martes, 5 de octubre de 2010

18.000 afiliados


Creo que lo más significativo de las elecciones primarias celebradas en la Comunidad Autónoma de Madrid ha sido saber que son 18.000 personas las afiliadas al PSOE. Ante un censo de población que supera los 6.000.000 de habitantes, la citada afiliación confirma el desapego de la ciudadanía a los partidos políticos. Si a los seis millones de habitantes restamos dos millones (menores de edad, pasotas, inmigrantes, anarquistas, etc.), el tanto por ciento de afiliación, ante los cuatro millones libres de polvo y paja, queda reducido a menos del 0,5% de la población activa, o sea, que de cada cien habitantes la mitad de uno es adicto confeso al PSOE.

Ignoro la afiliación que pueda tener el PP, pero si fuese netamente superior al PSOE habría que suponer que el poder cobija a su sombra muchos intereses, enchufados y gentes ávidas de llevarse un buen bocado de las sobras de tantos miles de millones de euros.

Lógicamente hay que pensar que, además de convencidos y utópicos, una buena parte de los 18.000 afiliados de marras conforma un ejército de concejales, alcaldes, algún que otro asesor, cuñados, amigos de Zerolo, personal de piquetes y gentes con ganas de llegar a chupar de las ubres del Estado, salvo los siempre utópicos, los menos, que buscan el servir a los demás.

En la actualidad, el personan, cabreado y mosqueado, protesta tela de los políticos y sus organizaciones, y los más avezado en dialéctica hablan de la necesidad de estructurar la sociedad civil. Sin salir de la capital del Reino, el Real Madrid, el Atlético, Rayo o Getafe, no sé si el Alcorcón, tienen más masa social que el PSOE, y, sin embargo, no llegan a estructurarse alrededor de líderes como Cristiano o Forlán para hacerse con las riendas del poder.

No digamos nada de los pequeños municipios, caso de Alhaurín de la Torre, donde existe una conjugación perfecta entre amigos e intereses y donde todo el mundo sabe de qué leche política es cada quisque y se arrean estopa incendiaria en forma de anónimos a la primera de cambio.

Siempre he mantenido que cuando los pobres sepan con certeza que son más numerosos que los ricos habrá comenzado la verdadera revolución, pues bien, el día que los ciudadanos normales sepan que son manipulados por una minoría de chicha y nabo se habrá terminado el rollo macabeo.

www.josegarciaperez.es

3 comentarios:

  1. Nada, nada, mientras no se cree el PACHUCHU... (Partido de Chulapas y Chulapos)

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  2. Yo apuesto por el PJI (Partido de Jodidos Independientes)

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  3. Buenas noches:
    Entiendo menos, poco, o casi nada de política, pero quisiera dar mi pequeña opinión sobre partidos, eso sí, un poco o bastante grosera, desde el humor. Creo que el PPMP sería otra buena opción (Partidos por la Mitad y puteados).
    Un saludo.

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