miércoles, 21 de julio de 2010

El olivo: metáfora de Andalucía


El olivo es nuestra principal señal de identidad. Lo del palo de golf es importado. Por el olivo, vamos. Por el palo, vienen. La noche andaluza está llena de aceitunas y quieren mermar esa hermosa visión.

El olivo es la eucaristía andaluza, el pan y el vino de un pueblo que resucitó a su sombra, vareando su cuerpo sin hacerle daño. Andalucía nunca le hizo daño a nadie. El olivo es bastante más que la bandera y el escudo de un pueblo: esencialmente el olivo es el pueblo andaluz, y el que lo varea, acariciándolo, era el prototipo de la estirpe andaluza, el que nos emparenta con toda nuestra historia y cultura, el condón umbilical que nos aproxima al auténtico andalusí, el jornalero.

Los fondos europeos son la limosna rica con toda la parafernalia del errante euro, comisarios, eurodiputados, que se reúnen y viven, mientras él, no yo ni usted, sino el jornalero malvive con la cáritas del PER y unos jornales disfrazados de sumisión y vergüenza.

Pedid Tierra y Libertad. Cantamos y cantamos sin saber qué cantamos. Todo aquello de reformar las tierras latifundistas quedó en pura palabrería o en hermosas notas musicales. Borremos esa estrofa de nuestro himno. Izquierdas y derechas apoltronadas en los aledaños de la bolsa de Judas, escondidas en los maletines de las comisiones, aquiltranadas por el vil metal, achicharradas por los boletines de la Junta y del Estado, enriquecidas por las aves de rapiña; aquella utópica reforma agraria, decía, símbolo de un pueblo que quiso ser pero se recostó en la siesta de la indolencia, ha dado paso a un páramo de sumisión extrema.

Pedid Tierra y Libertad. Sea por Andalucía Libre. Blasfemias que cantan nuestros políticos. Que somos universales, nos dicen y se recrean en ello. Sea por Francia, EEUU, Portugal, Grecia e Italia. Nos engañan.

Sin techo propio, tan sólo el de los olivos, nos van a robar su esquilmo para que veamos sin problemas el universo.

Adiós, utopía.

2 comentarios:

  1. Me quito el sombrero... Y con tu permiso, comparto esta reflexión.

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  2. Gracias Magda.
    Si puedes enviame una de tus sabrosas reseñas literarias. Es que soy muy torpe en eso de Facbook
    Un beso

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