martes, 21 de diciembre de 2010

El jamón


Hará un par de años que el maestro Manuel Alcántara y un servidor de ustedes encallamos en Algeciras para leer unos versos. Había un relativo frío que nos aconsejaba calentar nuestras ya famélicas osamentas con sendos gin-tonic. El acto se realizaba cerca del puerto, creo que era una fundación llamada Dos Orillas o Tres Culturas. La mayoría de los establecimientos de la alameda portuaria, por no decir el cien por cien de ellos, están regidos por marroquíes, pero en suelo patrio, por ahora.

Recorrimos cuatro o cinco de ellos y en ninguno existía bebida alguna que tuviese contenido etílico. La verdad es que no llegué a ver el asunto muy claro porque no creo que en libro sagrado del profeta Mahoma exista mención concreta a la ginebra Larios, invento posterior al mismo. Así las cosas, claudicamos Manuel y yo, y terminamos sorbiendo esa endiablada bebida tan difícil de escribir, que creo se llama schweppes. En un momento de borrachera de tónica pensé que si don Pelayo hubiese sido sabedor de estas cosas, la llamada Reconquista la hubiese iniciado por Algeciras.

Viene esta anécdota a cuento, porque leo, ya sin asombro alguno, que han denunciado a un profesor de La Línea de la Concepción por haber explicado, me imagino que en el transcurso de una clase de Geografía, no de Gastronomía, que en Trevélez, por su altura y frío, los jamones adquieren ese punto esencial para un exquisito paladar del mundo occidental. Resultó que uno de sus alumnos, marroquí, le espetó al profe que dejara de ensalzar a los jamones porque su religión los repudiaba. Más tarde, la mamá del alumno denunció el caso a la policía, y ésta, con acento, se personó en las dependencias docentes para interrogar al blasfemo.

Creo que la cosa quedará en nada, pero la denuncia, admitida por el juzgado, acusa al enseñante de un delito de “maltrato con motivaciones xenófobas”, y tiene pena de multa.

Veremos en qué queda la osadía del profesor.


www.josegarciaperez.es

2 comentarios:

  1. Imagino que tu cara de asombro ha sido similar a la mía... pensé que habían adelantado el día de los inocentes! Donde llegaremos... ¡Bendito Jamón, octava maravilla!

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