domingo, 7 de noviembre de 2010

El poema del domingo


Volaban cormoranes espacios de Doñana.
Cielo de negras flechas, de vuelos emigrantes
que buscan el sosiego cálido de las aguas.
Huyen del frío invierno que agoniza su vuelo.

Por las dunas de amores de la marisma blanca
vuelan los apagados besos de nuestro olvido.
Se posan entre polen de flores de ensenada.
Aguardan impacientes la barca de los soplos.

Yo los miro, los veo desde la desnuda alba.
Cual corimbo de besos se abrigan del rocío.
Despiertan como niños al sol que los abraza
y en la tarde de marzo sonríen a la noche.

Soplaré las corolas que les sirven de sábanas.
Esparcidos sin rumbo buscarán nuestros labios:
los tuyos de silencio; los míos, antesala
de repuntes que vuelan sobre los verdes mares.


Sílaba XV del poemario “Sálabas de marzo”

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