jueves, 29 de abril de 2010

Se busca candidato socialista para Málaga


Si tú, querido/a lector, un día decides asomarte por Málaga te vas a encontrar con una ciudad acogedoramente extraña, con una gente guapera, con una paleta de colores naturales y con unos montes y una mar que en perfecta conjugación consiguen que un sol maravilloso nos acoja en su regazo casi los trescientos sesenta y cinco días que tiene ese espacio de tiempo al que llaman año.

No creas que vas a descubrir grandes edificios y obras de arte. Una catedral físicamente anormal, conocida por La Manquita, pues le falta una de sus torres; el Museo Picasso, más interesante el continente que su contenido; una linda y coqueta calle Lario de finales del XIX, lugar de encuentro de malagueños y foráneos; un Centro Histórico que siempre se encuentra en derribo y construcción; y La Alcazaba, atalaya para contemplar una de las más bellas bahías del Mediterráneo. Los barrios de solera fueron defenestrados por las excavadoras y el que queda, oh Barrio de la Trinidad, es un cascado cascarón de nuez. El resto de la ciudad es vanguardia, Centro de Arte Contemporáneo, o vergüenza, gueto de Los Asperones.

Alargada más que ancha, Málaga se desliza de poniente a levante en dos paseos que confluyen en el Puerto. Hasta aquí todo es una maravilla natural, pero frente a esa orilla, existe la jungla periférica de los barrios populosos más que populares. Y es en esas barriadas donde se la juegan los posibles candidatos a la Alcaldía de esta ciudad que seduce.

El PP lo tiene claro: Francisco de la Torre, actual Regidor de la Villa, repite. Una mancha que a un servidor le consta tiene en su gestión: haber enviado al limbo del silencio la Colección de Poesía Ancha del Carmen a propuesta del liquidador oficial poético, su delegado de Cultura señor Miguel Briones.

El PSOE no lo tiene nada claro, pues tras la diáspora a puestos de más pelaje y pesetaje de sus tres primeros ediles, a saber, Marisa Bustinduy, Enrique Salvo y Ana Gómez, se encuentra ahora con el candil de Diógenes buscando a un perdedor de prestigio.

Se habla de Magdalena Álvarez, mujer populista y socialista pero que no llega a ser doctora en la técnica de dejarse magrear por el pueblo como en su día lo experimentase Celia Villalobos. No creo que acepte pasar a segunda fila.

Y ahí andan, busca que te busca, los cónsules del socialismo malacitano. Difícil lo tienen.

2 comentarios:

  1. Pero... ¡vamos a ver! ¿podemos hacer algo desde Madrid para que "los nuevos/as" apunten pluma firmante hacia "Ancha del Carmen"?
    Déjanos a nosostros, villanos de este país, poner espadas en alto para que se den cuenta los policultos malagueños y, ustedes-vosotros, malagueñitos de mar y monte, caña a Caja Madrid para avergonzarles tras borrar del mapa "Poetas en Vivo".
    Si fuera esta la solución...

    ResponderEliminar
  2. Soluciones poca, pero "matraca" no les va a faltar. Al tiempo

    ResponderEliminar