viernes, 26 de noviembre de 2010

La otra mujer


El sábado, Dios mediante, tengo mi partida de póquer a la que prometo acudir. El domingo, si no media Dios por medio, hay elecciones en Cataluña. El lunes, quiera o no Dios, Barça y Real Madrid se juegan el liderato. El sábado, con Dios a mi vera, marcho a Cádiz donde viviré un recital de poesía junto a Félix Grande y Mª Victoria Reyzábal. Cuatro tardenoches apasionantes que lograrán que no piense en otras menudencias. Ya ven que no se puede pedir más en tan poco tiempo: póquer, elecciones, fútbol y poesía. Es por ello que le tengo dicho a mi hija: “mira chati, si tú padre la diña, cosa que no deseo, ten la seguridad que he vivido a tope y he hecho, casi siempre, lo que me apetecía”.

Fíjense que palabras más bonitas. Se pueden leer a la bulla o recreándose en las mismas. Ahí van: “Dios te salve María (o Carmen o Rosamari o Ani o Elena o el nombre que ustedes deseen), plena eres de gracia (todo el sentido de la vida está en ti, en vuestra maternidad). El Señor (el Misterio del Amor) sea contigo. Bendita tú entre todas las mujeres (sean del color que sean, ricas o pobres) y bendito el fruto de tu vientre: Jesús (o Pepe, también Luis, Juan o Leire)”. La segunda parte, un añadido de la Iglesia Católica, no es de mi agrado, es por ello que no la nombro y menos aún esa idiotez de “ahora y en la hora de la muerte…”

La mujer, el símbolo de la perpetuación de la especie humana, ha sido motivo de cachondeo –llamemos hoy cachondeo a la blasfemia humana- de algunos partidos catalanes. La derecha la ha subido en una gaviota que iba dando picotazos de muerte a hijos de color, qué barbaridad. Otro partido, o partidillo, ha ido desparramando gritos de un orgasmo mientras el suelo se llenaba de bragas, sujetadores y vestidos, hasta que emergió, envuelta en una toalla de baño, la candidata a presidir la Generalitat, qué vergüenza. La izquierda nos quiso demostrar que votar a ella, meter y sacar una papeleta de la urna electoral, es igual que levitar haciendo el amor, algo diferente a construirlo, qué idiotez.

Me quedo con el póquer, la noche electoral, el derbi y la poesía. Oh Dios, cuánta poesía falta en determinadas mujeres.

www.josegarciaperez.es

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