miércoles, 20 de octubre de 2010

El estornudo francés


Ya saben, y si no lo saben se lo digo: “cuando Francia estornuda, Europa se resfría”. La Revolución Francesa y el Mayo del 68 son, entre otros acontecimientos históricos, hechos que avalan el dicho del atchís francés.

Los piquetes de la huelga general del 29-S a las puertas de los Mercas y de los garajes de los Transportes Públicos son piquetillos de chicha y nabo comparados con los conglomerados sindicales franceses en los edificios de las refinerías francesas para dejar sin abastecimiento de gasolina y derivados a Francia en su totalidad. A ello se le une la huelga de camiones y la entrada de la juventud en el conflicto, ojo al dato, pues es más peligroso de lo que pueda parecer a la primera de cambio.

Una huelga, otra más, así hasta siete y hoy, por ayer, otra general. Y fíjense lo que son las cosas, todo porque los franceses no quieren jubilarse a los 62 años y a nosotros-ustedes nos da lo mismo a los 67 que a los 70, edad a la se jubiló un servidor de ustedes en una condiciones laborales precarias.

No es que esté a favor de las huelgas, aunque yo hice la mía particular el 29-S, pero es que los trabajadores, funcionarios, desempleados y jóvenes sin futuro tienen que mostrar y demostrar una miaja de pundonor, insumisión y rebeldía. No va a ser todo un simple encogimiento de hombros y un sí al capitalismo ramplón que no cesa en su afán de vampirizar a los más débiles.

Nos encontramos en época de alerta de gripe, de ahí que conviene que los enfermos crónicos se vacunen cuanto antes no sea que la pillen y les fastidie el futuro. Existe otra enfermedad crónica que viene dada por la mutilación de derechos sociales y económicos, ante ello y ante el estornudo que tiene lugar en Francia o bien nos da vergüenza y solidaridad con nosotros mismos y los demás, o bien nos va a sobrevenir una ruina económica y social que no tendrán solución.

www.josegarciaperez.es

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