sábado, 4 de diciembre de 2010

Otro 4 de diciembre


Son tantos los acontecimientos que van sucediéndose, sin compasión para la memoria, que los grandes hitos de nuestra política contemporánea van enterrándose en el gran baúl de los objetos olvidados, se echa el gozne, se coloca el candado y si te vi no me acuerdo.

Esto ocurre con la emblemática fecha andaluza del 4-D de 1977, día aquel en que un buen montón de andaluces se echaron a la calle para solicitar del gobierno turno, UCD por aquel entonces, una autonomía digna de claro corte reivindicativo, en consonancia con las penurias de la tierra madre.

Quedamos algunos nostálgicos que al menos en un día como éste (coloco acento) abrimos el baúl, enarbolamos la blanca y verde de la esperanza y seguimos cantando, cada vez en tono más bajo, que “queremos volver a ser lo que fuimos”

¿Qué queda de aquel torbellino de ilusión?, si fuésemos tajante en la respuesta podríamos afirmar que nada, pero tampoco se puede ser tan negativo pues, al menos, tenemos una bandera, un himno, un escudo, un parlamento, unos vividores, un presidente, unos pocos de consejeros, igual número de viceconsejeros, directores generales, subdirectores del mismo rango y más de un millón de parados que están lampando por un trabajo que, aunque fuese indigno, silenciara el ruido de las tripas semivacías.

Además de la riqueza que acabo de enumerar, sobre el horizonte que se divisa para febrero, el presidente que nos gobierna desde fuera, me refiero a Zapatero, a instancia del presidente del imperio, me refiero a Obama, va a sustraer 426 eurillos de mierda a los parados de larga duración y los van a dejar en la total ruina.

Pero nosotros, los andaluces, somos sumisos con el poder y esperamos, como maná que nos salve del agobio de la casi hambruna teórica que, con la llegada de las navidades y el advenimiento del turismo en verano seamos capaces de formar un ejército de camareros y dependientes de comercios para ir tirando.

Tenemos lo que nos merecemos por nuestra sumisión y silencio. Somos más españoles que nadie, más universales que Cristiano Ronaldo y andaluces como nadie para decir ole y viva la madre que te parió.

Pues no, yo me cago en la madre que parió a todos aquellos que nos tienen cogidos por la cojonera.

www.josegarciaperez.es

2 comentarios:

  1. ¡Muy buen comentario! No soy andaluza pero se entiende por extensión. La verdad es que me ha hecho reír, en el fondo es muy chusco. MAGDA R. MARTÍN

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  2. Así somos, chuscos, para que se nos entienda. Pero ni por esas.
    Un beso

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