domingo, 30 de agosto de 2009

RICOS, POBRES Y EUCARISTÍA


Entiendo por ricos a todos aquellos a los que la existencia, el día a día, los (nos) trata mimosamente. Tienen el estipendio asegurado, la comida a la distancia mínima que abarca un desplazamiento de mano hacia la nevera, el “cole” de los chavales es un derecho del que gozan, pueden desplazarse hacia la segunda vivienda para pasar unos días y, a buen seguro, guardan sus ahorros para trincarlos en caso de necesidad.

El resto son los pobres. Los pobres son más, muchísimo más que los ricos. Miran con fijeza, pero no cambian su expresión al ver lo que les rodea. Son, por regla general, aunque también los hay blancos, de tez más morena, tirando a negra (no incluyo a Obama); como tienen hambre, no saben lo que es el apetito, ah el apetito, esa delicadeza de ricos que puede ser subsanada instantáneamente con una fría cerveza y un par de tapas.

Son más, decía, pero no lo saben, si lo supieran, esa anónima sociedad del hemisferio norte sería arrasada por la santa ira de los desheredados.

Hacía años que no asistía a una llamada eucaristía, rito y celebración de la transformación del pan y el vino en el gran judío nacido en Belén, y esperanza proclamada de su triunfal vuelta.

Todos los que asistíamos éramos ricos y todos recitábamos el credo de la Iglesia; el credo del nacido en Belén es bien diferente, ya saben, esa preferencia suya por los que suspiran por un muslo de pollo y anhelan pasar del hambre al apetito.

Son demasiados años esperando la llegada de la Justicia, Amor, y Solidaridad; demasiados años contemplando como la distancia del acordeón entre pobres y ricos se alarga; demasiados años acostumbrándonos a que esto no tiene solución; demasiados años de cinismo compartido.

Hoy deseo que el mal del sentimiento de culpabilidad me duela más que una caries cualquiera.

También a usted.

sábado, 29 de agosto de 2009

SOLEARES DE LA CATEDRAL










En la vieja catedral
repicaron las campanas
cuando te vieron llegar.

Cuando te vieron llegar
vestida con blancas albas
caminando hacia el altar.

Cuando me vieron llegar
las cuatro viejas campanas
se pusieron a llorar.



El chasquido del asombro ha dado paso a una serie de goznes que cierra el paso luminoso del vértigo de ser. Tan sólo en mi sombra, grotescamente alargada, intuyo la silueta del que fui.

Se ha esfumado mi capital de visiones. Ahora, todas las gaviotas son blancas; las dunas, montículos de arena acumulada; el ocaso, un anochecer; la orilla, un paseo rutinario; y Dios empieza a ser el otro.

Tengo la certeza de saber lo que pisan mis pies, lo que palpan mis manos, lo que abarca mi vista. Y también sé que el pálpito de mi corazón es el idéntico tic-tac de todos los seres que deambulan sumisos a su destino.

¿Y qué importan la justicia o injusticia, la virtud o el pecado, el cielo o el infierno si el viento se ha convertido en pastosa calma?

jueves, 27 de agosto de 2009

NI SIQUIERA...



El sol ha cambiado de lugar. Cuando camina a poniente nace anaranjada una ligera sacudida de recuerdos sin futuro. Es entonces, por un instante, cuando siento.

A mi alrededor y conmigo, sin la fértil compañía del riesgo, brota, cuando amanece el tedio, la tarde que oscurece la sensualidad del despertar.

Ni siquiera puedo achacar mi muerte a otro. Ni siquiera puedo empuñar la daga del suicidio. Ni siquiera el desconocido Dios me sirve de excusa. Nadie es culpable.

O tal vez la brisa que dejé de besar.

martes, 25 de agosto de 2009

ES EN LA NOCHE...



Es en la noche, cuando el murmullo descansa en las telarañas de las grises camas y los niños sueñan a ser jinetes de alados caballos, es en la noche, decía, cuando el poeta despliega la red de la búsqueda de su voz por la ribera de la utopía.

Sabe que la palabra nos descansa, sino que vive en el brusco acantilado de la verdad que conmueve el equilibrio de la razón.

Porque una mente desequilibrada es capaz de crear. Un hombre en busca del sentido común es un proyecto asesinado sin posibilidad de ser.

Por ello, el verdadero creador, el poeta, rompe una y otra vez las cadenas que enmudecen su voz.

De cada blasfemia a la cotidianidad, brota un verso, un racimo de palabras, un poema, un grito de esperanza en la desértica niebla donde cuelgan los clónicos ramajes de los insulsos poetas que siempre escriben lo mismo.

lunes, 24 de agosto de 2009

ES TAN LINDO



Se ama; sencillamente se ama; sin causa y razón; porque sí.

Solamente los que aman pueden entender a los que aman, pero ni siquiera los que aman pueden comprender la causa. Y menos aún, intentar explicarla.

Es tan maravilloso el fluir de palabras sin sentido.

Es tan rico dejar de ser, para ser con el otro.

Es tan impresionante la transfiguración del amor.

Es tan exquisito el contacto de cuerpos y almas.

Es tan comunicativo el silencio.

Es todo tan hermoso que ya no puedo vivir sin amor.

Es tan lindo

sábado, 22 de agosto de 2009

EL HUSMEADOR



Y porque “husmeo” soy querido y odiado, porque sé por la mirada y el tacto algo más que el resto de los mortales.

Por saber, sé cuando unas manos acarician o arañan, cuando una mirada nos mima o nos asesina.

Por saber, sé donde hay verdadera poesía o un montaje de biobliografía, críticas y alabanzas en la “sociedad de homenajes mutuos” que ha creado el mundo literario.

Por saber, sé que la integridad es algo más que una palabra o un discurso o un gesto, pues la integridad es un silencioso caminar sin desaliento ni automarginación en la intensa y gratificante de encontrarse con uno mismo.

Para mí, ese lugar de encuentro es la poesía

viernes, 21 de agosto de 2009

DAOS FRATERNALMENTE LA GRIPE


El deán de la Catedral de la ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, ha propuesto, a causa de la puerca gripe A que en la misa o eucaristía se suprima el abrazo fraternal de la paz, el apretón de manos o el beso en la mejilla.

Es cierto que bien porque la gente no se magrea o porque está ávida de mostrar cariño hacia el que no conoce o lo conoce en demasía, cuando el padre cura dice “daos fraternalmente la paz” se armaba un revuelo de besos, risas, búsqueda del extraño, contactos de labios en mejillas y abrazos que se pasaban de rosca.

Pero de ahí a pasar a hacer una reverencia a los más próximos y éstos a otros puede convertirse, hasta que el personal se acostumbre, en algo surrealista.

Lo suyo, lo mío, sería que el sacerdote dijera “daos fraternalmente la gripe”, y que cada uno y una opten por lo más positivo; el beso sin duda alguna. Pues de todas formas, los enamorados, los santos, no se van a acostumbrar a un “hola” y a un “adiós”.

jueves, 20 de agosto de 2009

¿QUIÉN ES?



¿Quién sepulta en el mar de la esclavitud los grilletes enmohecidos de la libertad?

¿Quién grita al silencio de los que sufren el mordisco del hambre?

¿Quién les va a decir que son más que los que somos menos?

¿Quién osa decir la verdad?

¿Dónde está?

¿Quién es?

Me postraré ante él y lo adoraré.

miércoles, 19 de agosto de 2009

TATIANA Y EL RON PAMPERO





Tatiana Mamoeva es una poeta rusa que ha entendido perfectamente los descosidos que el Delegado Municipal de Cultura, Miguel Briones, ha hecho en el tejido poético en esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia.

Pues bien, esta mañana de vuelta al viejo apartamento, tras haberme puesto en comunión con un cielo azul que cubría todo lo que abarcaba mi vista de marismas, caracolas, espumas, ficus y barcos de pesca saliendo de la bocana del puerto del Terrón navegando por el Río Piedra en busca de la desembocadura que los lleva al Atlántico dejando a poniente El Rompido y a levante La Antila, a la vuelta, ya decía, bendiciendo la eucaristía vivida, me he puesto en contacto con el universo humano a través de las teclas del ordenador y me he encontrado con un correo de Tatiana en el que me preguntaba, haciendo referencia a último o penúltimo copo, que significaba “un pampero de puta madre”.

Tatiana Mamoeva está perfeccionando el castellano o español y se interesa por cualquier expresión que no tenga incorporada a su personal diccionario.

Lo del “pampero de puta madre es de más difícil explicación, pero vamos a ello: pampero es la marca de un ron dulzón, pero sin llegar a empalagoso. Se combina con hielo, coca-cola y un trocito de limón, aunque antes por el borde del vidrio se pasa varias veces un gajo de limón; te lo digo de verdad, querida Tatiana, está buenísimo, esta última palabra, buenísimo o buenísima, cuando se está en plan compadre, o sea, a gusto y en intimidad, se transforma en “de puta madre”, que desde luego no es el término más apropiado; pero, Tatiana, en Feria todo se perdona.

Un beso (muestra de amor), un verdial (típico cante y baile malagueño) y un vino de Los Montes (un vino dulce y milagroso de Málaga), para ti, Tatiana.

martes, 18 de agosto de 2009

SÍLABAS...


En la esquina de la ciudad dormida, los papeles danzan en vértigo de remolino.

Son trozos de poemas que los poetas de la noche, cansados de su marginación, han arrojado desde el alcanfor del olvido a las gargantas del abismo.

Las sílabas, agrupadas en sufrimiento, ofrecen un concierto de gemidos que a nadie importa.

lunes, 17 de agosto de 2009

FERIA DE MÁLAGA


Malagueños del Barrio de la Trinidad, gitanos de la Cruz Verde y calle Los Negros, cofrades que cambiáis la túnica y el capirote por las castañuelas y los timbales, poetas que habéis impulsado la Plataforma “Pro-Ancha del Carmen” tierra adentro hasta los confines de Rusia y del Sahara Occidental, malagueños todos, sazonad con especia de picardía vuestras carnes, quebrad el candado del alma y que el misterio de la ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia alumbre la sombra de nuestras vidas.

Acurrucado en un poncho y cubierto con sombrero panameño, orientado por el último vestigio de las perseidas, acompañado de Mar, mi amor, fortalecido con el dulce pampero y escuchando sones de Amancio Prada, giro mi ser a levante y te contemplo, oh Málaga, en esta noche agitada por girándulas y tracas.

Nos temen los puros, cautos y las vírgenes sin mácula. Se encienden lamparillas de aceite por nuestra salvación eterna. Se rezan rosarios en los claustros.

No os importe: que corra el vino dulzón de Los Montes, que los enamorados se besen, leed en voz alta poemas de la colección de poesía “Ancha del Carmen”, rebautizad Málaga y doblen los aburridos la esquina que los condena a la nada.

Que un beso cubra Málaga. Es feria. La nuestra. La mejor.

sábado, 15 de agosto de 2009

LÁGRIMAS


Ayer lloré.
Solamente dos lágrimas surcaron mi vida.
Fueron dos ríos de vida.
Lloré de noche, como dicen que lloran los hombres.
No lo hice por nadie. Fue por mí.
Lloré sintiendo qué es la vida y sabiendo qué es mi vida.
Lágrimas de esperanza y desesperanza.
Sabiendo qué es esperanza, ya no espero ninguna sorpresa de vida en mí.
Está todo mecánicamente milimetrado.
Hay milímetros hasta en el límite de la ilusión.
Hoy y mañana todo será exactamente igual.
Nadie descubrió mi llanto.
Todo dormía. Solo, sin capacidad de compañía.
Me dormí con mis dos lágrimas.
Han sido mis dos únicas lágrimas de vida.

viernes, 14 de agosto de 2009

QUE NO SOY...


Que no soy santo ni quiero serlo, tampoco brisa que impulsa a la calma.

Que no soy Dios ni quiero serlo, tampoco música de azules violines.

Que no soy justo ni quiero serlo, tampoco neutro elemento de una sociedad que presupuesta sus gestos.

Que no soy humilde ni quiero serlo, tampoco máscara que sitúa la sonrisa en el lugar oportuno.

Que no soy ni quiero ser.

jueves, 13 de agosto de 2009

PLATAFORMA "PRO-ANCHA DEL CARMEN"


La supresión de la colección de poesía “Ancha del Carmen” como decisión objetivamente injustificada e injustificable del Delegado de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, Don Miguel Briones, así como la ratificación de la misma por parte de los concejales del PP en el Pleno Municipal del Ayuntamiento de Málaga celebrado el día 25 de junio de 2009, supone, desde nuestro punto de vista, un golpe a la Cultura en general y a la Poesía en particular. Condenamos el hecho y reclamamos la restauración de “Ancha del Carmen”.

Es por ello que los componentes de Grupo Málaga -Carlos Benítez Villodres, José García Pérez, Antonio García Velasco, Francisco Morales, Antonio J. Quesada y José Sarria- creamos la Plataforma “Pro-Ancha del Carmen”.

Si, como poeta, como escritor, o como ciudadano con inquietudes culturales estás de acuerdo con nuestra reivindicación, te invitamos a mostrar su adhesión enviando tu mensaje de adhesión a elcopo@telefonica.net, mostrando en él tu nombre y apellidos, profesión y ciudad y país de residencia.

Para mayor información, puedes seguir las noticias y comentarios sobre el caso de la colección de Poesía “Ancha del Carmen” en link: www.diariolatorre.es o en http://www.papel-literario.com/

Hasta el día de la fecha, más de doscientas personas de distintas nacionalidades se han adherido a dicha Plataforma.

miércoles, 12 de agosto de 2009

LOS OTROS



Caminan y pasan. No piensan (o piensan mejor que nadie). Son seres normales. Se sienten felices. No cuestionan nada.

Son dibujos desnaturalizados de la imagen que representan. En su normalidad, observan como extraños a quienes preguntan a la vida por la vida.

Se encuentran en todas partes. Son partículas de la atmósfera que respiramos.

Vencen en todos los combates. Es imposible hacerles frente.

Conviene malvivir en su atmósfera, y emerger a la vida en contados momentos.

viernes, 7 de agosto de 2009

ENTRELÍNEAS



Hay de todo. Personas que gustan de cosas “a lo claro” y seres que les agrada todo confuso.

Como no tengo tiempo para nada, solamente para ser, me agrada otra forma de comunicación.

Me encanta leer “entrelíneas”, amar “entrelíneas”, vivir “entrelíneas”.

Es tan vulgar la anodina existencia, que se hace más vulgar leyendo, amando y viviendo todas las líneas del existir.

A sabiendas, queriendo, me “salto” las líneas que no me interesan. No es necesario leerlas, vivirlas o amarlas. Son repetitivas. Reproducen la misma sensación ya percibida en la anterior línea, vivencia y amor.

Mirar deprisa a golpe de corazón y entrever líneas que me agradan y líneas pesadamente vulgares, es un buen ejercicio como lector y persona.

Voy siempre a quedarme con las líneas que “entrelíneas” me producen felicidad.

Mar

No toquemos a la vida ni con la punta de los
dedos. No amemos ni con el pensamiento. Que
ningún beso de mujer,
ni siquiera en sueños, sea una sensación nuestra”
Fernando Pessoa

Había salido a dar un paseo por la orilla; me encanta pasear a poniente buscando el ocaso. Me agrada ver como el mar se “traga” al sol, y como éste, casi todas las tardes, perfila una eucaristía rosa sobre el siempre azul lienzo del cielo.

Aquella tarde inicié el paseo algo más temprano, por lo que decidí sentarme durante un trozo de tiempo en la duna de mis preferencias: la que guarda el bidón rojo oxidado donde grabé la fecha de mi visión de Dios.

Saqué lápiz y cuaderno de la pequeña bolsa de playa y me dispuse a terminar el bordón de la seguidilla que había comenzado el día anterior. La idea la había perfilado, en la blanca mañana de sol contemplando a un hermoso niño rubio jugar con su sombra: “De pronto llega Dios/ a media tarde/ como ladrón furtivo:/ la luz decae./ Me lo ha robado todo/ hasta la sombra/ cuando paseo solo”.

Recordé a Félix Grande, uno de los mejores flamencólogos de la actualidad, y pensé en enviarle un día algunas de mis coplillas.

-¿Tiene fuego?
-Sí.
El viento de poniente le impedía encender el Winston. Mientras lo conseguía, contemplé, sentado, sus bellas piernas, el resto de cuerpo estaba contorsionado alrededor del encendedor-
-¿De dónde viene el viento?-, le pregunté.
-De allí- señaló a poniente.
Me levanté. –Mira, es muy fácil, te pones frente a poniente, tapas el mechero con la palma de la mano y ¡ras!-. Encendió el cigarrillo, expelió el humo y dio las gracias-
-Repítelo, verás como no falla. Si fueran cerillas siempre enciende, me gustaría enseñarte el truco pero no tengo cerillas.

Debía tener unos treinta años, el sol había bronceado maravillosamente su cuerpo. Sus ojos eran azules y poseía unos carnosos labios. Sus pechos estaban cubiertos por una especie de cinta rosa, y un ajustado pantalón, color caqui, perfilaban unas contorneadas caderas, no excesivas, pero sí insinuantes.

-Bueno, en realidad lo del fuego ha sido un achaque- sacó de su bolsa un encendedor de mecha. Sonrió. Creo que tuve un cierto sonrojo.

-Verá, es que lo veo todos los días pasear, en ocasiones lo veo leer, otras escribe, yo, al principio, creía que dibujaba. Tiene un paso cansino que invita a acompañarle o a sentarse con usted. No sé, me da la sensación que podríamos hablar, sin más, de sus cosas, de las mías, de sus escritos, de la gente, del mundo, no sé… ¡hablar! ¿qué le parece? Porque podemos estar un mes cruzándonos por la orilla y no conocernos, y creo que es una lástima ¿No le parece?

-Pues sí, ¿cómo te llamas? ¿nos tuteamos?
-Mi nombre es Mar. Tú te llamas José ¿verdad?
-¿Cómo lo sabes?
-El otro día paseabas con una señora, tu esposa, seguro, y te decía: Pepe, fumas demasiado. ¿Qué estabas escribiendo?

Le leí la seguidilla, le expliqué su contenido. Escuchaba con gran atención.
-¿Tienes otra?
-Sí, te la voy a leer a ver lo que te parece: “En mis manos yo siento/ leves caricias, desde el mar me vienen/ de sol y brisa./ No me despierte nadie/ de este mi sueño/ de brisa, sol y madre”.
-Mira, le dije-, en esta copla “mar” y “madre” tienen el mismo significado.
-Sí, pero yo quiero creer que la “mar” a que te refieres soy yo, y como lo deseo lo creo.

Me cogió las manos con la misma caricia de brisa y sol.
-¿Te importa?
Miré sus labios. Estaban muy cerca, parecían hablar. Nos besamos. Cuando llegó el ocaso, bajamos a la duna. Hicimos el amor en la falda que da a la marisma.

Caminamos abrazados por la orilla. Nos despedimos en el primer chiringuito.

Al día siguiente volví a la playa. Una chica se acercó con un sobre.
-De parte de Mar.
-Gracias.
Leí la nota: “Querido José: Ayer fu mi último día de vacaciones. He estado siete años viéndote pasear, leer, fumar, escribir y jugar con tu perro. Ayer, aunque ya te conocí, decidí conocerte de verdad. Por favor, no me juzgues. Hasta el año que viene. Te quiero. Mar”.

Subí a mi duna preferida y grabé en el bidón rojo oxidado la fecha de otro encuentro con el Amor, con Dios.

Sé que vuelve mañana. Estoy ansioso por volver a verla.

jueves, 6 de agosto de 2009

La virgen de los pescadores

“¿Dónde está Dios, aunque no exista?”
Fernando Pessoa

Los pescadores tienen en propiedad, sin escritura que valga, a la Virgen del Carmen, la del escapulario. Tal vez no posean a Dios, aunque éste si los posea, pero la Reina de los Mares es de gente de almadrabas, tramallos, copos y redes que son oreadas por vientos de barlovento y sotavento.

Hoy es la fiesta de los amigos de Jesús de Nazaret, los pescadores, Pedro, Santiago, etc. Tiene que haber una explicación, pero por Dios que no sea teológica, por la que el Hombre que dicen “pasó haciendo el bien” eligió a gentes de la mar para convertirlos en pescadores de hombres.

Me viene de sangre mi estirpe pescadora, también pecadora. Desciendo de ellos, de “El Nene” y “El Lajarín”; de las playas de negras chinas de Carboneras; de La Higuerita, hoy Isla Cristina; del Barrio del Industrial; de la abuela María y de la señora Antonia la de “La Casa Verde” del Barrio Obrero de Melilla.

Sé lo que es un rancho pescador: un pequeño conjunto de pescados formado por lo más selecto de la mar, que si un rape y un mero, nueve gambas y dos bailas; sé lo que son las “partes”: los pocos dineros que repartía la tripulación ante la valoración que el armador del barco hacía de la pesca diaria; sé lo que es un bonito salado y me hinco de admiración ante un arroz cocinado en alta mar; soy cobarde ante la mar porque así me lo enseñaron los que más saben de eso.

Y sabiendo tantas cosas, sigo sin saber por qué la Virgen del Carmen es propiedad y fiesta de los pescadores que esta noche, a levante y poniente del lugar de la costa donde sueño historias marineras, pasearán y mecerán a la del Carmen de mil y una formas diferentes, pero todas ellas bajo el común denominador del aroma de la sal.

Esta fe, la que tienen los fornidos pescadores en su Virgen, es del pueblo que no sabe vivir sin la mar. Y si existe Dios, que por qué no va a existir si el Demonio anda más vivo que nunca, está en medio de esa matraca de personas que saben secar un pulpo y asarlo en condiciones hasta conseguir su transfiguración en el más bendito y exquisito de los manjares, y el más caro.

miércoles, 5 de agosto de 2009

¿Por quién van a morir nuestros soldados?

“Porque yo soy del tamaño de lo que veo.
Y no del tamaño de mi estatura”
Fernando Pessoa

Obama viene a ser para Zapatero algo parecido a lo que Dios es para Benedicto XVI. Toda la prole progresista se masturba ante la presencia de Barak rigiendo los destinos del globo terráqueo. Tras Bush, llegó la paloma de la paz. Las palomas, incluidas la de la paz, aportan sus cagadas. Y una cagada de paloma, sea de paz o no, es el excremento menos delicado que te puede caer en tu vestimenta. Qué asco.

Obama está dispuesto a acabar con el problema afgano, incluido la guerrilla talibán, los señores de la guerra y los guerrilleros de Al Qaeda. También los rusos invadieron Afganistán y salieron con el rabo, Franco decía que los comunistas tenían rabo, entre las piernas. Nunca nadie pudo vencer a ese pueblo que siembra opio a porrillo y se desplaza en tanques rusos por los vericuetos del este. Nadie, hasta ahora, ha tenido las agallas suficientes para atrapar a los secuaces asesinos de Bin Laden, ni a él, en las impenetrables montañas de noroeste afgano que lindan con Pakistán.

Mas Obama ha dicho: “a por ellos”, al igual que Florentino ha fichado a Ronaldo y Kaká y ha llegado la Juve de Cannavaro y se les ha caído el pelo a la primera de cambio; pero Obama es bastante más listo, creo, que Florentino, y ha pedido ayuda a las potencias occidentales para finiquitar a los insurrectos, al igual que el maníaco Miguel Briones ha hecho con los poetas que tenían ilusión de publicar sus poemas en la colección de poesía “Ancha del Carmen”.

Zapatero ha acudido a la llamada kerigmática de Obama, como los españoles se incorporaron al bando del alcalde de Móstoles para salvar a la patria, España, de la invasión napoleónica.

Ahora bien, aquellos y aquellas, Daoiz, Malasaña, Velarde, Agustina y Ruiz lo hicieron por España; pero los soldados profesionales y algún que otro guardia civil lo van a hacer por Obama.

Por quién moriremos, se pregunta la soldadesca, y hay un eco procedente de la Moncloa que anuncia: “por Obama”. Vaya por Dios.

Nadie debe morir por alguien o algo, pero puesto a diñarla se puede hacer por un hijo, por luchar contra los terroristas de Eta, por la igualdad, justicia y solidaridad, por la Constitución Española, por España y hasta por los que no creen en España, algunos catalanes, vascos y gallegos.

Pero morir por Obama, querido Presidente Zapatero, es una cagada, ya decía, aunque sea de paloma.

Nada es fácil


No crean que coger las maletas e introducir en ellas calzoncillos, bragas, pantalones cortos y largos, faldas, sujetadores, calcetines de hilo, nikis, camisas, vestidos, bañadores y todos los problemas que tiene uno, incluido don Miguel Briones, Delegado Municipal de Cultura del Ayuntamiento de Málaga, y recorrer cuatrocientos kilómetros hasta llegar al lugar “donde el viento silba nácar” y las bailas navegan las inmediaciones del río Piedra en la desembocadura de El Rompido, es tarea fácil para un provecto como el menda.

Nada fácil, como tampoco lo es el dar solución al teorema que ha venido a desplazar al de Pitágoras, me refiero al de Zapatero para que la financiación autonómica le cuadre y todos contentos a recoger la pasta y meditar la forma de parecer justos cuando no lo son. Lo justo, que a veces es ilegal, es dar más al que menos tiene y blindar las insaciables apetencias de los que nunca se hartan.

Nada fácil, porque el reparto no es cuestión de territorios, menos de votos, sino de ciudadanos libres y que desean un trato de igualdad, aunque algunos, los más necesitados, los de Sedella, Salares, Arriate, Cartajima, etc., deberían ser gratificados con el doble o triple de lo que perciben los que tienen más tuétano.

Nada fácil escoger un libro, amigo o enemigo, y menos aún después del ilustrado artículo de Alfredo Taján sobre el libro, los libros, todos menos los de Ancha del Carmen. La verdad es que yo no tengo problemas a la hora de echar uno de ellos a la maleta, siempre toca y nunca falla el divino “Libro del desasosiego” de Fernando Pessoa, leído, releído y nunca del todo digerido y vivido.

Lo de la música lo tengo más fácil que nadie. De momento soy, tras su adhesión a la Plataforma “Pro-Ancha del Carmen”, fans de “El Cabrero”, también vienen conmigo el paisano de Taján, don Carlos Gardel, El Cigala, Los Panchos y toda una serie de cantautores de la Libertad.

No es tarea fácil desprenderme de mis cosas, ya saben, el sillón, el sofá con olor a mí, el ordenador fijo, el aire acondicionado y mis bajadas a Gran Vía, calle Don Cristián, íntimo bar de amigos y enemigos de don Florentino.

Pero las nietas y su sabor, la hija y su amor, y algún bogavante de regular tamaño, valen la pena, aunque, ya les digo, nada es fácil.

Y menos con Pessoa.