sábado, 25 de septiembre de 2010

Huelga santa


Pasado un trimestre de la “toma de posesión” de Ramón Buxarrais como Obispo de Málaga, intentó crear en la diócesis un Consejo de Laicos, o sea, de creyentes cristianos no pertenecientes a órdenes religiosas y/o sacerdotes. El que contara conmigo para tal aventura es lo de menos, lo importante del tema fue su deseo de poder pulsar el compromiso temporal, o sea, el estar viviendo la problemática social de aquellos que, siendo agentes activos del cristianismo, no se desarraigaban del mundo en que estaban inmersos. No recuerdo, son tantos los años pasados, en que terminó todo aquello, pero es de aplaudir su intento por impulsar la misión del laico en la sociedad que le había tocado vivir, por aquellos tiempos muy convulsa social, política y religiosamente.

En primera persona, sé lo que fue aquella época, Conocí a laicos que se las jugaban por lo civil, nunca menor dicho, y sé de las primeras movilizaciones y encierros en la catedral de Málaga por motivaciones sociopolíticas.

Había creído que todo aquello había pasado y que ahora, en estos tiempos de Messi, los laicos se habían convertidos en beatillos de poca monta y mucho rosario, y que estaban seguros de que sus reinos, sus vidas, no eran de este mundo.

Es por ello que me ha causado una gran alegría el ver que el Consejo de Laicos del Arzobispado de Madrid insta a los católicos a sumarse a la huelga general, única forma de expresar realmente el desacuerdo con los acontecimientos económicos que se están dando en España. No sé si Rouco tiene algo que ver con el tema, pero sea sí o no lo importante es que el cristiano se pringue.

Hay un pequeño detalle que no me agrada, que porten un lazo blanco como distintivo diferenciador del pueblo corriente y doliente. Y es que en una huelga justa no existen manifestantes buenos o malos, sino que todos son santos, eso sí, santos laicos, todos.

www.josegarciaperez.es
www.papel-literario.com

2 comentarios:

  1. Querido Don José, con mis respetos a todas las opiniones opinables de opinión opinada:

    La huelga del 29 es una vergüenza, que la iglesia pida esto es vergüenza y media y que, aunque no venga al caso, Javier López diga que paralizarán MAdrid "por las buenas, por las buenas o por las malas" es de pareja de nacionales subiendo al atril para ponerle las esposas.

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  2. Pues bueno, don Jesús, pues bueno.
    Pero ya veremos...

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