miércoles, 4 de agosto de 2010

Los toros


Llega uno de esos mares que cantara el pirata que creó Espronceda con aquello de Estambul como centro de Asia y Europa y se encuentra con que una mayoría de los parlamentarios catalanes ha aprobado que el arte de la lidia del toro bravo pase al baúl de los objetos olvidados a partir del 1º de enero del próximo año.

Y así, porque les ha salido de los cataplines democráticos, quieren borrar a Lagartijo y Frascuelo, Joselito y Belmonte, Manolete y el Cordobés, Dominguín, Paquirri, José de Tomás, el natural, la verónica, el de pecho, un buen par de banderillas, entrar a por todas matando o muriendo, la fiesta, el colorido, el sol que abrasa, las mulillas, los picadores y sus caballos, el traje de luces, el engaño, la bravura y a Sarita Montiel cantando el relicario.

Eso no es democracia, sino un despilfarro de tradición española porque 125.000 firmas, que no son muchas o pocas, o más bien escasas, ante los millones de habitantes que pueblan Cataluña, han solicitado la guillotina del arte de Cúchares; eso no es democracia sino un salvaje atentado a un espectáculo que nos hace diferentes al resto de una gran parte del mundo; eso, amigos catalanistas, no os honra aunque lo vuestro sea sepultar todo aquello que huela a español.

Una vez en mi vida asistí a una corrida de toros y nunca más volví a hacerlo, aunque reconozco que he saboreado más de un buen rabo de toro. Tal vez vosotros, es casi seguro, tan sólo sepáis de pollitos de granjas, de sus alitas asadas, de mataderos y degüellos, de carnicerías a toda pastilla, hasta es posibles que algunas de vosotras poseáis un abrigo de visón, un bolso de serpiente o una bufanda de foca y pudiera ocurrir que los buenos machos usen cazadoras de piel de animales sacadas a tiras de sus lomos y carteras donde guardar la billetada.

En el fondo, o quizás no en el fondo, sino a ras de piel, sois unos hipócritas de mucho cuidado. Pertenecéis a la casta farisaica, ya sabéis, amantes de las formas y muy descuidados del fondo.

Os habéis cubierto de payasadas que gustan del hígado de pato.

Iros a comer nabos. Es lo vuestro.

2 comentarios:

  1. Hola Pepe:
    Lo único que les pasa es que no quieren estar por debajo de los toros. Si, digo bien, por debajo. Los borregos (con todos mis respetos a estos lanudos) están por debajo de los toros.
    Un abrazo fuerte.

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  2. Totalmente de acuerdo. Seguimos en plena guerra.
    Abrazos

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