viernes, 12 de noviembre de 2010

Fundación Málaga Ciudad Cultural ¿sí o no?



No tengo nada claro si este tema importa en demasía al pueblo de Málaga en su conjunto y ni siquiera a un segmento de la llamada élite cultural de esta ciudad que todo lo acoge y todo lo silencia. “Acoge” el fallo del Jurado que detuvo la marcha utópica hacia 2016 y “silencia” pronunciarse sobre él, con excepción de algunos columnistas que han dedicado, y lo siguen haciendo, parte de su tiempo a esta cuestión.

Según leo hoy, por ayer, en la prensa escrita malacitana, los patronos, con voz y voto en la Fundación creada para que Málaga fuese la estrella cultural de Europa en 2016, se reunieron para ver qué hacer con el escombro de ilusiones depositadas en esa carrera para llegar a la “oficialidad” europea de la cultura. Del póker de patronos con vara de mandos, a saber, Diputación, Junta de Andalucía, Universidad y Ayuntamiento, las tres primeras instituciones y el Presidente de la Fundación, Juan López Cohard han tirado la toalla porque no ven el sentido que tiene seguir sin una fecha o meta para colgarse un medallón. Con esta decisión, echan por tierra el lema que ellos mismos crearon: “Málaga, ciudad infinita”

Francisco de la Torre, alcalde de la villa, se ha pronunciado al respecto y quiere seguir adelante con la Fundación, por lo que está siendo algo vapuleado por una incoherente oposición y por determinadas “plumas” que escriben de carrerilla. Que De la Torre desee seguir con la utopía de intentar crear una Málaga Cultural, que no es una Málaga donde “museos” de toda estirpe florecen como hongos, es digno de encomio, porque infinito/a “es todo aquello que no tiene ni puede tener fin o término”, y eso es precisamente la cultura, lanzarse al vacío de la oquedad e ir transformando, con el pueblo y para el pueblo, una realidad que no nos gusta.

Los que son cultos ni necesitan ni desean lanzarse a ninguna aventura, barren para casa y, en ocasiones, se aprovechan en su propio beneficio de la casa común del pueblo.

No es válida para esa misión, señor Alcalde, la pomposa oficialidad cultural que le rodea. Tampoco los saltimbanquis que van de institución en institución buscando prebendas y viviendo de ellas.

Busque nuevos mimbres para esa misión que se le discute, pero que es propia de osados. Demuestre que es usted uno de ellos, o sea, un osado.

www.josegarciaperez.es

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