lunes, 21 de junio de 2010

Vive, disfruta, muere


Me chifla el fútbol por lo que tiene de espectáculo y pasión. Y cualquier cosa que nada más tenga lo segundo, pasión, me encanta. Sirva de ejemplo mi partida de póquer de los sábados. Un farol, mientras mis enemigos amigos, descubren si lo es o no, es un tiempo vivido a toda presión. Insuperable. Lo prohibido es una maravilla que se nos concede para poder poner en práctica nuestra osadía. Y la osadía, virtud de los que viven en el filo de la navaja, se concede a los que acarician la capacidad de riesgo, o sea, asombrase uno de sí mismo. Lo dulce, el milagro de la caricia, lleva camino de desaparecer cuando se convierte en empalagoso. No hay nada más pesado que el empalago.

Hoy toca fútbol. Pero no desde las ocho y media de la tarde, sino desde el despertar. El día hay que prepararlo para el momento en que el silbato nos suba la tensión, pero hasta ese momento toda nuestra acción tiene estar tensionada a poder cantar goool con la máxima locura. La locura es el privilegio de los afortunados seres que viven el momento, el carpe diem, o aquello de los pajaritos que dijera el de Nazaret. Nada más importa el hoy, pues el mañana es el gran desconocido o, lo que es peor, el gran conocido si uno opta por vivir en la cordura y no en la locura.

Para qué hablar del ministro Corbacho que hoy mismo ha reconocido que la Reforma Laboral no está concebida para crear más puestos de trabajo, sino para que no suba el paro. Si eso es lo que cree ese buen hombre que coja las maletas y se vaya a su pueblo.

Y que con él se vayan los aburridos, los gafes, los que no crean que vamos a golear a Honduras. Hoy es el día del baile de los malditos, del tiki-taka, del mío tuya, de los jugones, de Iniesta, Navas, Villa, Torres, Xavi, Sergio y el resto.

Tengo desplegada la bandera, he limpiado la bufanda y me he construido una vuvuzuela. Y con este trípode de muerte y resurrección me iré al Gran Vía de mi barrio a cantar y cantar gol, y abrazarme con Jimmy y Manolo. No es un partido de fútbol, capullo aburrido, para repanchigarse en el maloliente sofá.

Anda, vente conmigo: vive, disfruta, muere.

2 comentarios:

  1. Cierto todo lo que dices menos una cosa...
    Que Torres es un jugón... uummm, nada de nada. En las inglaterras dará sus frutos, pero un jugador que necesita 25 pases de gol para marcar un chicharrito... ummm.
    Nada Pepe, que no me gusta Torres, que nunca me ha gustado.

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  2. Estoy contigo. No es "jugón", y además está bajo de froma. Veremos qué pasa este viernes.

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