martes, 20 de abril de 2010

El Eyjafjällajokull español


El volcán islandés Eyjafjällajokull está escupiendo cenizas desde hace unos días y amenaza con arruinar a una buena parte de las Compañías Aéreas y acabar con toda la existencia de Valium. Ahora cierre los ojos por un instante y trate de escribir en un folio el nombre del volcán. Vuelva a repetir la acción y apuesto doble contra sencillo que no es capaz de hacerlo correctamente.

Pues igual que es difícil escribir el nombre del volcán de marras, lo es explicar en más o menos cuatrocientas palabras el desaguisado del Tribunal Constitucional respecto al Estatuto de Cataluña y las consecuencias que de su fallo puedan derivarse respecto a la politización de tan alto poder del Estado.

Usted, yo, PP, PSOE o el Defensor del Pueblo, clavan, clavamos, un recurso en el Constitucional y acto seguido (en el caso del Estatut, más de tres años) a uno de sus miembros se le encarga la misión de redactar una ponencia que tiene que ser aprobada por la mayoría de sus componentes para que pueda entrar en vigor.

Los miembros y miembras del TC andan mareando la perdiz catalana desde hace un buen tiempo, y hace 48 horas el informe de la ponencia, que declaraba la inconstitucionalidad de 15 de los artículos del Estatut, ha sido rechazada por seis de sus diez titulares. Quede claro que la citada ponencia había sido redactada por la catedrática progresista Elisa Pérez Vera, o sea, que la parte conservadora y algún progresista desean usar con más vehemencia las tijeras.

Así las cosas, y sabiendo que los llamados progresistas son PSOE puro y PP duro, los titulados conservadores, ha entrado en la batalla el honorable Montilla solicitando que Zapatero y Rajoy se pongan de acuerdo para mandar al vestuario a los actuales miembros del TC y se nombre un renovado equipo constitucionalista.

Más claro no se puede decir, o sea, toda esta parafernalia de la independencia del TC ha quedado a la altura de una babucha. Ya lo sabíamos, pero por vergüenza torera le dábamos una larga cambiada para simular que existía una cierta seriedad institucional.

De manera que debido a las cenizas del Eyjafjällajokull, el Barça se ha tenido que “chupar” 16 horas de autobús para vérselas con el Inter, mientras que el TC se enfrenta a un nuevo miércoles de ceniza en el que se le podrá recordar aquello de “polvo eres y en polvo te habrás de convertir”

Y lo que es peor, nos lo tomamos en serio.

1 comentario:

  1. Uy, uy, uy.
    Referente al TC, lo que no sirve... ¡se tira! ¿no? Esto se hace en casa ¿no?
    Si le damos la vuelta, ¿será Montilla el que tiene que ocupar un dormitorio de ese contenedor de desperdicios? Uy, uy...
    Es que tanto polvo de volcán me confunde. Veremos si confunde al Barça tantas horas de carretera y no llega al Bernabeu... Uy, uy, como puedo decir eso de un equipo nacional no politizado... Uy, uy...
    El polvo me confunde y este interés madridista tapa mi pluralidad, uy, uy...
    Creo que dedicaré la tarde a la poesía...

    ResponderEliminar