domingo, 31 de enero de 2010

Romance del girasol


Por la arena de la playa
la niña que vende pipas
con su canasta de mimbre
asoma su cara limpia.
Unos ojos color gris,
un vestido color lila,
dos trenzas de pelo negro
y dos rojas zapatillas.
Con todo su cielo azul,
desde que rompió la brisa,
navega por las arenas
para vender sus pepitas.
La espuma blanca del mar
por sus tobillos salpica
besitos de agua sagrada
con sabores de caricia.
Ella deja por su paso,
color de paja pajiza,
los olores de membrillo
que se besan en la orilla.
Es un bello girasol,
parece la Virgencita
de los sabios pescadores
y de la abuela María.

sábado, 30 de enero de 2010

El cibersexo de Trinidad Jiménez


Hay una antigua canción del los 60 del siglo pasado que decía: “Tres cosas hay en la vida,/ salud, dinero y amor,/ el que tenga las tres cosas/ que le dé gracias a Dios...”

En la actualidad, la salud está que chuta y mete gol pues podemos llegar a los ochenta años de edad con nuestras pastillitas de colesterol, tensión, circulación y un aparatito para medir el azúcar. El dinero dicen que no se mueve y que ése es uno de los grandes problemas de la actual crisis española, dejando a un lado, claro es, los cuatro millones trescientos mil parados que hoy, por ayer, nos ha anunciado la EPA que existen en España. Y el amor, ay el amor, el amor es un acontecimiento, un milagro, el éxtasis y el infierno que nos cruza los cables para que la cordura se convierta en divina locura y pura levitación.

Pues bien, la ministra Trinidad Jiménez, que ya por algunos es postulada como posible candidata a la Presidencia del Gobierno de España, ay Dios, confunde las churras con las merinas, aunque eso sí, siempre tiene una simpática sonrisa que le otorga buena imagen.

La ministra va a reunir la próxima semana, o tal vez la siguiente, a todos los consejeros y consejeras de Sanidad de las distintas Comunidades Autónomas para presentarles el Plan Nacional de “sexualidad placentera” a fin de conseguir un auténtico bienestar social.

Recuerdo que durante un acalorado debate en el Congreso, Landelino Lavilla, presidente del mismo, concedió media hora de descanso para que los ánimos se calmaran. En el antiguo bar del Congreso, una maravilla perdida, tomé café con Santiago Carrillo (abro paréntesis para proclamar que tiene más de noventa años y sigue fumando) y comentamos que el personal estaba muy nervioso. Con las cachazas que le caracterizan, me dijo: “éstos/as necesitan tomar valium o follar a moco tendido, y no hacen ni lo uno ni lo otro.”

Pues bien, ente las muchas medidas que Trinidad nos ofrece para conseguir el bienestar social a través del sexo se encuentra el cibersexo, o sea, la búsqueda en la red de imágenes sugerentes que nos lleven al orgasmo ante un ordenador. Dice la ministra que esta sugerencia va destinada a tímidos y tímidas, y que su práctica alimenta la fantasía.

Señora Ministra, aunque haya un apagón, la “fantasía” no hay quien la detenga. Y si no, pruebe, comience y lo comprobará.

Prefiero la receta de Santiago Carrillo.

viernes, 29 de enero de 2010

Enjabonarse, pero menos


Desde el barreño a la ducha existen muchos años y desde el antiguo jabón Lagarto al gel de baño, no digamos, y desde el “suave” estropajo o la manopla a las esponjas de hoy día, la distancia es mayor. Es el progreso, tocayo, el progreso que nuestros ojos han visto y nuestro pellejo se ha beneficiado.
Lo bueno que tenía, y sigue teniendo, ducharse con jabón es que usted, tocayo del alma, percibía que el Lagarto iba menguando y, por ello, ya tenía preparada la próxima pastilla o taco. Con el gel no ocurre igual, uno aprieta el envase y de repente suena un cuesco de gel que se transforma en una burbuja que nos avisa del final del continente.
Desde hace un cierto tiempo, y no porque tenga más mugre que antes, caigo en la cuenta que el cuesco se adelanta al tiempo previsto de duración del gel. Y es que algunas marcas del gel, tres en cuestión cuyos nombres omito, vierten menos contenido en el envase que el que marca el etiquetado y cobran igual que antes, o sea, ya nos racanean y estafan hasta la limpieza en este jodido tiempo de crisis.
No es nueva la cuestión, pues hace un montón de años, querido tocayo, don Francisco Bergamín, Diputado a Cortes en 1886 por la circunscripción de Campillos, y natural de esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, cargo el de parlamentario que retuvo hasta 1910, y después fue Senador vitalicio, al tiempo que ostentó los ministerios de Instrucción Pública, Gobernación, Hacienda y Estado, Francisco Bergamín, decía, dedicó algún tiempo a contar las cerillas o mixtos que tenían las correspondientes cajillas y comprobó que en su interior había menos unidades que las citadas en el exterior.
Con todo su arsenal preparado interpuso una denuncia contra Fosforera Española por estafa, denuncia que ganó el buen militante del Partido Conservador y pasó al estrellato. Como nota curiosa de don Francisco, decirte, amigo tocayo, que era muy feo, más todavía, y que durante un debate en el Congreso un opositor le espetó: “usted, señor Bergamín, tiene dos caras”, don Francisco ni se inmutó, tan sólo replicó: “¿cree su señoría que si yo tuviese dos caras iba a venir con ésta?”, igualita elegancia que la de hoy en día.
Se está haciendo necesario que los actuales diputados investiguen, por ejemplo, cuánto pesa el papel estraza o si las balanzas están equilibradas o si las cajitas de juanolas o las de sacarina tienen todas la misma cantidad, y así la tira de productos envasados, no sea que, amigo tocayo, como pasa con el gel, no se pueda llegar al frote y disfrute de lo íntimo, órganos que, no sé porqué, se dejan para el final del enjabonado.


jueves, 28 de enero de 2010

Soleares del odio


Mira el odio que te tengo

que cuando salgo a la calle

con tu brisa me peleo.


*

Esa mujer que tú miras

te va a costar un disgusto

que a mí me costó la vida.


*

No creas que yo te quiero

por lo que anoche te dije

que en las noches me enveneno.


miércoles, 27 de enero de 2010

Soleares de mi Dios


Quiero un Dios para los pobres
que para ricos yo veo
dioses de todos colores.

*
Me engañaron con mi Dios
cuando de niño decían
que somos iguales “to”

*
Vete con tu Dios a misa
que yo me quedo en la calle
acariciando tu brisa.






martes, 26 de enero de 2010

Setenta y cuatro


Hoy hace justamente setenta y cuatro años que mi madre, mujer serena, miró sin miedo a los cielos, cerró los puños con fuerza y sin soltar un gemido saqué la cabeza fuera. Hurgaron carne con carne tirando de mis muñecas, y ni lloré yo al nacer para que no llorara ella, o sea, es mi cumpleaños.

Era todo tan fácil. Estaba todo tan cerca de mí: el pezón de la madre, el gris de aquellos ojos, la serena mirada de vigilia. Era todo tan fácil, que nunca quise despegar de allí. Los años y su roce desnudaron mi ser a la intemperie, y un recodo de frío habitó para siempre mi existencia. Ahora, después de setenta y cuatro años, cuando suenan tan lejos las palabras de los hechos, la vaga estancia balancea de nuevo su profundo y sisean sus mimbres mi persona.

Jugué al Zorro, al trompo, a las bolas, al escondite, a piola, al pincho y a saltar las ascuas encendidas en la Noche de San Juan. Formé parte de pastorales familiares, toqué el pandero y la zambomba al tiempo que los mayores bebían anís del Mono, coñac Terry y licor Calisay. Y sin darme cuenta, un día, mientras estudiaba el bachillerato de los siete años y la reválida de Estado, caí en la cuenta de que había dejado de ser niño.

Una adolescente de revoltosos rizos, capaz de cruzar un río con un paraguas como bastón, extendió una lona de amor sobre mi vida, apareció una tienda de campaña y en ella nos alojamos y seguimos alojados hasta hoy. Fruto de nuestro amor, nació un milagro, la niña, y ya fuimos tres los afortunados en esta aventura de vivir.

Sé de los niños del Rif, de los del suburbio del Cerro Blanco de Dos Hermanas, de los del Valle del Azahar y del Barrio de La Trinidad. En ellos deposité todo el amor que pude y los conocimientos que creí necesarios para que supieran enfrentarse a la vida.

He sido Dios y Demonio, o sea, he sido humano hasta el límite de mis posibilidades. Tal vez en alguna ocasión hice mal a alguien, pero sería de forma inconsciente. He sentido posarse en una sandalia roja el milagro del Amor y he comprobado que alzaba su vuelo para posarse en otro ser y quedar yo como desnudo. Y es que el Amor, Dios, nos acurruca y nos deja huérfanos en cuanto nos cubrimos de apariencias para no ser lo que somos.

Me agrada más ser niño que hombre de cuerpo entero, y es por ello que mis nietas son dos juguetes a las que lleno sus cabezas de cantos de pajaritos.

Descansan por aquí viejos aplausos y sonrío a mis propias carcajadas. Desde aquí, desde esta edad, la otra orilla que divisan mis ojos con asombro parece limo fértil del río palpitante que deseo abrazar.

Y es aquí, ahora, donde siento cercanas las voces que me llevan hasta allí.

Este, desnudo de florituras, es mi verdadero currículum; por el brindaré hoy.

lunes, 25 de enero de 2010

Cospedal


María Dolores de Cospedal, secretaria general del Partido Popular, me cae bien, pero María Dolores de Cospedal, presidenta del Partido Popular de Castilla-La Mancha, no tanto. Y después está María Dolores Cospedal, persona, que me mola, en especial por su maternidad en un partido de corte conservador con tufillos de nacional catolicismo.

Javier Arenas, el eterno perdedor de Andalucía, tantos en las elecciones Autonómicas como en los comicios Generales por la provincia de Sevilla donde el canijo de Alfonso Guerra ha llegado a sacarle treinta puntos de ventaja, Arenas, decía, está que se sale con el último sondeo publicado sobre intención de voto y ha sacado pecho a la Cospedal en su intento de expedientar a ese alcalde, el de Yebra, que ha aprobado en pleno la instalación de un cementerio nuclear en su término municipal que forma parte del territorio de Castilla-La Mancha, a la vez que éste forma parte, por ahora, de España.

La Cospedal no se ha arrugado lo más mínimo ante el aviso del eterno perdedor y ella ha respondido que “ni Arenas ni nadie impedirá abrir ese expediente”; ocurre que María Dolores tiene al alcance de la mano ganar las próximas elecciones autonómicas y entronizarse en Toledo con cetro y palio.

Todos deseamos que los delincuentes estén encerrados y bien encerrados en dignas prisiones, pero muy pocos quieren una cárcel a la vera de su casa; todos, por supuesto que todas, soñamos con la posible erradicación del cáncer, pero muy pocos lo quieren cercano al patio de su casa; todos ansiamos que los inmigrantes irregulares puedan tener un techo en un Centro de acogida, pero el personal no desea esa vecindad; y así podríamos continuar con la tira de problemas que son necesarios ubicar, pero que la gran mayoría la quiere, me refiero a la tira, bien lejos.

La basura nuclear es más difícil de ubicar que todo lo anterior, y ello porque no es reciclable, o sea, es “eterna”. En Francia existen varios basureros y allí llevamos nuestros “excrementos” nucleares por lo que pagamos un pastón de mucho cuidado al sabio franchute.

María Dolores Cospedal, en su rol de Presidenta de Castilla-La Mancha, ve peligrar su posible mayoría absoluta ante la manopla demagógica que le puedan soplar el educado Barreda y el obispo Bono por permitir la instalación del cementerio nuclear en Yebra.

No tenemos remedio. Ya ven que Yebra tenía al alcance un chollo económico en estos tiempos de ruina, y todo se puede ir al traste por la puñetera demagogia, compañera inseparable e insuperable de la política.

sábado, 23 de enero de 2010

A propósito de inmigrantes


El tema de los inmigrantes, a partir de los sucesos del Ayuntamiento de Vic, va soltando tinta y palabras a porrillo, y uno, lógicamente, comienza a interesarse por el tema.

Existen dos leyes en España que podrían tildarse de incompatibles, la de Bases de Régimen Local y la de Extranjería. Al igual que existen dos tipos de inmigrantes, los legales y los irregulares o sin papeles. Vaya por delante que tocar temas como éste es arriesgado, pues a la primera metedura de pata en las palabras escritas me viene el vecino del quinto y me larga que soy un xenófobo de mucho cuidado y el del cuarto puede decirme que me comporto como un trasgresor de leyes.

La Ley de Bases de Régimen Local obliga a los ayuntamientos a empadronar a todos y cada uno de los inmigrantes, sean estos legales o sin papeles y la Ley de Extranjería decreta “empapelar” a los sin papeles y expulsarlos a sus países de origen. Esta incongruencia o falta de lógica por parte de nuestros legisladores es imperdonable.

La abogacía del Estado ha informado que todos deben ser censados, y ello aunque no tengan domicilio. Y rápidamente un sindicato de policía ha solicitado al Gobierno el acceso a los censos para escudriñar en el mismo a fin de detener a aquellos sin papeles y ejecutar lo que tipifica la Ley de Extranjería.

En tiempos de bonanza, cuando el gran catador de vinos, el ex ministro de Trabajo Jesús Caldera, vino a decir que “barra libre” para todos aquellos inmigrantes que quisieran currar la gran avalancha fue como un maná que permitía a los españoles no trabajar en nada que pudiera ocasionarles una lumbalgia, y de aquellos polvos vienen estos lodos, porque ahora, instalados en una crisis de envergadura los ex albañiles y demás desean doblar el espinazo para recoger fresas o aceitunas.

Por otro lado, los Ayuntamientos están tiesos y las santas ubres de los gobiernos, sean central o periféricos, no dan la Puleva suficiente para ir tirando y los sin papeles que son humanos tienen las mismas necesidades básicas que usted y yo, aunque se conformen con menos.

Qué hacer, me pregunto. Y no tengo ni puñetera idea, pues no se trata de que al menos tengan sanidad y educación gratis, derechos esenciales de los que nadie debe ser privado, sino que también están la manduca y la vivienda. Y esto último, hoy por hoy es hartamente difícil de conseguir con Alianza o sin Alianza de Civilizaciones.

No quiero pensar que todo se deba al hecho de que al empadronarse los sin papeles tengan derecho al voto en la elecciones municipales y puedan cambiar el signo político de algunas ciudades o pueblos.

No quiero creer que los políticos puedan caer tan bajo.

viernes, 22 de enero de 2010

Soleares de las penas


No me cuentes más desgracias
que yo tengo mi rosario
con pedacitos del alma.

*
Cada cual con su locura:
tú sintiendo mi tristeza
yo amando las penas tuyas.

*
Cuando yo entono mi cante
hasta los grillos se enteran.
Tú sigues sin enterate.

jueves, 21 de enero de 2010

Soleares de la madre


Para jornales de hambre
los tiempos que yo me paso
sin los besos de mi madre.
*
A mi madre de verdad
que me devuelvan los cielos
que yo la quiero besar.
*
Te recuerdo en la terraza
cuando mirando a los mares
el cielo a ti te miraba.

miércoles, 20 de enero de 2010

Loa a la chuleta


La primera misión que tiene un preso es intentar escapar de la cárcel y el primer deber del funcionario de prisiones es que no lo consiga. Llegando a un límite extremo, extremoso diría un servidor, la primera tarea que tiene un desgraciado contribuyente es escapar de las fauces de un señor inspector de Hacienda y el primer deber de éste es que el fulano acoquine lo que le corresponde. Y así, podríamos seguir con numerosos ejemplos contradictorios entre sí, pero que clarifican la pequeña guerra de pillos frente a la jodida oficialidad.

Que duda cabe que un estudiante debe intentar, siempre que pueda, aprobar con el menor esfuerzo posible, de ahí proviene la utilidad de la llamada chuleta. Si un estudiante no ha intentado alguna vez, aunque sea de mentirijilla, rendir culto de latría a la chuleta es que nunca ha sido estudiante. Claro es que la primera misión del profe de turno es que el estudiantillo no le tome el pelo delante de sus propias narices y que todo el mundo se entere menos él.

Así pues, “a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, aunque en este juego entre la pillería y la norma nunca se sabe con certeza quién juega a la divinidad y quién a la humanidad, aunque podríamos afirmar, ya vendrán los aprendices de teólogos a decir lo contrario, que lo humano es una tensión a lo divino, y no a la viceversa, y por tanto el que engaña a lo reglamentado realiza de hecho un milagro.

Pues bien, ahora nos vienen desde la Universidad de la ciudad que se basta así misma, Sevilla, a decirnos que si un profe trinca a un estudiante copia que te copia mediante chuletas hay que dejarlo seguir, constatar su examen y después, me imagino yo, ya veremos si aprobarlo o no.

Todo este embrollo que se traen los decanos de la universidad hispalense puede acarrear dos malditas consecuencias. La primera sería acabar con la posibilidad de la ley del mayor esfuerzo que se esconde en el posible nuevo pacto educativo y la segunda, más trágica si cabe, acabar con la dignidad del estudiante, o sea, con esa virtud no especificada en el código educativo de engañar al profe siempre que sea posible.

Por tanto, pongamos las cosas en su lugar correspondiente, quiero decir alabanza a la siempre bendita chuleta con todo el riesgo que ello conlleva, porque sin tembleque la chuleta es como una paja a puerta cerrada en un cuarto de baño.

martes, 19 de enero de 2010

El otro terremoto de Haití


El terremoto de Haití está produciendo toda clase de seísmos en el resto del mundo que podríamos reunirlos en tres grupos bien diferenciados: políticos, solidarios y extravagantes, dejando a un lado los que podrían manifestar una indiferencia total, dado que la imágenes del inmenso tanatorio y de las aves de rapiña son servidas entre el primer plato y los postres sin que nada de lo que vemos nos haga apagar el maldito televisor, merme nuestro apetito o sigamos hablando de Ronaldo o Messi.

En el plan político, queda demostrada, al menos durante estos primeros días que son los esenciales, la ineficacia organizativa por parte de la ONU, incapaz de urdir los primeros mimbres para poner orden y serenidad entre los habitantes de Haití. Las distintas naciones, hagamos una excepción por ahora de los Estados Unidos de América, van goteando residuos de solidaridad que, según las informaciones que se reciben por estos pagos, no llegan de forma directa a los aterrorizados damnificados que ven como los “pillos” del pillaje son los que se hacen con la manduca y lo que caiga. EEUU ha enviado 10.000 soldados, algo muy importante, además de pasta, buques hospitales y alimentos. Y rápidamente Hugo Chaves ha criticado la “invasión” de los imperialistas yanquis que parecen ser los únicos que desean construir un nuevo Haití bajo su protectorado, protección. Ojalá.

Los solidarios, segundo grupo, son legión. Hoy, antes de ponerme a escribir este copo, he entrado en Internet para visualizar cuentas corrientes bancarias abiertas para poner en práctica el ejercicio de la solidaridad o de la caridad. Y son el ciento y la madre. Son tantas que uno no sabe a quién debería dar una cantidad no cicatera, si a las ONG, al personal de los blogs y facebook, organizaciones cristianas, cadenas de televisión, algún que otro banco, asistir a una cena benéfica o a un recital poéticos de Alfredo Taján, seguro que cualquier “listo” y la biblia en pasta o en rústica.

Y entre los extravagantes, podíamos citar al Presidente de Senegal que les ha prometido tierra y repatriación, también nosotros podríamos pedirles a los haitianos que repueblen la serranía de Ronda.

Mientra tanto en las fosas comunes son arrojados a punta de pala, nunca mejor dicho, los zombis hechos ya cadáveres para siempre.

domingo, 17 de enero de 2010

Del libro "Tatuaje de leche"


AQUÍ yace escondida la verdad.
Aquí, por donde pasa con su prisa
el frágil desencanto del tumulto
con la fría apariencia
de los hombres que piensan que lo son.
Aquí, en la esquina del mendigo rico,
con la mano tendida, manoseo
la epidermis del mundo:
su tacto solivianta mis entrañas.
Aquí descubro aromas que destruyen
los besos de quien fue,
y quedan descosidos en mis sienes
los hilos enhebrados del amor.
Descansan por aquí viejos aplausos
y sonrío a mis propias carcajadas
en la cumbre agolpada donde asoma
un perfil de silencio que se quiebra.
Desde aquí, la otra orilla
que divisan mis ojos con asombro
parece limo fértil del río palpitante
que deseo abrazar.
Y es aquí donde siento la tortura
cuando el silbo del cauce
arrastra en su corriente
las voces que me llevan hasta allí.

sábado, 16 de enero de 2010

¿Escribir sobre Haití?


Si el ya famoso obispo Munilla no sabe hablar sobre lo sucedido en Haití, tengo que reconocer que yo no sé escribir sobre el tema. Uno y otro, Munilla y yo, lógicamente también usted, a lo más que podemos llegar es a deducir que una inmensa catástrofe natural ha sacudido esa tierra que los hombres, por omisión o comisión, la habían convertido en pura miseria. Así que ahora, la suma de esos dos parámetros, catástrofe más miseria, ha dado como resultado un enorme tanatorio.

Una vez espeté a un buen cura esa manida pregunta de “por qué Dios permite estas barbaridades”, me refiero al terremoto, y el hombre, intentando echar un capote, vino a decirme que el dios Todopoderoso había creado el mundo, incluido al hombre, y que era a éste al que le tocaba hacer el resto.

Pues bien, suponiendo, que es mucho suponer, que tal cosa sea cierta podemos llegar a la conclusión que el hombre no puede hacer nada para introducirse en las entrañas de la tierra y detener un seísmo. Y si el que está leyendo este copo es ateo llegará, lógicamente, a idéntica conclusión. La única diferencia, en esta ocasión, que pueda existir entre el ateo y el creyente es que este último rezará, aunque no sé muy bien por qué y por quién; sin embargo los dos pueden echar mano a la querida cartera y tirar de billetes para enviarlos, con sumo cuidado no sea que se desvíe el destino, a los que puedan arreglar algo el desaguisado.

Pero el hombre si puede hacer bastante por el hombre de Haití. De momento, no sea que me olvide de ello, cagarse en la madre que parió a todos aquellos que, por omisión o comisión, hemos permitido que hombres, mujeres y niños vivan en el continuo terremoto de no saber si van a comer al día siguiente de no haber comido el anterior.

Nosotros, al menos yo, hemos permitido y seguimos permitiendo que el seísmo diario de la miseria instale sus lonas en determinados pueblos y la insolidaridad acampe entre los humanos.

Daremos algún que otro euro, llegarán alimentos y fármacos, bomberos y perros, cooperantes y voluntarios, cáritas y cruz roja, pero el hombre capaz de revolucionar este mundo de mierda sigue de vacaciones.

viernes, 15 de enero de 2010

Del libro "Tatuaje de leche"


Quedaron como mudos los instantes.
Un viento frío reventó en mi nuca.
La columna del tiempo conmovió
la noche del olvido.
La danza del ayer impuso suaves
cadencias de fragancias olvidadas.
Sostuvo su mirada el inconsciente
y una ola sin espuma
inundó para siempre
las oscuras cavernas de la infancia.
El gozo de la vuelta,
delirio de buscar lo inaccesible,
alegró las astillas del presente.
Volví la vista atrás:
estaba allí: sentada en el pasado.

jueves, 14 de enero de 2010

Chaves da estabilidad a la crisis


Manuel Chaves, “el bueno de Manolo” lo llama Paco Rosell, desde que se largó o largaron de Andalucía para tierras extrañas anda el hombre con su lazarillo Gaspar Zarrías intentando demostrar lo que ya demostró en Andalucía, que no sé muy bien lo que fue.

Las personas nos sentimos bien en el territorio estúpido en el que vivimos y conocemos, sea éste nuestra casita, el despacho o la cafetería de la esquina, pero en cuanto salimos del dominio que otorga la escritura de lo conocido andamos más despistados que “Adán en el día de la madre”, como dijera Gloria Fuertes.

Algo así le está ocurriendo a Chaves en esa rara Vicepresidencia 3ª del gobierno que durante seis meses va a intentar arreglar los bolsillos de los europeos. Y es que Manuel se encuentra ahora vendiendo el 2º Plan de España, perdón, Gobierno de España, con ceja de Zapatero.

Como el primero ha sido exitoso por cuanto se han arreglado aceras a punta de pala por todos los pueblos y ciudades de España, este segundo que emerge con sus brotes verdes de economía sostenible tienes tres metas ya definidas por el que fuese mandalotodo de Andalucía.

La primera de ellas es que todo dios juegue al pádel, una especie de tenis en pequeñito y cerrado en el que las paredes también juegan, valga la expresión. El personal se entretiene, suda como marrano, bebe agua como camello y se pone en forma.

La segunda de las medidas será la construcción de piscinas por todo el puzzle del territorio español. En planes como el que va presentando Chaves es donde se comprueba la inteligencia de un buen gobierno, o sea, pádel, sudor y piscina. Eso es imposible de mejorar.

La tercera medida es la leche, pues se van a gastar la pasta en arreglar nichos, velatorios, cementerios y cosas así. Y es que somos la hostia, pues a la vez que removemos tumbas por aquello de la memoria histórica, preparamos un descanso final, sostenible y duradero para aquellos ciudadanos que, no siendo amantes del pádel o de la piscina, no sean capaces de aguantar la ruina que se nos viene encima.

miércoles, 13 de enero de 2010

Del libro "Tatuaje de leche"


Una astilla del tiempo
parpadea indecisa
en la noche de ritmo apresurado,
El guiño permanente de la duda
ilumina visiones que desprenden
residuos del ayer.
Una mano acaricia manantiales
de susurros ocultos
y el eco del torrente inunda el alba
que quiere despertar.

martes, 12 de enero de 2010

Del libro "Tatuaje de leche"


Un sofá de lamentos.
Certeza de presencia en la penumbra.
Un cielo de escayola me contempla.
Tras la pared el “ello” se sonríe.
Palabras sin destino: ¿con quién hablo?
Cada palabra extiende su reposo.
El miedo selecciona sus esencias:
las emana sin odio:
cómo sólo él sabe hacerlo:
embovedando tiempo y aposento.

domingo, 10 de enero de 2010

La amenaza de Alfredo Taján


La simple lectura de este copo puede dar lugar a equívocos, porque vaya por delante, para aclarar malos entendidos, que Alfredo Taján, como persona, no supone ninguna amenaza para nadie. Todos los que nos dedicamos a malvivir en el mundillo de las letras, auténtica selva repleta de follajes de tribus, sabemos de su bonhomía y saber estar, de su placidez como bello estanque dorado por el que transitan los cisnes del orbe literario, de su ayuda a los amigos más necesitados, de su objetividad a la hora de llamar a la lisonja de los denarios oficiales a los escritores más rebeldes, de la prudente obediencia a su jefe superior inmediato Miguel Briones, Delegado Municipal del Cultura, de su desmesurado celo a la hora de hacer realidad la Dirección General del Libro, cargo que ostenta, otorgando el visto bueno a la liquidación de la Colección de Poesía “Ancha del Carmen”, la peor de la colecciones editadas en Málaga según afirmación del poeta Jesús Aguado.

No es, pues, Alfredo Tajan una amenaza personal para nadie, pues a lo sumo -yo soy testigo-, ante un deseo que él cree podría hacer realidad con suma facilidad, coge una pequeña rabieta y da una patadita, como niño mimado, en el suelo, y se acabó su disgusto.

Alfredo Taján es un ser ilustrado que transita bien en la narrativa, donde llegó a ser galardonado con Premio Café de Gijón por una de sus novelas. Y esa virtud de ser ilustrado la vierte también en su corta obra poética, lo que determina que el lector abra los ojos, tome una lupa, ordene silencio a norte y sur para que nada distraiga la percepción de los que quiere decirnos su poética. Y es que la poesía de Taján no es una lírica para ser leída en alta voz o recitada, sino para ser pasmosamente digerida tras horas y horas de lectura.

Pues bien, leo que Alfredo Taján nos amenaza, y de ahí el nombre de este copo con la publicación de NAUMAQUIA (ya el título lo dice todo) y como yo leo lo que me echen, he recogido de mi revuelta biblioteca algún poema de Alfredo para ponerme en forma, y con mimo, para que ustedes lo saboreen, les transcribo éste que forma parte del libro “La ciudad del limbo”.

Dice así: “Tan lejana geografía que parece distanciada/ de la jungla y está cerca./ Puerto fantasma de hielo: negras pupilas expulsan/ allí el residuo nocturno./ En la dársena incendiada no hay ninguna voz que anuncie:/ salitre todo se muestra./ Paralizado y dispuesto, desesperado y en fuga:/ inquietos son los selacios./ Enceguecida Andrómeda/ como espía abisal/ recibe y presto bate/ esa extensión de sodio.”

Caerán en la cuenta del porqué del título de esta cariñosa columna. Y es que en la poesía de Alfredo Taján, el fondo y la forma, los sencillo y lo profundo, el ritmo y la musicalidad, el mito y la realidad, hacen posible el milagro de entender a la primera de cambio su fértil escritura.

Y quedamos embelesados

sábado, 9 de enero de 2010

Del libro "TATUAJE DE LECHE"


Era todo tan fácil.
Estaba todo tan cerca de mí:
el pezón de la madre,
el gris de aquellos ojos,
la serena mirada de vigilia.
Era todo tan fácil
que nunca quise despegar de allí.
Los años y su roce
desnudaron mi ser a la intemperie
y un recodo de frío
habitó para siempre mi existencia.
Ahora, cuando suenan
tan lejos las palabras de los hechos,
la vaga estancia
balancea de nuevo su profundo
siseando sus mimbres mi persona.

viernes, 8 de enero de 2010

El montillazo



Afirman los expertos que la sentencia del Estatuto que tiene que realizar el Tribunal Constitucional está a punto de hacerse pública, tal vez sea cierto y el “lobo” aparezca en esta ocasión. Los mismos expertos vaticinan que el fallo puede dejar en la cuneta algunos puntos fundamentales del Estatuto aprobado por el Parlament, Congreso, Senado y refrendado por la ciudadanía catalana. Vaya usted a saber si es cierto, aunque tiempo, más de tres años de deliberaciones, hacen suponer que tan alta magistratura debe descapullar de una puñetera vez, para bien o para mal, ese tinglado que montaron entre Artur Mas y Rodríguez Zapatero.

Mientras la siesta sigue su parsimonia, los catalanistas, tal vez también los catalanes, van tomando posturas anticonstitucionales y algún gallego, caso de José Blanco, ministro y todo, afirma que el culpable de lo que ocurra, sea lo que sea, es del Partido Popular, aunque hay que agradecerle que en esta ocasión no haya culpabilizado a Bush.

Por ejemplo Laporta, el presidente del Barça, ha afirmado que ni siquiera una coma puede desprenderse del articulado que aprobó el Congreso de los Diputados, y va el hombre con su antorcha buscado adeptos ante el posible martirologio de Cataluña, varios periódicos catalanes largaron un editorial de “pensamiento único” para hacer valer la defensa del ya manido Estatuto y por último, José Montilla, el honorable Presidente de la Generalitat, ha enviado una carta a 201 entidades para que estén alertas ante la ya inminente sentencia.

En ella, en la misiva, el cordobés Montilla alude a la necesidad de dar “una respuesta política y cívica, clara y unitaria” si el Constitucional acuña una mínima peseta al Estatuto, o sea, que vamos, más o menos, a una guerra estilo Gila.

Lo que olvida Montilla, que lo haga Laporta es intranscendente, es que él y la entidad que preside, al igual que el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Cataluña forman parte del Estado español y que el Tribunal Constitucional, que también es Estado, es competente en resolver los conflictos de competencia entre el Estado y las Comunidades Autónomas.

“Jordi, tú tranquilo”, le dijo el Rey a Pujol en aquella larga y lejana tardenoche del 23-F. A Montilla, alguien, tal vez Zapatero, le debería decir: “Pepe, tú tranquilo y no te tires al monte”

miércoles, 6 de enero de 2010

Impromptu (XX, XXI y XXII)


XX

Hundid vuestros grilletes
en el fértil útero
donde asoma el estero de la vida;
yo guardo en mi piel
el roce del beso de la madre.

XXI

Castrad, si os place,
los estambres y pistilos
que brotaron
durante el invierno de vuestra llegada;
en los labios del pobre
espero el polen de la resurrección.

XXII

Construid vuestras casas
en la orilla de los palacios,
decretad vuestras normas
con el sílex de lo legal,
huid de la mancha de pecado
que purifica al corazón,
lavad vuestras manos
en la aljofaina de la hipocresía;
yo, mientras tanto,
crearé el nuevo poema del Amor
y los pobres poseerán la Tierra.

martes, 5 de enero de 2010

La magia de la inocencia


La noche anterior a la mágica, un amigo que vive la soledad con disimulo me llamó por teléfono para echar un rato de conversación porque sí, la mayor de las razones. Llovía en plenitud, pero no lo pensé un instante. Recogí el paraguas y Mármoles abajo me zambullí en la iluminada Larios al encuentro del amigo. En la barra de Puerta Oscura, calle Molina Larios de Málaga, hice de Rey Mago veinticuatro horas antes que la chiquillería aplaudiera a la mágica trinidad de Melchor, Gaspar y Baltasar.

Bebimos y hablamos, y hablamos de lo divino y lo humano sin separar ambos conceptos, o sea, de todo lo que el ser encierra en sus adentros y de lo poco que saca al exterior de ese poso sedimentado en el que se mezclan realidades e ideales, vivencias y ficciones, lo que se quiso ser y lo que creemos que somos. Y seguimos bebiendo y hablando hasta altas horas de la madrugada, y terminamos siendo más amigos.

Hoy tocaba escribir de la magia de esta noche de Reyes Magos que yo, porque sí, había adelantado veinticuatro horas en ese intercambio íntimo que se produce cuando, sin llegar al máximo, los vapores etílicos nos devuelven la sinceridad que la sociedad nos arrebata en su cinismo.

Sin nada a cambio, doné al amigo y él a mí, relatos de nuestras vidas y nos enriquecimos mutuamente como aquel chaval que montaba un largo palo terminado en un cartón con forma de cabeza de caballo y que recorría, con la maravilla de la imaginación, extensas praderas donde los sioux de Toro Sentado eran felices, o sea, quiero decir que fuimos niños aunque algunos, al vernos horas en sendos taburetes delante de unos güisquis, nos tomaran por otra cosa.

Hoy, por ayer, veo a la sociedad amontonada y empaquetada, comprando regalos, pero los regalos no se compran, no están a la venta. Tal vez alguien habrá pensado cómo obsequiarme. Que nadie se masturbe la mente con esa cuestión, pues lo que deseo no está al alcance de nadie.

Quiero recuperar la inocencia de aquel niño de la posguerra al que un día el Rey Mago Baltasar, en una noche mágica, dejó a mis pies un palo largo terminado en un cartón con forma de cabeza caballo y con el galopé y vencí al general Custer en la batalla de Litle Big Horn.

La inocencia es la magia. Y viceversa.

domingo, 3 de enero de 2010

Impromptu (XVII, XVIII y XIX)


XVII

Presiento vuestra cascada de risas
por las espaldas
de quienes siempre soportaron
el peso de vuestro poder;
la frágil arena de las dunas
desliza sus milenios por mis sienes

XVIII

Destapad el frasco de vuestra esencia
entre mármoles de nichos
de los que sois constructores;
yo rocío la verdad
en la esquina donde más zumba el viento.

XIX

Desplegad vuestras alas de carcoma
sobre el último vestigio
donde reside la pobreza;en la rama del olivo anidaré mi futuro.

viernes, 1 de enero de 2010

2010


Año nuevo. Mi primer deseo es que usted, anónimo lector, un servidor, nuestras familias, amigos y enemigos sigamos brindando por la vida en 2011. Es lo mejor que podría ocurrirnos.

Si miramos, en un acto de generosidad, más allá de nosotros brindemos para que los desheredados e ignorados, esos millones de seres que no saben lo que es el apetito, pero sí el hambre, alcancen al menos la posibilidad de comer un muslito de pollo una vez al día.

Para ello, hoy, 1 de enero de 2010, día de la conjunción planetaria de dos líderes progresistas, Obama en EEUU y Zapatero en Europa, que anunciara Leire Pajín, debemos gozar con la posibilidad que vaticinara la Vicesecretaria General del PSOE en el sentido que la esperanza cubriría al planeta Tierra que, según ZP, es del viento. Más si no hicieran nada por conseguirlo y siguen erre que erre enviando la soldadesca a Afganistán, los borraré de la agenda del progresismo.

Alzo mi copa de sidra El Gaitero por los ancianos desamparados, los tullidos y por aquel proyecto de ser del que nunca sabremos nada. Enjuago mi pequeña codicia en la piscina de la utopía para que sepamos adelantarnos, a través de los llamados signos de los Tiempos por los laicos y signos del Espíritu por los creyentes, al futuro, o sea, que sepamos asomar nuestra mente a la realidad para transformarla en ideal.

Deseo fervientemente que cada uno de nosotros seamos cada vez más nosotros mismos, quiero decir que no nos conviertan, aquellos que tienen la batuta del poder, en ridículas y obedientes marionetas que danzan al compás de los hilos sostenidos por sus intereses.

Me agradaría que la poesía, o sea, esa íntima comunicación con uno mismo que abre su sagrario a la profanación de los demás, se convierta en uno de los máximos valores de esta sociedad anónima.

Y hablando de valores, deseo que sucumban el poder, el prestigio y el dinero de la agenda axiológica de los seres. En contraposición a ellos, ojalá reinaran la dignidad, el amor y la libertad como valores supremos de la especie humana.

Año nuevo. Nuevo año y estropajo suficiente para que nuestras costras desaparezcan y emerja, en su lugar, la sensibilidad suficiente para que nuestros corazones pasen de ser de piedra a ser de carne.

Por ello brindo.