jueves, 2 de septiembre de 2010

Náuseas


Tiene un nombre, pero no lo recuerdo. Me refiero a una sonda que en cierta ocasión me introdujeron en el estómago a través de de la mismísima nariz. Aquello era insoportable, pero necesario. Al séptimo día, todo ocurre en el séptimo día menos para el científico Stephen Hawking, una enfermera la extrajo y me comentó que sentiría náuseas. Y así fue, pero tampoco puedo definir las náuseas.

Usted, ignoto lector, menos algunos que conozco, si sabe leer entrelíneas habrá comprobado en mis tres o cuatro últimos copos que cada día lo hago peor y con desgana. Me cuesta cada vez más trabajo reincidir en los mismos temas, volver a la maraña de la crisis económica, seguir un día y otro con la matraca de la llamada clase política y no poseer algo fresco que narrar, o sea, siento una cierta náusea al enfrentarme a diario a esta dictadura de la palabra escrita.

Si lo hiciese semanalmente, como mi amigo Manolo Montes, que por cierto no falla un lunes con su “Buena noticia”, tal vez sería hasta grato el teclear un milagro humano. Pero esto de sentarme en la puta silla delante del ordenador y repetir, porque en realidad es repetir, desde mi punto de vista la noticia o la opinión que suelta cada hijo de su madre va a dar lugar a que me tengan que colocar otra vez aquella maldita sonda de marras.

Hoy, por ejemplo, al tiempo que Hawking ya puede afirmar en su último libro que el misterioso Dios ni existe ni creó el universo para a su vez crear al hombre, la Hermandad de Caballeros Legionarios está cabreada porque la excelsa ministra de Defensa Carme Chacón ha decidido, en un momento de lucidez estilo Leire Pajín, retirar el chapiri, gorro del novio de la muerte, y colocarles una boina a los integrantes de La Legión de Alfredo Mayo, y tampoco voy a explicar ahora quién era el tal Alfredo.

En medio de esta empanada mental del científico y la política, introduzcan ustedes que los temas de hoy son que Camps, con trajes o sin ellos, será el candidato a la Generalitat Valenciana y que nuestro Zapatero ha inclinado la testuz ante el gigantón chino.

Lo dicho, náuseas. Ah, ya me acuerdo: sonda nasogástrica.

www.josegarciaperez.es

2 comentarios:

  1. Este Copo si que es una "sonda de narices".
    Si usted, Don José, lo desea, toque estos temas precisos, me refiero a los médicos o a los de sanidad, que dan para muchos puntos.
    ¡Hasta mañana!

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  2. Eres único, amigo Jesús, en tu fina ironía.
    Abrazos

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