domingo, 31 de octubre de 2010

El poema del domingo


Se aniquila la brisa de tu aroma
en mi lecho sin ti.
¿Hacia dónde camina?
Tu brisa mutilada persiste por el alba
como incienso sagrado de la aurora.
Sacerdotisa que culminas suave
tu vuelo misterioso en las alturas,
desciende al lecho que te espera siempre.
Reposa por mi estancia.
¿No ves mi llanto de amarguras rosas?

Sílaba XIV del poemario “Sílabas de marzo”

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