viernes, 4 de septiembre de 2009

SEPTIEMBRE Y LOS MÉDICOS



Aunque respiro mal, cosas del tabaquismo, hoy lo hago bastante mejor tras leer las declaraciones que ha realizado el presidente del Consejo General de Colegios de Médicos, Juan José Rodríguez Sendín, al que Dios conceda crédito en todas sus profecías porque en caso contrario, que la misma divinidad no quiera, va a ir a la fogata de la Santaputa Inquisición de las multinacionales farmacéuticas.

Lo que ha venido a decir don Juan José es lo que muchos pensamos y no todos dicen, a saber, que esta cochina gripe que hasta ahora se ha cebado en los que la iban a palmar en cuestión de poco tiempo, es casi un invento que nos ha metido el miedo en el cuerpo, al tiempo que ha sido noticia para vender más periódicos y una puesta en escena de la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez.

Ya ven que Trini, como se la conoce por esta ciudad, Málaga, que todo lo acoge y todo lo silencia, ha realizado más reuniones a costa de la puerca gripe que el mismísimo Zapatero con la pandémica crisis que se ha llevado por delante inmobiliarias, ladrillos, albañiles, encofradores, torneros y una legión de millones de euros que, las más de las veces, han ido a parar a los que más tienen, banqueros y sucedáneos.

Trinidad se ha reunido con sindicatos, asociaciones de padres, consejeros, por supuesto que también consejeras, para atajar el posible conato de que la H1N1 haga su agosto en los colegios que van a abrir las puertas de sus cárceles para acoger a la chavalería.

Dejando a un lado las cuatro tonterías consabidas, el lavado de manos, usar el pañuelo al estornudar, no dar besos ni a la madre que parió a uno y esperar a que aparezca la milagrosa vacuna, Trinidad no ha dicho nada sobre guardar cama en caso de fiebre, eludir las corrientes de aire, no usar antibióticos, sudar la gripe y estacionarse cuatro o cinco días en casa.

Don Juan José sí ha pronunciado las cuatro verdades del barquero, a saber, que nos encontramos ante una epidemia de miedo creada por la clase política a instancias de la farmacológica, que el 95% de los posibles griposos no precisarán ninguna atención especial, que el abordaje de la noticia griposa se debe a intereses económicos y que la vacuna está en fase experimental, no sea que cantemos victoria y el hijo puta del virus vuelva a cambiar, que es lo suyo.

Añade un servidor a título muy personal que se tenga a mano un lingotazo de coñac y vertido en un vaso de leche caliente se tape uno hasta los dientes.

Y esperar a ver qué pasa.

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