domingo, 29 de agosto de 2010

El poema del domingo


Escarchado mi aliento se queda como vaho.
Es madrugada verde con crujidos de tu alma.
La palabra es mesura que resbala en la rosa.
Eres tú la palabra convertida en escarcha.

Difumina la aurora granizos de tu nombre
que mueren siseando las arenas que surcan.
Despierto del letargo de mi larga vigilia
y aromas de tu cuerpo mis sentidos inundan.

Borracho de tu aroma, pronuncio la palabra:
“te quiero porque sí”. El poniente se lleva
tu perfume de rosa con tu nombre cubierto
por sílabas de silbos que ciñen tu silueta.

Beso la roja arena que destella tu vuelo.
En la tarde te sigo camino de poniente
hacia el ocaso tuyo de soles que se esconden.
Voy tras una paloma que lleva un tallo verde.


Sílaba V del poemario “Sílabas de marzo”

4 comentarios:

  1. "te quiero porque sí..." hermosas palabras, versos que llegan... al alma.

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  2. Qué mayor razón para sentir, "porque si". Con versos así, que todos los días sean domingo...

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