lunes, 12 de abril de 2010

"Usted es un político"


Cuando Franco asaltó el poder, bien asentado ya en él, certificó que el peor de los males, junto a la conspiración judeo masónica, era ser político, y no digamos nada de lo que pensaba sobre los partidos políticos; fue por eso que siempre negó que él lo fuese.

Sus huestes, o sea, todos aquellos que ocuparon cargos de chaqueta blanca, adornada con vistoso “mantecado”, y sobria camisa azul mahón, tomaron el latiguillo de condenar a cualquier bien nacido preocupado por asuntos sociales de ser un político, latiguillo que padecieron, padecimos, todos aquellos que, semicruzados de brazos, pensábamos que era demasiado fuerte el yugo que padecía el pueblo.

Está ocurriendo que en la actualidad, tal vez sin caer en la cuenta, uno de los peores insultos que se le puede achacar a cualquier persona es la de ser político. Cierto es que una buena parte de la clase política es culpable de ello, y como muestra ahí está toda la corruptela que, de norte a sur, sin olvidar el este, asola a políticos municipales, autonómicos y nacionales, pero no lo es menos que la Constitución Española en su artículo 6 afirma: “Los partidos políticos expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política. Su creación y el ejercicio de su actividad son libres dentro del respeto a la Constitución y a la ley. Sus estructura interna y funcionamiento deberán ser democráticos.”

Pues bien, todos aquellos partidos que en la actualidad se encuentran legalizados son, nos gusten o no, democráticos, hasta que no se demuestre lo contrario. A los más puristas, les puede parecer que Falange Española no lo es, no lo puede ser. Y no es así, pues si se fijan bien, para la Judicatura e Interior, Asociación Nacionalista Vasca (ANV), la que afirman que es una franquicia de ETA y gobierna un puñado de municipios del País Vasco, es legal y democrática.

Una organización política marginal, según indica su calificativo es la que se encuentra al margen de la línea que marca la legalidad, o sea, la que está al otro lado de la Constitución, casos de Batasuna y la propia ETA.

No entiendo, la verdad es que cada día entiendo menos cosas, que el juez Garzón, en su recurso de apelación ante la Sala de lo Penal del Tribunal Constitucional, haya alegado que han sido motivaciones ideológicas las que han motivado a “organizaciones marginales” (Falange Española) a ejercer una acción contra él.

Esla afirmación la podría hacer cualquier hijo de vecino, pero no un señor juez. ¿O sí?

2 comentarios:

  1. fascinante blog feliz de haberte encontrado

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  2. Me alegro un muchísimo que seas un poquito más feliz, leyyendo "el copo de pepe". También lo será yo, querida RRECOMENZAR, si introduces tu foto entre los seguidores de este blog.
    Chao, amiga

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