme oquedad que se abre en la convivencia de la pareja.

El amor es el acontecimiento humano por excelencia, se podría decir de él que es el tránsito para llegar a creernos que la experiencia de la divinidad es posible. Pero el amor, ese infierno y éxtasis, ese cenit y nadir, no puede quedar instalado eternamente en la lona extendida de nuestra vida. Nos volveríamos locos.

Pero siempre permanecerá su vivencia, y desde ella podemos ver la vida desde otra perspectiva. Y podemos ser felices.

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¿Nos vamos de Afganistán?


Fuimos millones de españoles los que nos echamos a la calle para pedir al Gobierno de Aznar que no teníamos ningún deseo de guerra. A aquella primera algarada callejera, de la que formé parte como ciudadano libre, siguieron otras muchas de las que me fui retirando a mis cuarteles de invierno la tarde que observé como numerosos manifestantes portaban carteles con los rostros de parlamentarios del PP con la leyenda de asesinos. Aquello me pareció una parodia nazi.

Hizo bien Zapatero, en su primera acción como Presidente del gobierno de España en retirar nuestras tropas de Irak, ya que buena parte del pueblo así lo demandaba y porque es difícil responder qué pintaba nuestra soldadesca a tantos miles de kilómetros.

También haría bien ZP en evacuar a nuestros soldados de Afganistán la invencible, y es que también podríamos cuestionarnos de nuestra misión de “paz y reconstrucción” en el sembradero de opio, textiles de burkas, tierra de señores de la guerra y de los temibles talibán.

Rubalcaba, tan listo él, ha definido la muerte de nuestros tres compatriotas como un acto terrorista y no como una acción de guerra por parte de los insurgentes afganos, pues de esa manera nuestro ministro de Interior disimula que nos encontramos en un conflicto bélico de primera magnitud.

Sin embargo, lo que son las cosas de la vida y de la muerte, nadie sale a la calle para decir NO a la guerra, todo el mundo hace mutis por el foro de la hipocresía, existe un silencio vergonzante y los talibán, como siempre, demuestran que son invencibles gracias a sus montañas, a la misma población afgana y a su afinado modo de entender la guerra de guerrillas.

Sé que nuestra presencia está legitimada por la ONU, ese conglomerado funcionarial que ha perdido el norte de su razón de ser. Sé también que el ardor guerrero está introducido hasta la médula en la derecha y se va extendiendo peligrosamente hacia la izquierda.

Sabiendo toso eso, lo que no sé es si los dos miembros de la Guardia Civil, capitán y alférez, saben por qué han muerto en semejante sitio.
Descanse en paz, aunque sea a causa de una inútil guerra.

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miércoles, 25 de agosto de 2010

Todos nos alegramos, pero...


Ya saben, el mundo está lleno de “peros”. Cualquiera, yo el primero, inicia una alabanza a algo o alguien y a renglón seguido aparece el primer “pero”. Viene esto a cuento porque, como todo ser bien nacido, me alegro de la salvación de las vidas de los dos cooperantes secuestrados por la organización terrorista Al Qaeda, pero...

Pero vivimos en un Estado de derecho y no deberíamos negociar con delincuentes. Más aún, es ilegal. Claro que no siempre lo legal es justo y, tal vez, hubiese sido una auténtica injusticia dejarlos a merced de semejantes asesinos. Aunque no es menos cierto que el dinero, presuntamente desembolsado (hablan de millones de euros), engorda las arcas de aquellos que en nombre de su Dios asesinan cuando lo estiman oportuno.

Para mí, lo cual no supone que alguien esté de acuerdo, el único gobernante que no ha claudicado ante un secuestro con amenaza de asesinato inminente fue José María Aznar cuando en julio de 1997 no claudicó ante ETA, y el concejal Miguel Angel Blanco fue abatido de un tiro en la nuca por un pistolero asesino. Aquel trágico hecho reforzó nuestro Estado de derecho, y ETA comprendió perfectamente que un sistema democrático es aquel que es capaz de conjugar libertad y autoridad.

Los británicos lo tienen clarísimo: no negocian con asesinos ni pagan rescates. Los franceses si parecen negociar, pero, al unísono, estudian la manera de rematar a los asesinos, aunque ello, como últimamente ocurrió, pueda costarle la vida al ciudadano secuestrado.

Los integrantes del Gobierno de España, tan seguros en cuestiones más que discutibles, no dudan un instante en negociar de mil y una manera, y con millones de euros, con terroristas, sean estos piratas somalíes o terroristas de Al Qaeda; somos, pues, débiles, o sea, nuestra democracia se basa en la debilidad ante el que parece tener en sus manos todas las cartas de la baraja del crimen.

Créanme que me alegro que nuestros dos cooperantes se encuentren felices, sanos, sonrientes y con sus familias, pero…

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martes, 24 de agosto de 2010

9.999


Allá por el mes de junio tenía previsto un viaje en el viejo Toledo. Como lo uso de tarde en tarde, husmeé en la billetera para ver si el carné de conducir estaba caducado, así fue. Puesto a husmear, me metí en las entretelas del montón de tarjetas, y observé que el DNI llevaba caducado más de dos años.

Estar indocumentado en la actualidad es cosa de poca monta, pero en aquellos tiempos del azul mahón uno se la jugaba. Presté poca atención al carné de conducir y puse todo mi tesón en intentar ponerme al día con Rubalcaba en el tema de la identidad, de manera, que casi de madrugada, una mañana me acerqué a la comisaría que se encuentra en las inmediaciones de la malagueña Plaza de la Merced a fin de renovar mis datos con el estado policíaco.

Con el máximo respeto me dirigí al policía nacional que se encontraba a la entrada de la comisaría y le comenté a lo que iba. Sin inmutarse, pero con gran corrección, me facilitó un número de teléfono con el que ponerme en contacto. Llamé, no sé si hablé con alguien o con una máquina, pero lo que fuese me dijo: “el próximo 23 de agosto, puede usted recoger su DNI a las 10h 40m en la comisaría que estime conveniente”. Rápidamente me pregunté dónde podría estar tal día, onomástica, por cierto, de mi compañera e hija. Pensé y contesté que estaría en Huelva. La misma voz me comentó elija usted entre la capital y Ayamonte. Tal vez por aquella copla fado de Carlos Cano, me incliné por la localidad fronteriza con Portugal.

Tengo en mi poder el nuevo DNI y quedé estupefacto cuando leí que caducará el 1 de enero del año 9.999.

Pensé en lo tedioso que debe ser llegar vivo y coleando hasta esa fecha, ya ven, iguales conversaciones, el mismo aburrimiento, seguir comiendo tres veces al día, saludar sin ganas al pesado vecino, aromatizar el mismo tufo político, compartir miserias, pero, como en todo, tuve una fugacidad de optimismo, pues me dije, coño, con perdón, tal vez para esa fecha don Miguel Briones, delegado municipal de Cultura de Málaga, y el seños alcalde Francisco de la Torre tengan el suficiente tiempo para decir SÍ o NO a la petición de numerosos ciudadanos para que este humilde servidor de ustedes sea nombrado Hijo Adoptivo de Málaga.

Y ustedes que lo vean.

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lunes, 23 de agosto de 2010

Ignacio Trillo


Las elecciones internas del PSOE, llamadas primarias, para elegir candidatos, fueron las que catapultaron a Rodríguez Zapatero a la presidencia del Gobierno, tras vencer por la mínima a José Bono y dejar en la cuneta a Matilde Fernández y Rosa Díez. Ya anteriormente habían fulminado a Joaquín Almunia al tiempo que auparon a Josep Borrell, aunque posteriormente éste fuera “degollado” políticamente por sus propios compañeros, un decir.

Creo que las primarias son un sistema participativo y democrático en el que la militancia de un partido político se convierte en sujeto activo por unos días, más allá del pago de la cuota mensual, la presencia en algún mitin, la posible pegada de un cartel o el boca a boca que pueda realizar.

Las primarias convocadas en la antigua y revolucionaria FSM, hoy PSM, han otorgado un cierto frescor democrático al elefante socialista, según definición de un tal Velasco, vicesecretario general del PSOE-A, aunque aquí por Andalucía han negado el pan y la sal de la participación a los sufridos militantes.

A pesar de ello, el prehistórico guerrista Carlos Sanjuán, secretario general que fue de los socialistas andaluces, ha alzado la voz para que sus compañeros de partido tengan voz y voto, sobre todo esto último, a la hora de elegir al candidato socialista malagueño que se enfrentará el año que viene a Francisco de la Torre Prados, actual alcalde de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, y que, por omisión, está conforme con la conspiración de silencio que Miguel Briones, delegado municipal de Cultura, mantiene con mi expediente para ser nombrado Hijo Adoptivo de Málaga y que, entre otros personajes, avala la ex alcaldesa, ex ministra y secretaria de la Mesa del Congreso de los Diputados Celia Villalobos, la dama roja del PP.

Pues bien, el PSOE-A ha designado a María Gámez, actual Delegada del Gobierno de la Junta en la ciudad de El Palo, pero le ha salido un grano en Ignacio Trillo, ex delegado de Medio Ambiente, gran gestor, honrado a carta cabal, crítico hasta con él mismo y que se ha postulado como candidato para Málaga porque sí, porque se lo merece, porque tiene derecho y porque así lo avalan los estatutos del partido socialista, aunque por lo que se ve dichos estatutos se han convertido en puro papel higiénico.

Aunque si charláramos un rato con Trillo, con lo que él sabe de estas cuestiones, nos demostraría que de higiénico tiene poco, no los estatutos, sino los que lo usan.

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domingo, 22 de agosto de 2010

El poema del domingo


Tus besos de oleaje navegan por los tiempos.
Son tus besos de siempre, cual si nunca acabaran,
espumas deseosas de besos que sumisos
en los días de marzo mis labios te entregaran.

Desde la esbelta duna de la blanca marisma
de rosas de ensenada y claros de agua clara
de juncos enterrados por los besos de arenas
una brisa de besos me suspira en la cara.

Sílaba IV del poemario “Sílabas de marzo”


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viernes, 20 de agosto de 2010

Paco de Lucía en La Antilla


Se desliza el vago aliento que en la distancia se teje..., el junco despavorido respira su beso verde. La duna manda callar a todo lo que se mueve. Una ola se desmorona y de nuevo se sumerge. La luna se pone llena cuando era cuarto creciente. El grillo asola la playa hundiendo su negro vientre. El horizonte se funde en el espacio celeste. La concha de la marisma hunde su templo de siempre. La noche que viene tarde los destellos ensombrece. Un sol que ya no deslumbra entre pinos rojos duerme...y un beso como perdido a mi lado se detiene.

La guitarra y las manos de Paco de Lucía han hecho el milagro. La divinidad se ha puesto cercana. Júpiter en el cenit de la noche de agosto siente envidia de nosotros. Vivimos “entre dos aguas”: la que besa complacida la ribera de la lengua de La Antilla y la que brota de los dedos encallecidos del nacido en Isla Verde.

Se vive un instante de eternidad que puede saborearse en plenitud. El embrujo de la noche se ha introducido en la guitarra de Paco de Lucía, y salpiques de sagradas notas penetran la marisma que, entre sus caños y esteros, deposita por las inmediaciones del Río Piedra.

Faenan los barcos blanquiazules, la manifestación sagrada del amor se realiza en la cima de la roja duna, las bailas saltan de gozo como delfines que juegan y una blanca gaviota posa su vuelo en la barca varada por la bajamar.

Donde el viento silba nácar y silente el mar fenece, con divinidad cabalgan música de verdes juncos con espuma que descansa. Lazos de olas, en sus besos sacramento de las aguas, y notas de amor y de aire en la orilla donde cantan las crujientes caracolas vida dan al pentagrama, y la duna conmovida hasta su arena desplaza.

Un nuevo canto se esparce por toda la arena blanca, susurros como de Dios que provienen de la playa: somos libre como el silbo, somos siempre madrugada.

Paco de Lucía tan sólo dijo “buenas noches” y presentó a sus apóstoles, el resto fue cosa de dioses.

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jueves, 19 de agosto de 2010

El montaje de Rafa Toscano


Buena parte del tiempo que resido en La Antilla lo paso en el club Vera de Mar. Dicho club tiene la misma vida que los apartamentos “El Abanico”, lugar con el que linda, de manera que son más de cuarenta y tres años los que llevamos juntos.

Son varios los reposteros que han pasado por “Vera de Mar”. Desde el histórico Patro hasta el que lleva ahora la vara de mandos, Rafa Toscano, lepero de pura cepa.

Rafa se diferencia de todos en que este año ha sacudido a la larga playa donde el viento silba nácar con un espectáculo insólito por estos parajes de marismas, traiñas y choqueros. Ha traído, ni más ni menos, que a Paco de Lucía que esta noche, por ayer, nos deleitará con la magia de su guitarra.

Pero si el mágico espectáculo nos lo brinda Paco de Lucía, se debe al montaje de Rafa Toscano, pues también ha sido otro espectáculo ir contemplando como en tres días desaparecían las pistas de tenis, se cubría la piscina y se montaba un mecano que albergará a más de mil quinientas personas, entre las cuales, claro está, nos encontraremos mi hija Rosamary y el que estas líneas escribe.

Por cierto, que si Dios quiere, mañana intentaré hacerlo sobre Paco de Lucía, pero hoy, lo que se dice hoy, lo hago sobre el hombre que ha posibilitado que vivamos unas horas inolvidables: Rafa Toscano.

Toda la prensa se ha volcado en el del instrumento de las seis cuerdas, y algún informador ha nombrado, de pasada, a Rafa. Sirvan estas líneas de tributo a todos aquellos que, como Rafa, arriesgan pasta y tiempo con afán aventurero. Ellos son los que hacen posible que otros, a través de ellos, gocemos de la media luna, del temple, de la caricia de las seis cuerdas y del arte que embruja, o sea, que se hace carne entre nosotros.

Sin gente como Rafa pasaríamos por la vida sin ser testigos de un milagro.

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La duna del asombro


No paso demasiado tiempo en la playa, y eso que la tengo a tiro de piedra. Pero entre el entretenido dominó, la escritura de el copo, la lectura del eterno Pessoa, la responsabilidad de Papel Literario, la bendita siesta y el repaso a la anodina prensa veraniega es escaso lo que dedico al placer del yodo, aunque eso sí, en cuanto llego a la blanca arena donde el viento silba nácar esté el agua fría o menos fría me zambullo como pez y gozo una media hora seguida de ese placer.

Sé que esta parida importa poco a mis lectores, pero menos me importa a mí que Aznar o Pons aparezcan por Melilla y que el PSOE los tilde de desleales con el Gobierno. Es por ello que, a falta de noticias de interés, tal vez a mis adictos les interese más saber mi ubicación en la playa.

Los de mi edad ni la pisan, sino que saltan del dominó a la barra del Club Vera de Mar y se ponen morados a la hora que llaman del vermut, sin embargo, ya les decía, aunque sea un ratito piso la humedad de la orilla y salpico mis tobillos con la blanca espuma que, incansable, va, viene, desaparece y emerge.

Las señoras de mis compañeros de dominó, incluida la mía, no se pierden un día de playa. El bronceado se ve que les estimula aunque pasado un mes, o sea, en llegando el otoño se convierte en un ejército de gusanillos que no hay forma de detener. Lógicamente no me siento entre ellas, pues sería bendito entre todas las mujeres, sino que busco algo diferente y que siempre se encuentra en el recuerdo.

Nada mejor que hacerse el sueco y virar a levante e ir contemplando como el tumulto de sombrillas, broceadotes, chiquillería y cuchicuchis va disminuyendo hasta llegar a ese lugar solitario donde emerge la duna roja en la que un día de aquel marzo inolvidable delante de Gérsom, mi perro de las noches amarillas, leía en voz alta los versos de Witman y León Felipe.

Es en la roja duna, en aquel lugar que fui, donde busco la fórmula de volver a ser, pero no hay forma, no me encuentro, aunque estoy a la espera de conseguirlo en otra duna, la del asombro, en aquella en la que un día viví la cordura de la locura.

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martes, 17 de agosto de 2010

Poetas y POETAS


Hay poetas de la época “tal”, y los poetas. Los poetas de la época “tal” son los que asoman su rostro, en el sentido de “cara”, en un determinado tiempo político. Existieron paraísos “felipistas” y “aznaristas”. Los poetas, los de siempre, permanecen.

Están los poetas “cobijados”, y los poetas. Los poetas “cobijados” emergen a la sombra de algún poder establecidos. En Málaga, por ejemplo, al cobijo de Aurora Luque o Alfredo Taján o sea, al socarre del PSOE o del PP. Son como tejeringos pegajosos. Los poetas, los de siempre, son.

Existen los poetas de “circunstancias”, y los poetas. Los poetas de “circunstancias” llegan a la poesía a través de un acontecimiento que ha venido a perturbar su vida y su razón. No son malos poetas, tampoco buenos, sino iluminados. Los poetas, los de siempre, son el acontecimiento.

Pueblan el mundillo poético los poetas de “facultad”, pero también están los poetas. Los de “facultad” piensan que por beber en los clásicos están facultados para ser poetas. Los poetas, los de siempre, captan lo profundo de la vida y la cantan con sencillez.

Brotan los poetas “oficiales”, y persisten los poetas. El poeta “oficial” es el llamado a filas en cada evento oficial de la provincia. Lo mismo te azota con el pregón de la Feria del Libro que con el prólogo de un catálogo de pinturas. Hay uno por provincia, a no ser que diputación y ayuntamiento sean de signo distinto, en este casos cohabitan dos o tres en esmerada convivencia. Los poetas, los de siempre, mientras tanto, crean.

Viven los poetas de “editoriales”, y los poetas de siempre. Los poetas de “editoriales” tan sólo piensan en cómo entrar en los bastidores de las grandes o pequeñas empresas encargadas de la impresión de libros. La huella de sus vidas es un reguero de babilla pelotillera por los entresijos del mundo de la comercialización del libro. Duermen y sueñan con su inmortalización en un libro de pasta dura. Los poetas, los de siempre, no duermen.

En el dial de otoño, cuando la sintonía se encarama en la red de la duda, se abre paso, sin empujones, la figura del poeta. Su sombra es una más en la ciudad. Juega a volar con las hojas que aúllan. Y lo consigue.

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De José Blanco al dominó


Esta mañana, por ayer, me levanté de la cama con buen pie y un pellizco de apetito que hacía años que no ocurría. Fue por eso que cambié la segunda parte del cotidiano desayuno, la primera siempre es un zumo de naranjas, y en vez de deglutir el consabido mollete con aceite, deleité mi paladar calentando un poquito un bollo suizo que unté con mantequilla y me supo a gloria.

La lectura de la prensa la dejo para después del último bocado no sea que me agrie el invento, hecho que sucedió cuando leí que José Blanco aconsejaba que los impuestos habría que subirlos nuevamente para equipararnos con los cónsules de la zona euro.

Estaba en ello, o sea, en el cabreo, dándole vuelta al consabido asunto de que lo que debe hacer este gobierno, o el que sea, es igualarnos los sueldos y las pensiones con los citados cónsules, además de con otras regiones o nacionalidades de España y después, creo yo, subir la cabronada de los impuestos.

Vamos, que se iba agriando el dulce bollo suizo, cuando pensé que lo mejor era darme un garbeo por el club Vera de Mar y buscar una buena partida de dominó donde, con inquina y alevosía, volcar el atragantado bollo suizo y ahorcar un seis doble, no sea que mi locura me llevara a acordarme de mala manera de todos los familiares del tal Blanco.

El dominó, juego que ejercita la memoria y hace que el tiempo pase con la misma velocidad que cuando se está con el ser amado, tiene su liturgia o ceremonia; posee un lenguaje especial; cabe el chascarrillo entre jugada y jugada; es interclasista, o sea, es jugado por intelectuales, ricos, pobres, parados y gentes de todas las leches, pero el culmen se alcanza cuando uno descubre quién tiene el seis doble y se inicia toda una brujería ensartada de engaños y guiños para conseguir machacárselo al contrario.

Pasé una tarde noche inolvidable y aunque el seis doble sea la ficha más negra del dominó, cada vez que conseguí ahorcarla veía en ella el retrato del conspicuo Blanco.

Hasta cuatro veces lo pasé por la piedra.

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lunes, 16 de agosto de 2010

Misa bética y acción de gracias


El cura párroco de La Antilla no da abasto para que los practicantes católicos puedan cumplir el precepto de oír misa entera los domingos y fiestas de guardar. Es por ello que, además del templo parroquial, tiene establecida una red de lugares o locales donde celebrar la eucaristía. Uno de ellos es en la zona de aparcamiento del lugar donde resido, El Abanico.

Pues bien, el pasado sábado, día del encuentro de la supercopa de España entre Sevilla y Barça, el número de asistentes a la celebración, mermó de forma considerable, cuestión que achaco a la coincidencia horaria de la misa con el partido de fútbol. Es ésta la zona donde hay más sevillanos, ciudadanos que se reparten el hecho de ser béticos o sevillistas. Tengo claro que tanto los asistentes como el mismísimo sacerdote eran béticos, pues desde las peticiones por los más humildes hasta el abrazo de la paz todo fue una ceremonia verdiblanca.

A los acordes del himno del Centenario, con ese “sevillista seré hasta la muerte”, los palanganas disfrutaron de otra celebración histórica: ver como su equipo envolvía con un juego por las bandas, auténticas lanzas los Navas y Peroti, a una Barça que dicen B pero que contaba con Leo, Alves, Keita, Adriano y otros fueras de serie.

En el transcurso del segundo tiempo, mientras la hinchada bética reconocía sus pecados en la misa, el italiano Cigarini hizo la luz y tanto Fabiano como el elegante Kanouté les metieron tres chícharos como tres soles a los campeonísimos de Pep Guardiola.

Al día siguiente, por ayer domingo, los aparcamientos de El Abanico se poblaron más que de costumbre de fieles. Para mí, es un decir, que todos eran sevillistas, pues por la forma de dar gracias al Supremo todo hacía suponer que el día anterior había tenido lugar un milagro en el Sánchez Pizjuán.

Tal como lo viví, lo relato, para que quede constancia de ello y para que Manuel, buen bético y mejor amigo del Gran Vía, tenga constancia de ello.

La fe es la fe.

sábado, 14 de agosto de 2010

El poema del domingo


Alcanzo en tu penumbra de silueta perdida
la dicha de tenerte sumisa a mi ilusión,
No te inquietes por ello, bailarina de dioses
que danzas endiosada los juegos del amor.

Cesa en tu baile azul, oh linda mariposa,
gaviota de mi mar, verde y pálido junco,
espuma lujuriosa de besos desbocados.
Cesa en tu danza alada, sortija de Saturno.

Camina con tu pelo suelto que se derrama
por tus hombros de plata. Cruza la niebla gris
y pósate en mi brazos como pluma sin ave,
ingrávida, sin cuerpo, deslizándote en mí.

Y ahora, besa el llanto de mis versos sutiles
de mi vida que canta la angustia del presente.
Escancia sobre el cáliz tu risa desmayada
que yo beberé lento tu vasija de muerte.


Sílaba III del poemario “Sílabas de marzo”

Melilla y España


Haber nacido en Melilla tiene ciertos privilegios que yo sepa. Sirvan de ejemplo los siguientes: los melillenses hemos convivido con distintas comunidades étnicas, a saber, la musulmana, judía e hindú; sabemos de verdad lo que es la Alianza de Civilizaciones y el respeto que hemos compartido desde aquellos pupitres con tinteros incorporados, ello da un matiz de tolerancia que, a veces, los nacidos en la península no poseen; sabemos de aquellos tiempos ancestrales del llamado Protectorado Español; algunos conocimos, a través de la mesa de camilla, la llamada guerra del moro; conservamos, a través de la historia oral contada de padres a hijos, la tragedia que para todos supuso aquella guerra rifeña; más de uno, entre ellos el que esto escribe, hemos pernoctado años en kábilas como maestros asesores de la población musulmana acompañados de profesores marroquíes y maestros del Corán, vivimos la independencia de Marruecos entre chumberas y minas de Afra y Uixan, hemos atravesado en múltiples ocasiones las fronteras de Benianzar y Farhana, y hasta nos hemos enamorado de alguna guapa mora morena.

Somos, pues, hijos de colonizadores y colonizados. Supimos pasar de ordenar a convivir en paz. He jugado al zorro con Abderrahaman Ben Chergui y cruzado el charco en más de cien ocasiones en aquellos barcos llamados Vicente Puchol y JJ Síster y sabemos de temporales de levante y poniente.

Pero siempre, lo que son las cosas, nos ha dado el tufo de un cierto desdén o complejo de todos los gobiernos, dictatoriales y democráticos, al reconocimiento pleno de la españolidad de Melilla.

En la actualidad corren, parece ser, malos vientos para la ciudad de mi querido Barrio Obrero. El gobierno echa mano de SM el Rey para que interceda, a manera de ministro de Exteriores, ante el Sultán Mohamed, cuando lo que debería hacer es una pequeña demostración clara y contundente sobre Melilla, Marruecos y España.

A fin de ilustrar a nuestros ineptos gobernantes, transcribo este soneto que hace años escribí y que creo deja claro nuestro origen:

Que ceda lenta la envolvente boria/
del verde mar que os besa como lago.
Que hable la vieja puerta de Santiago
por donde Estopiñán meció la noria

de mi tierra, mi cuna, mi memoria.
Que broten nardos del pasado vago
de Melilla, y remueva el verso mago
las carcomidas grietas de su historia:

fenicia, Rusaddir, sutil romana,
vándala, visigoda, musulmana,
de Medina Sidonia azul ducado,

y cuando la gran cruz, Castilla izóla
en fe del Nuevo Mundo inacabado
emergiste ya incólume española.

Por si les sirve de algo.

viernes, 13 de agosto de 2010

Feria de Málaga 2010


Abrid el baúl de los objetos olvidados y depositad en él los fármacos y las deudas acumuladas durante la crisis económica que no vio Zapatero, verted en su fondo el zumo de las envidias y desengaños. Alejad con ritos sagrados los fantasmas del sueño y aburrimiento, preparad con bálsamo de corredores de fondo los pies adormecidos por los lunes al sol. Poned vuestros cuerpos bajo la ducha de la alegría y que ella riegue las arrugas de la mediocridad. Sazonad con especia de picardía vuestras carnes, quebrad el candado del alma y que el misterio de la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, Málaga, alumbre la sombra de vuestras vidas.

Trinitarios y percheleros, capuchinos y espíritus de la Coracha, jóvenes libertarios, ancianos, paleños, gentes del Compás, gitanos de la Cruz Verde y Los Negros, vecinos de Huelin, amigos del Gran Vía, pandas de los Montes, vecinos de Maqueda y Campanillas, cofrades con castañuelas y timbales, curas y monjas, putas y gays, políticos y locos, chiquillería que grita y llora al unísono, gorrillas y mozas, el cielo y el infierno os esperan.

La noche va a terminar de ser. Todo será luz y alarido que en mil estallidos de candela van a estallar. Brinquemos con el rapapié, bebamos la pólvora almacenada en los ficus, prendamos la mecha del chupinazo del pecado, que bajen las estrellas y ruede la girándula: la traca está preparada.

Nos temen los puros, cautos y vírgenes sin mácula. Se encienden lamparillas por nuestra salvación eterna y se rezan rosarios en los claustros. Antorchas camino del Seminario alumbran las estaciones del vía crucis.

Sacad los trajes de lunares, el sombrero de ala ancha, encended en el cuenco de la mano la llama de la hospitalidad, rebautizad Málaga, la ciudad, la tierra, la locura y el jolgorio.

Hoy es la cita, el reencuentro, el preludio de una semana sin descanso. A las doce de la noche, hora de brujas y misterios, será el regocijo, la celebración solemne del instante, el jolgorio de los cuerpos apretujados desposeídos de pudor.

Que un beso cubra Málaga como un sol. Es feria, la nuestra, la mejor.

jueves, 12 de agosto de 2010

¿Conspiración de silencio?, el expediente


He recibido un cachiporrazo a través de un email oculto en el que el cobarde anónimo me viene a decir que es una vergüenza que yo salga en defensa de mí mismo en lo que respecta a mi posible nombramiento como Hijo Adoptivo de Málaga, la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, ya ven que por silenciar lo hace hasta con unos papeles que, además de ser entregados oficialmente, volvieron a ser remitidos por correo fax a don Miguel Briones, Delegado de Cultura, acusando recibo del mismo pero sin contestar al remitente.

Sé con certeza que al mostrar al público esta conspiración de silencio no puedo optar a ninguna clase de reconocimiento, pero como no hay, por ahora, nadie que entre al trapo, lo hago por descubrir los sutiles pasillos de la Administración local, la hipocresía que acampa en ellos y el recochineo de sus habitantes.

Que yo recuerde, entre los últimos malagueños y foráneos engalanados con la orla de Hijo Predilecto o Adoptivo del perímetro que de aquí a unos días se va a sazonar con la Feria de Málaga, se encuentran algún amigo de un afamado artista de cine, exiliados de la guerra civil y hasta el primer secretario que tuvo el PCE en Málaga, algo que me parece bien, aunque otros niños de la posguerra civil padecimos lo nuestro y alguno de ellos, mi caso, fui el primer secretario general de la extinta UCD de nuestra provincia.

Tal vez esto último, ser huérfano político, influya bastante en el maldito silencio que desde la Delegación Municipal de Cultura, comandada por el señor Briones, reina sobre todo lo que converge en mi persona como ser integrado en el mundo de nuestra cultura local.

No sé la causa, pero es sospechoso que desde su llegada al edificio del Archivo Municipal, sito en La Alameda, dinamitara, sin previo aviso, una actividad cultural, Poesía en los barrios, coordinada por un servidor, más tarde, con el beneplácito del Alcalde De La Torre Prados y toda la cúpula del PP, incluido su presidente Elías Bendodo, guillotinara la colección de poesía “Ancha del Carmen” y que ahora un espeso silencio cubra el expediente en que un buen número de cualificados ciudadanos de Málaga, y fuera de ella, rubricaron su voluntad de que el botafumeiro del reconocimiento pudiera rozarme.

Por ellos, y nada más que por ellos, seguiré este purgatorio. Se lo merecen.

miércoles, 11 de agosto de 2010

Blas Infante


Hace unos días, por estas tierras, el escritor y ex parlamentario andalucista José Calvo hizo unas declaraciones sobre Blas Infante y Andalucía en el sentido que el notario nacido en Casares había conseguido transformar la Andalucía cultural en política. El escritor malagueño Antonio Soler comentó la noticia argumentando que Calvo tenía razón a medias, pero que lo peor que pudo ocurrirle al llamado Padre de la Patria Andaluza es que había sido asesinado en vacaciones.

Y es que en la madrugada de hoy, hace 74 años Blas Infante fue asesinado en el kilómetro 4 de la carretera que conduce a Carmona por una pandilla de falangistas, corría, pues, el trágico año de 1936. No sé si es cierto que besó la tierra gritando ¡Viva Andalucía Libre!, porque la única constancia bibliográfica que existe sobre ese lema en boca de Blas Infante fue en el Ateneo de Sevilla tras presentar su libro madre Ideal Andaluz, por cierto que uno de los asistentes le increpó diciéndole que no estaba de acuerdo con la palabra “libre”, a lo que el malagueño que estudió en Archidona contestó que él quería una Andalucía libre de paro, miseria, explotación y humillación.

Creo, en contra de lo que argumenta Soler, que muy pocos han comprendido el legado que nos dejó Blas Infante y menos que nadie Alejandro Rojas Marcos y Pedro Pacheco, aunque ambos, al menos, al usar y abusar de él dieron a conocer que alguien había creado una red de Centros Andaluces y una teoría política muy difícil de aplicar en los tiempos que corren.

Por la mente de Blas Infante corría el pensamiento de que todos aquellos que creyeran que Andalucía podía redimirse mediante la creación de un Poder Andaluz se reunieran en torno a un Movimiento, no un partido, en el que tendrían cabida jornaleros e intelectuales, sindicalistas y políticos, maestros y profesionales liberales.

Los actos que hoy se celebran en torno a tan triste efeméride dejan constancia del fatal desenlace de su pensamiento, vean si no: un Bloque Nacionalista Andaluz rindió sus honores en el día de ayer, y hoy el PP lo hará a la sombra en el Parlamento Andaluz, IU-CA leerá en la mañana de hoy un documento en el fatídico kilómetro 4 de la ya citada carretera, la Fundación Blas Infante lo hará por la tarde, la secretaria general del PA dirá unas palabras horas más tarde, y al PSOE, ocupado en la transformación en lince ibérico no hay un dios que lo encuentre en esas bagatelas.

Un servidor de ustedes, portando un rico pampero, bajará a la playa a ver si tengo la suerte de ver una estrella fugaz, o sea, un destello de esperanza.

martes, 10 de agosto de 2010

¿Conspiración de silencio?


Hace cuatro años y medio fui operado de cáncer. Antes de ponerme en manos del cirujano, me hicieron unas pruebas preoperatorias que se tuvieron que repetir hasta tres veces porque en las mismas se detectaban serias posibilidades de tener metástasis. Algunos amigos, con Pepe Sarria, al frente de ellos, a saber, García Velasco, Morales Lomas, Manolo Montes, Antonio Quesada y Carlos Benítez Villodres creyeron que un servidor de ustedes la palmaba, ya ven que no, pues tras la novena revisión médica, nada más me queda una por realizar, parece que de aquel maldito cáncer no la diño.

Dichos amigos, todos literatos, creyendo que de aquello no salía, iniciaron un expediente ante el Ayuntamiento de esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia, para que me fuese otorgado el título de Hijo Adoptivo de Málaga. A tal fin comenzaron a recoger firmas de apoyo a diestro y siniestro, derecha e izquierda, entre políticos, economistas, pintores, literatos, amigos, mundos universitario y sindicalista, vecinos y gentes de todas las leches. Aunque avergonzado ante tal hecho, ignorado por mí, la verdad es que les estoy agradecido por intentar auparme a la historia oficial de la ciudad, pues en la extraoficial estoy instalado desde hace tiempo.

El expediente fue entregado en La Casona del Parque (Ayuntamiento), registrado y sellado como mandan los cánones. Alegaban ellos y los trescientos firmantes que yo era un tío cojonudo y para demostrarlo alegaban que era Miembro de la Orden del Mérito Constitucional, Coordinador del Suplemento Papel Literario, Presidente de la Asociación Colegial de Escritores de Andalucía, pionero en la política educativa de integración de personas con minusvalías, autor de varios libros de Poesía y Ensayo y de más de 8.000 columnas (copos) de opinión, fundador de la Asociación “Marginados, Constitución y Cristianos” y unas pocas cosas más de poca monta.

Desde entonces, ya les digo, cuatro años y medio, el expediente duerme el sueño de la mayor de las injusticias, el silencio más absoluto por parte de la Administración Municipal. La Comisión de Cultura que preside don Miguel Briones, que es la que debe informar con un Sí o un No aún no se ha reunido para tan baladí asunto.

Especialmente por mis amigos y por aquellos que firmaron, también por mí y mis nietas, saco a la luz este maldito silencio administrativo para que tanto el Alcalde Francisco de la Torre, Miguel Briones y el PP malagueño se mojen con un Sí o un No.

Seguiremos, pues vale la pena esperar una definición.

lunes, 9 de agosto de 2010

El elefante y el cisne



Rafael Velasco, vicesecretario general del PSOE de Andalucía, cordobés para más señas y que ha apostado sin pudor alguno para que Córdoba, en detrimento de Málaga, se haga con la capitalidad cultural europea para el año 2016, ha asegurado que las encuestas que maneja su partido para las elecciones municipales les otorgan una victoria segura en todas las capitales andaluzas.

Mientras el malagueño Trillo va recorriendo las calles malagueñas en un triciclo exigiendo elecciones primarias y el tal Velasco niega el pan y la sal a la democracia interna del partido, Zapatero parece haber perdido su encanto al no lograr convencer al secretario general del PSM, antigua y peligrosa Federación Socialista Madrileña, a que ceda su puesto a la ministra Trinidad Jiménez, por lo que se espera que en septiembre asistamos a un buen culebrón en la capital del Reino.

Mientras todo ello ocurre, que personalmente me importa un bledo, Velasco ha comparado al PSOE con un elefante que avanza lento en tiempos preelectorales, pero que en cuanto llega el momento crucial de que la ciudadanía deposite el voto en las urnas se convierte en un auténtico lince con capacidad de conseguir logros que nadie puede suponer.

En esto de los linces, nadie sabe más que los socialistas andaluces. Ya ven, declarada estirpe a extinguir, por Doñana corretean el par de linces más mimados que pueda uno imaginarse y que su cuidado da de comer a un buen número de personas con vitolas socialistas.

Mientras tanto el paquidermo institucional del poder, la Junta de Andalucía, la que da y quita votos según se gestione el dinero público, va arrastrando su trompa lentamente hacia el cementerio de elefantes, al que, según encuestas de signos diferentes a las de Velasco, pueden ser enterrados un buen número de ellos en las próximas elecciones municipales.

Ocurra lo que ocurra, pues todo está por ver, lo único verdadero es que de nuevo los jornaleros andaluces marchan en pelotón hacia la vendimia francesa.

En eso ganamos a elefantes y linces.

domingo, 8 de agosto de 2010

El poema del domingo

Atiende mi susurro desgranado
en las bajas marismas
donde las aves bailan vuelos de luna roja.
Son palabras nacidas entre playas
y mar y dunas leves.
Son mías, pero en ti nacen y viven.
Escucha su canción:
Te quiero en la quietud de mis noches de seda.
Más allá de este tiempo que empaña mis amores.
Como las aves aman las ramas donde duermen.
No te sientas perdida, compañera feliz
en el adiós azul de mi tiempo de ayer.
Pasaré mi desierto en las frágiles dunas.
En las noches calladas encontraré tus luces.
Cada estrella será sendero de esmeralda.
Ya presiento la aurora por levante venir.
Será un ardiente mar de acantilados tuyos.
Los oscuros lamentos se harán flores abiertas.
No te pierdas ya siempre. Renace. No te pierdas
por los páramos quietos y muertos del silencio.
Música de esperanza derraman mis palabras
donde las aves bailan vuelos de luna blanca.

Del poemario “Sílabas de marzo

sábado, 7 de agosto de 2010

Eucaristía frutal



El culmen de la felicidad estriba en llegar, tras no dejar de hacer lo necesario, al tedio. Una vez instalado en el aburrimiento hay que pensar que realizar para llegar al éxtasis, ese estado de gracia donde la levitación se encuentra a la vuelta de la esquina.

Teniendo en cuenta que soy un vulgar jubilado congelado y que me encuentro en el lugar sagrado donde el viento silba nácar, blanca arena que Michelle Obama, gracias a Dios, no ha pisado, y hecha todas mis tareas, a saber: escribir el copo nuestro de cada día, pasármelo muy bien elaborando y poniendo al día el milagro de www.papel-literario.com, el más completo y ancestral suplemento literario digital de este inmundo mundo, iniciar a mi nieta Carmen en el malabar juego de las ecuaciones, contemplar que Rosamary, nuestra hija sigue siendo para nosotros una manifestación sagrada, ganarle un partida de ajedrez a mi yerno mediante un jaque mate imprevisible, suavizar con ternura las tiernas cervicales de mi nieta Elena, ahorcar cuatro veces el seis doble a un bendito bético, degustar unos tomates aderezados con varias especias, meterle mano a una buena paella elaborada en el Club Vera de Mar, probar el ron añejo “El abuelo” (me quedo con el pampero), mantener la tradición de vivir una siesta en su justa medida de tiempo y zambullirme hasta cuatro veces en aguas atlánticas, me dije, bueno y ahora qué.

Pues bien, ejercité mi sensualidad en el erotismo frutal. Para ello, tomé un afilado cuchillo y acaricié un par de melocotones. Con pulcro cariño introduje el cuchillo en sus corazones y fui cortando en pequeños cuadraditos su contenido que deposité con mimo en una verde ensaladera, a continuación supe del contacto de mis dedos con un dulce melón que, tras conseguir variadas miniaturas, fueron trasladadas junto a lo tacos de melocotón que asimilaron el pálido amarillo consiguiendo una combinación donde el oro brilló con luces de luna anaranjada, roja la sandía, sin pepitas de por medio, su corazón, escurridizo y acuoso se mezcló con el colorido anterior, a continuación hice auténticas filigranas con un plátano y una manzana del auténtico paraíso terrenal y, por último, el zumo de cinco naranjas regó los frutos de la tierra. Posé mis limpias manos en el interior de la ensaladera y acaricié su contenido con idéntica dulzura a como hay que hacer con los pechos de una mujer.

Mis manos desprendían el aroma de una auténtica eucaristía, eucaristía que compartimos en la noche, cuando el ficus adquiere dimensiones de templo sagrado.

Conseguí llegar al éxtasis.

viernes, 6 de agosto de 2010

Católicos


Existe un organismo, no sé si religioso o no, que se ha dedicado a encuestar a la población española sobre la religión a la que pertenece. Vaya por delante que esto de los sondeos tiene su morbo especial, personalmente tengo que confesar que jamás he sido encuestado oficialmente por nadie; extraoficialmente en muchísimas ocasiones.

Soy de los que creo que no existe lugar más adecuado para encuestar que el ascensor del bloque de pisos donde uno vegeta. La mayoría de los vecinos saben, sabemos, de que leche somos cada uno, a veces con observar la ropa tendida que puebla el ojo de patios es suficiente para llegar a conocer la más estricta intimidad. Pues bien, todos los que coincidimos en la caja que sube y baja somos católicos a nuestra mejor manera y forma de entender los entresijos de la religión católica.

Sin embargo, los expertos en sondeos, tras publicar el resultado del encuestazo religioso, han publicado el siguiente titular: los católicos aparecen y desaparecen más o menos como el Guadiana.

Según los datos, en julio de 2009 se declaraban católicos el 76% de la población y en los meses de enero, junio y julio del año en curso los resultados han sido los que siguen: 76,5%, 72,7% y 74%. Dado que casi siempre, a excepción de las macroencuestas que realiza el Centro de Investigaciones Sociológicas, existe un error de más o menos un 3%, podemos afirmar que el núcleo católico mantiene su intensidad. Ahora bien, cuando el experto pregunta al encuestado si asiste a misa los domingos y fiestas de guardar, el número desciende a un 16%.

Lo más importante del sondeo, opinión muy personal, es que la gran mayoría de los españoles no abjura de su fe, aunque ésta, la fe, puede adquirir aspectos bien diferenciados, a saber, católicos a secas, beatos, practicantes, creyentes o simplemente cristianos.

Dado que un servidor no puede opinar o escanear la fe de ustedes, les cuento mi progreso en ella: fui Tarcisio distinguido, después un bala de mucho cuidado, más tarde me encontré con el mensaje evangélico y ahora creo en el Misterio y en la Virgen del Carmen, que no son moco de pavo.

jueves, 5 de agosto de 2010

La batalla de Madrid

Dejemos claro lo siguiente: me da exactamente igual que gane el PSOE o el PP en Madrid, capital y Comunidad Autónoma. Y ello ocurre porque vivo, física y mentalmente, a miles de kilómetros de Madrid. Como ciudadano que arrastra su esqueleto cubierto por un pellejo ya pasado y pesado, me preocupan un par de cosas, a saber: que desaparezca la verja del Puerto de Málaga y que el alcalde de la ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia coloque cuatro contenedores más en calle Peso de la Harina. Y mentalmente me la trae floja, que es como siempre está, todo aquello que ocurra más allá de las cinco neuronas que me quedan y que tengo que alimentar mediante opiniones, pamperos y la nostalgia del recuerdo de mi niñez y la aventura del futuro de mis nietas.

Dicho lo anterior, dicen los entendidos que van a colocar frente a Ruiz Gallardón, histórico de Alianza Popular y con vitola de progresista, a un tal Jaime con apellido muy raro que no me atrevo a transcribir y que, por lo que se ve, quiere chupar rueda del golazo que Iniesta incrustó en la red holandesa y que puede servir para crear una nueva estrofa en el himno nacional de Holanda para honra del capitán Alatriste.

Un servidor, que en esto de la política, tiene un tufillo prehistórico pasado ya de moda, no ve en el tal Jaime nada que pueda poner nervioso a don Alberto.

Frente a Esperanza Aguirre, a la que tildan de liberal, cosa que no creo sea, van a colocar a la ministra Trinidad Jiménez, la derrotada hace ocho años por Gallardón, a pesar de su negra chupa. La Trini, que es como me gusta nombrarla, ostenta siempre una amplia sonrisa hipocritilla pase lo que pase.

Pues bien, dicen de ella que está realizando una buena gestión al frente del Ministerio de Sanidad, y ello a pesar, demos gracias a Dios, de que todas las competencias en materia de Sanidad están transferidas a los distintos reinos de taifas. La Trini es una derrochona en sonrisas y euros, y sino recuerden cuando trató de banderillearnos con lo de la puerca gripe que comenzó con un corrido mexicano.

Más de cuatro millones de vacunas han sido arrojadas a la basura, o sea, un buen puñado de millones de euros pagados por la sumisa españolada.

Eso sí, ella, la Trini, sigue sin perder la sonrisa.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Los toros


Llega uno de esos mares que cantara el pirata que creó Espronceda con aquello de Estambul como centro de Asia y Europa y se encuentra con que una mayoría de los parlamentarios catalanes ha aprobado que el arte de la lidia del toro bravo pase al baúl de los objetos olvidados a partir del 1º de enero del próximo año.

Y así, porque les ha salido de los cataplines democráticos, quieren borrar a Lagartijo y Frascuelo, Joselito y Belmonte, Manolete y el Cordobés, Dominguín, Paquirri, José de Tomás, el natural, la verónica, el de pecho, un buen par de banderillas, entrar a por todas matando o muriendo, la fiesta, el colorido, el sol que abrasa, las mulillas, los picadores y sus caballos, el traje de luces, el engaño, la bravura y a Sarita Montiel cantando el relicario.

Eso no es democracia, sino un despilfarro de tradición española porque 125.000 firmas, que no son muchas o pocas, o más bien escasas, ante los millones de habitantes que pueblan Cataluña, han solicitado la guillotina del arte de Cúchares; eso no es democracia sino un salvaje atentado a un espectáculo que nos hace diferentes al resto de una gran parte del mundo; eso, amigos catalanistas, no os honra aunque lo vuestro sea sepultar todo aquello que huela a español.

Una vez en mi vida asistí a una corrida de toros y nunca más volví a hacerlo, aunque reconozco que he saboreado más de un buen rabo de toro. Tal vez vosotros, es casi seguro, tan sólo sepáis de pollitos de granjas, de sus alitas asadas, de mataderos y degüellos, de carnicerías a toda pastilla, hasta es posibles que algunas de vosotras poseáis un abrigo de visón, un bolso de serpiente o una bufanda de foca y pudiera ocurrir que los buenos machos usen cazadoras de piel de animales sacadas a tiras de sus lomos y carteras donde guardar la billetada.

En el fondo, o quizás no en el fondo, sino a ras de piel, sois unos hipócritas de mucho cuidado. Pertenecéis a la casta farisaica, ya sabéis, amantes de las formas y muy descuidados del fondo.

Os habéis cubierto de payasadas que gustan del hígado de pato.

Iros a comer nabos. Es lo vuestro.

martes, 3 de agosto de 2010

El Copo. La Antilla


Soy uno de los pioneros de La Antilla, mi lugar sagrado y el Tabor que ha transfigurado mi existencia; tanto lo ha hecho que hubo momentos que llegó a convertirse en vida.

Este es el lugar donde el viento silba nácar, título de mi próximo libro que será presentado en octubre en la ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia. En Melilla nací, en Málaga me hice, pero en La Antilla me descubrí.

En la vieja terraza de los apartamentos “El Abanico”, he sentido el paso del tiempo por el cerebro de mi madre, he convivido años de esplendor con mi compañera, he contemplado el crecer de mi única hija, me he revolcado con mis nietas, he ahorcado más de un seis doble y he escrito “Silabario de amor”.

He comprendido que la eucaristía es la Naturaleza, me he amado sin egoísmo y he paseado su ribera en bajamar y pleamar, sé de las florecillas de agua, de los negros escarabajos de la marisma, he subido a la más alta de sus dunas, la roja, y he seguido los esteros de agua cubrir la marisma.

He contemplado a una roja gaviota posarse en mi sandalia, he navegado los ríos Piedra y Guadiana, he pescado un congrio, he olido las artes pesqueras con sabor a boquerones en el Puerto del Terrón, sé del sabor de una buena baila, del juego de las acedías y de la pesca del trasmallo.

He descubierto a Antares, Spica y Altair, he contado más de doscientas estrellas fugaces en noches de perseidas, sé de temporales de levante y poniente a pie de obra, viví el cambio de milenio durante unas extrañas navidades, he cabalgado una blanca yegua y he saboreado el pitillo del placer, el beso lujurioso de su sol y el roce del silbo del junco.

He encontrado el beso perdido, sé de la caricia de la mies de arena blanca en mis tobillos, del olor de la sal y de la espuma que salta.

He visto a la luna blanca estéril seguir su transcurso de presencia encendida y he contemplado a Gérsom, mi perro de las noches amarillas, observar los claros horizontes del sudeste.


Permanecerá mi aroma por las sienes de su ribera.

De nuevo aquí, en La Antilla.

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lunes, 2 de agosto de 2010

El Copo. Atenas


El Zenith atracó en El Pireo a las 21.00 horas. Aunque nos quedaba todo el día siguiente, el crucero tocaba su final. Esa última noche, “varado” el mastodonte en el puerto, todos preparábamos las maletas y el revoltijo de pequeños regalos. Lo propio, que decimos los de siempre.

Se hacen amigos y amigas como en la “mili” de antaño, pero todo huele al vacío de una extraña oquedad, especialmente entre los pequeños. Se intercambian direcciones y correos electrónicos, más lo último pues el maldito progreso se ha engullido antiguas tradiciones.

Igual ocurre en Atenas. Del esplendor de su civilización, quedan solamente vestigios restaurados una y otra vez. Expoliado el pensamiento, el tedio de la normalidad, normalidad que se vive a gritos, permanecen los libros de sus sabios filósofos que no muchos leen.

El casino está cerrado. No existe más entretenimiento que la memoria, la imaginación o un buen libro para una ocasión extrema, la de irse aún a sabiendas que algo nuestro queda por toboganes, barras de bar, mesas de juego, cubiertas de descanso y lindos comedores donde los camareros trabajan para entretener a los privilegiados que se han permitido un lujo.

No la veo. No la veré. ¿De dónde viniste, vértigo de criatura? Sabes bien que te quiero y dejas que me vaya. No crea mis palabras, mira mis ojos, y vente con el viento. Mira que muero solo.

Sin quererlo, emergiste como rosa de luz entre sombras de flores. Escapaste ligera. Ya no hay sombras ni rosa ni flores en mi estancia. Inacabada, mi alma busca nuevos encuentros entre flores umbrías. Las quiero con cariño, con dulce mansedumbre. Igual, siempre lo mismo, atardeciendo lejos, amaneciendo fuera de mí.

Pero lo nuestro, lo mío, es otra cosa: ¡un hallazgo divino que no devolveré¡ Estrellas por la mar, mecidas y asombradas en la cúpula negra de la noche que fue. Necesito de ti y dejo que te alejes, pero siempre te quedas. ¡Qué locura de espacio tenerte sin besarte!


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domingo, 1 de agosto de 2010

El Copo. El mar y Mikonos


Tan sólo mar. Veinticuatro horas de navegación. Tonalidades azules, verdes y de un cierto grisáceo en las cercanías volcánicas. Hoy ha sido el gran día del Zenith y del regusto de contemplar un cielo azul conjugando un cambiante color de mar.

Las piscinas del barco hacen las delicias de mayores y menores. Por los toboganes desliza la infancia y la inocencia. Ríen de todas las formas posibles. Música de jazz. Chet Baker y su mágica trompeta. En las cubiertas se lee, se besan y se juega al dominó y a todo lo habido y por haber.

Hay una sala para fumadores de puros. Inenarrable el aroma. Las barras de los diferentes bares despliegan un amplio abanico de cervezas, güisquis, coca colas, cubatas. Todo es jolgorio, alegría y encanto.

Es la llamada noche del capitán. Las damas conforman un rico y variado mosaico de colores. Del fondo de las maletas ha surgido la coquetería, esencia propia de ellas junto a la seducción. Una variada gama de perfumes penetra los diferentes ambientes y salones, pero nada como la estela y espuma del mar.

Pueden ser veinticuatro horas seguidas de casino. Es la ley de mar, de los piratas. No hay nada que impida a la bolita de la ruleta su caminar hasta posarse en el número codiciado, ya saben, 32, rojo, par y pasa.

Carmen y Elena, junto a los monitores de entretenimiento, se lo pasan bomba. La madre y la abuela pasean por la quinta avenida al encuentro de un objeto que les agrade. El padre de las criaturas, adicto al deporte, hace footing por las cubiertas. Yo, que de todo quiere Dios un poco, estoy en manos de una bella masajista experta en relax. Es ella, la arqueóloga Sandra. Nos encontramos en su cabina. Perdidos y encontrados en el masaje de los dioses.

En la mañana, tras la noche loca de todos y todas, Mikonos, pequeña isla lujuriosa nos acoge por unas horas. Rozamos la instantaneidad de la felicidad. Vamos camino de encontrarla plena en Atenas.

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