lunes, 24 de mayo de 2010

Los ricos


Rastreo por Internet y encuentro un publiscopio del periódico Público en el que el 87% de los encuestados están de acuerdo con una previsible subida de impuestos a los ricos. Obtengo una primera conclusión: nada más existen 13 ricos por cada 100 españoles.

Me voy al Diccionario de la Real Academia Española y leo que rico, en su primera acepción, significa adinerado, hacendado o acaudalado. Alguien parecido, según la ultraderecha, a José Bono.

En nuestro país se califica de rico, según los parámetros del fisco, a todos aquellos y aquellas que gozan de ingresos superiores a los 56.000 euros, por lo que habrá que convenir que casi todos los altos cargos de la Administración, tanto central como periféricas, gozan de tan alto privilegio. Incluimos en este apartado a una buena porción de alcaldes, tenientes alcaldes, concejales de urbanismo, diputados, senadores y mamporreros de todos ellos.

Hay un dicho popular que afirma que rico es el que menos necesita y no el que más tiene, puede ser verdad si se lleva a rajatabla.

Tras el trabucazo a pensionistas, funcionarios y mamás en estado de gracia (más de ocho millones de españoles, entre los que me honro pertenecer), se oye el famoso, tópico y ridículo tambor de guerra que suena desde hace un montón de años, a saber, que pague más el que más tiene.

Lo dicen, pregonan y se quedan tan panchos como si esa perogrullada no fuese así. Aquí, y en todos los países democráticos, el plomo de los impuestos descansa sobre las espaldas de las clases medias, sean éstas bajas o altas. Más claro, sobre los que tienen o tenemos nóminas. También endiñan, pero no tanto, las profesiones liberales.

A los ricos, de los que el Gran Judío dudaba sobre su entrada en el utópico cielo, no hay nadie con agallas para dejarlos en pelotas. Si lo intenta la Salgado, y ella lo sabe muy bien, se largan a la primera de cambio con la hucha por la red.

Al final, personalmente me queda el consuelo de aquello que decía mi madre, la señora Antonia: era tan pobre tan pobre que nada más tenía dinero.

2 comentarios:

  1. JOSÉ BONO Y URBIS VS. CAJA SUR O LA REBAJA DEL SUELDO A LOS FUNCIONARIOS.

    Rafael del Barco Carreras

    24-05-10. Si a diario se añade un nombre a la Gran Corrupción, no es menos cierto que nada hay nuevo bajo el sol. Las fórmulas son las de siempre. Cuando aun no ha terminado el juicio del Caso Hacienda de Barcelona, donde se acusa a Núñez y Navarro de abaratar unos pisos a favor de inspectores de Hacienda, nos salta que Reyal-Urbis hace lo propio con el presidente del Congreso. Urbis una de las inmobiliarias clave en “Barcelona, 30 años de corrupción” y por lo tanto en este juicio. A resaltar que los Núñez son una empresa privada productiva, y Urbis ha servido de siempre para que roben políticos y financieros.

    Un comentarista añade a mi escrito de ayer sobre el citado en el juicio, Antonio de la Rosa Vázquez, y su hijo, el acusado Javier de la Rosa;

    “sin duda nuestra gran
    preocupación es tener un país limpio, algo difícil ya que a lo
    largo de la historia siempre están
    ahí”,

    y no es que “estén ahí”, lo abarcan todo y prácticamente han arruinado el País.

    Lo de Bono no deja de ser una más de las anécdotas que si me dejan huella (y al parecer no extrañan ni ofenden demasiado a la sociedad en general) es porque a mi por mucho menos ¡muchísimo menos! tras tres años de cárcel me condenan por encubrir a Antonio de la Rosa, pura corrupción la condena y cárcel. Pero existen tantos “bonos”, de derecha e izquierda, que alguien con mi propósito, es decir, entender mi propia vida y circunstancias, me desbordarían, y a decir verdad solo involucro a mis escritos aquellos nombres que remueven, si no ya la conciencia pública, si la mediática de unos atacando y otros desmintiendo o “encubriendo”. Fórmula ésta, la de las acusaciones cruzadas, que permite tejer un tapiz bastante completo de lo que sucedió o sucede.

    Y sin relación aparente, aunque mucha a mi entender, se interviene Caja Sur. Otro nombre, Castillejo, un cura. De entrada se me ocurre que esa intervención, sumada a otras cajas y caixas, en lo que se ha llamado “intervenciones virtuales”, dejan sin sentido las cifras del famoso decreto en que se rebaja el sueldo de los funcionarios. Por de pronto, se dice, en Caja Sur 500 millones de euros, que serán el doble, triple o más. La Caixa de Cataluña de Narcís Serra, con cifras antes de la fusión de 60.000 millones de euros de “activos” y en práctica “intervención virtual”, necesita y necesitará tras la fusión más que los 15.000 millones de ahorro de las medidas anticrisis de Zapatero.

    Algún creyente del Sistema me contestará que no tiene nada que ver la rebaja del déficit público con las regulaciones e intervenciones en el Sistema Financiero. Un empacho jurídico o de simples cursillos de economía conducen a esa conclusión. Pero en nuestro País, todo concluye en una “caja única”, Banco de España, y el Sistema Financiero no solo ha desestabilizado los ya imposibles Presupuestos Generales del Estado (o viceversa), sino amenaza acabar con ese “estado del bienestar” tan discurseado.

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  2. Rico, tan sólo es el que "sabe" bien... y ahora te dejo a ti que te refieras a "sabe". ¿será sabor? ¿será saber?

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