lunes, 1 de febrero de 2010

Una de "hijoputa"


Un día, tocayo, un padre preguntó a su hijo: “oye, cuando sea mayor tú qué quieres ser, a lo que el chaval respondíó: hijoputa”. El padre, alarmado, preguntó al chaval la causa de dicha elección; el niño argumentó que todas las personas importantes eran hijoputas, pues cuando Guiti dio el taconazo de marras a Benzemá, numerosas personas dijeron: “que hijoputa es Guti”, y es lo que siguen diciendo de todas las personas importantes, desde el Rey a Zapatero, pasando por Rajoy.

El padre permaneció en silencio porque él, fíjate tocayo, al igual que tú y yo, en numerosas ocasiones hemos lanzado ese epíteto a un tío o tía que hace las cosas de puta madre, ¿o no?

Pero por lo que se ve, tocayo, en política se la cogen con papel de fumar y han trincado a Esperanza Aguirre soltado un aleluya de esas características a un compañero de partido. Y hay que ver la que se ha montado en prensa, radio y televisión. Le ha dicho, amigo tocayo, de todo menos bonita. Y es que no le perdonan a la Condesa consorte de Murillo que se apee del caballo de la aristocracia y se haga como tú o yo.

Fue por noviembre de 2008, no más allá del día veintidós, cuando el Presidente del Congreso y ex Ministro de Defensa, el emérito José Bono, con motivo, no sé si te acuerdas querido tocayo, de una placa que iban a colocar en la fachada del Congreso a una monja llamada Maravillas, y que la hijaputa estuvo toda su vida haciendo honor a su nombre, o sea, haciendo maravillas, que se armó la marimorena en la bancada socialista porque Bono, siempre tan cristiano y tan socialista, no puso pero alguno al homenaje.

En una tarde de Pleno, no era pues al alba, también trincaron, mediante micrófono abierto, al excelentísimo don José Bono compartiendo cuitas con diputados populares sobre el rollo de la monja Maravillas y tildando de hijoputas a sus propios compañeros de partido. Y no llegó la sangre al río, porque Bono lo dijo en plan gracioso.

Tú sabes bien, tocayo, que en Sevilla le dices a un tío hijoputa y te da un beso en mitad de la boca, pero como le digas “grasioso” se cagan en tu puta madre.

Así somos, tocayo, y por una vez que la envarada de Esperanza baja al lenguaje del pueblo la quieren crucificar.

3 comentarios:

  1. A mi me contaron hace muchos años, muchos, muchos, que "hijoputa" no es pecado, al parecer la maldad está en separar las palabras con el "de" en el centro: "hijo de puta" (con perdón). Esto me lo decía un ATS mientras me cosía el labio por llamarle "retoñomeretriz" (todo junto) a un hijo de la gran. Creo que iré a "la Gramática Española" que tanta falta nos hacía.

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  2. Totalmente de acuerdo. Ya dice el niño que su deseo es ser "hijoputa", ahora bien lo de "retoñomeretriz", tío, es rizar el rizo.

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  3. Es una manera "finústica" de ponerlo en el comentario. Como comprenderás... sus oídos escucharon "hijoputa" porque si le digo "retoño..." posiblemente no me cose nadie. jeje.

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