viernes, 20 de noviembre de 2009

Sílabas de marzo (XX)


Esta noche de negra borrasca desolada
ya no sé qué decir. Me faltan las ideas,
las palabras se agotan, las dunas lloran solas,
la orilla es un crujir de olas que se lamentan.

He prendido la mirra y he llorado un instante.
Me refugio en mis labios que saben su destino.
Oh mar, siempre en silencio con tu verbo secreto.
El aroma de reyes me sirve de castigo.

Arrecia la borrasca con su agria melodía
de vientos y granizos (¿qué será del ocaso
en esta larga mancha?) Se une la mirra al jazz.
Parece que revientan estos tiempos de marzo.

Cadencias repetidas de silbidos de muerte.
Este mi tiempo azul, de cantos que se nublan
en negro torbellino de asesinadas voces.
Sigue sonando el jazz. La mirra se derrumba.

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