martes, 22 de agosto de 2017

Los observadores




Y dijo el Gran Judío, conocido por Jesús de Nazaret: “porque no eres tibio ni caliente estoy por arrojarte de mi boca”, lo que traducido a un castellano clásico, con perdón del señor Rufián, viene a decir “porque no eres pescado o carne, sino simplemente caracol -con perdón también del PACMA- estoy por vomitarte”.

            Y es que esto de los “observadores” en el pacto antiterrorista, más concretamente en el yihadista, viene a significar multitud de conceptos políticos,  a saber: yo asisto para observar, pero si alguien “mete la pata” me salvo por puro o solicito la aljofaina para lavar mis pezuñas ante una posible equivocación o error de aquellos que “metan la pata”, o bien que me entero de todo pero tengo la posibilidad de chivar, no sé a quién, de todo aquello que pueda ser trascendente en la lucha contra el terrorismo.

            Vamos tíos que esto de observar viene a ser homónimo de espiar de aquello que debe ser más o menos secreto de Estado. No comulgo, y sé que es una postura incómoda, con todo aquello que venga a suponer que me entero de todo pero que no comulgo con la responsabilidad  de lo que pueda acontecer, sea ello una masacre o un imán que se ha salido de tono.

            Así no se construye patria, nación o estado; así no se mojan unos hasta las albaidas en la construcción de un país soberano; así no queridos -es un decir- señores de Podemos, Esquerra Republicana, Partido Nacionalista Vasco o antigua Convergencia se construye un país soberano, libre y democrático,

            Verán que no hablo de Bildu, hijo de la época del plomo. Y no hablo porque al menos ellos, nos guste o no, son coherentes con sus principios. Allá ellos que campean a su libre albedrío en la búsqueda de espacios comunes con el PNV.

            Fuera observadores, fuera chivatos, fuera aquellos que se benefician de una fuente de información secreta y que Alá o Dios no quieran puedan hacer uso partidista de ella.

            De este Zoido, tal vez por sevillista, tengo la sensación de ser muy permisivo.



domingo, 20 de agosto de 2017

De terror y política




Parecer ser, según dicen los que llevan la batuta del atentado de Barcelona, que fue un imán el que produjo el cambio de mentalidad en los jóvenes musulmanes que llevaron a cabo la matanza en las Ramblas; parecer ser.

          Y que la cosa pudo ser semejante a aquella matanza de Atocha si no estallan unas bombonas de butano en una casa de Ripoll donde se “jugaba” a un cierto manipuleo con productos de satán. Hubo tres muertos en la explosión y se anda buscando en los restos de uno de los fallecidos pruebas que certifiquen la identidad del imán; ello, por favor, no quiere decir, en el caso de que fuese así, que todos los imanes son adoctrinadores del terror; pero con uno basta para estar mosqueado.

          Creo que mañana se va a celebrar una gran manifestación en Barcelona para demostrar que no existe miedo alguno para protestar por los cobardes atentados; las CUP, ya saben, la organización donde la mayoría de sus militantas lucen el mismo corte de pelo que Anna, no asistirán a dicha convocatoria si el Rey Felipe VI asistiera a la misma por financiar a los terroristas yihadistas. ¡Toma ya!

          Y mientras la Generalitat ha protestado ante la Embajada de los Estados Unidos de América por haber colocado una bandera española en señal de luto en Washington, el muy capullo Consejero de Interior de la Generalitat ha diferenciado entre víctimas catalanas y españolas; vamos que del terror estamos pasando a la política que, bien pensado, no deja de ser otra forma de terror más apaciguado.

          Este ataque terrorista ha venido a olvidar los sucesos de Sabadell cuando la concejala de cultura, para ponerse al día en la Ley de Memoria Histórica en lo referente al nuevo callejero, solicitó de un historiador que le diese una lista de calles que debían cambiar de nombre, y el historiador, es un decir, apuntó entre otros, que debían ser retirados de la circulación los rótulos de Antonio Machado, Quevedo y Goya, entre otros, por españolistas y anticatalanistas.

          España, con permiso de unos y otros, está de luto.

sábado, 19 de agosto de 2017

Asesinos, psicópatas... sencillamente "terroristas"




Además de la I y II Segunda guerras mundiales, nacidas por motivos económicos y de expansión territorial, y alimentada la segunda por ideologías como el fascismo, nacismo y comunismo, Europa, cuna y madre de la cultura judeo-cristiana, se vio sumida anteriormente en guerras de religión y en tenebrosas y macabras tinieblas de caza de brujas, llámese Inquisición y derivadas, por cuestiones de fe ciega con olvido de la razón.

            Hoy en día, si exceptuamos algunos minúsculos grupos de radicales de la fe, el resto, millones de europeos saben -sabemos- perfectamente de la convivencia entre fe y razón, y si me apuran en demasía, apostamos más fuertemente por la razón que por dogmas y mandamientos que provienen de la organización llamada Iglesia, aunque esta intente apoyarse en los libros llamados sagrados.

            Tras el atentado en Barcelona corre por las redes sociales este mensaje: “Los terroristas no tienen credo ni ideología: SON ASESINOS… NO LO OLVIDEMOS…”. Personalmente, pero que muy personal, tengo la extraña sensación de intentar salvar de la quema a los terroristas que en nombre de Alá han creado el terror, que no el miedo, masacrando al paso acelerado de una furgoneta a niños de tres años de edad, mujeres de cuarenta y personas de la llamada tercera edad; como si nosotros, hombres y mujeres que pensamos, pudiéramos creer que todos los musulmanes fuesen unos terroristas.

            No todos los vascos son unos terroristas, pero sí aquellos de ETA que con credo e ideología enseñaron a más de uno -entre ellos me introduzco- saber lo que es el terror observando los bajos del automóvil, cambiando a diario nuestro normal caminar y pararnos en ocasiones para observar si seguía tras uno aquél que me encontré al volver una esquina.

            Queridos lectores estos, los que han perpetrado este acto terrorista y otros por el estilo, no son asesinos “a secas” sino terroristas que obedecen a ciegas algunos versos que dejara escrito el profeta Mahoma, por ejemplo ese que reza: Sura 4, versículo 74 del Corán
"¡Quienes cambian la vida de acá por la otra combatan por Alá! A quien, combatiendo por Alá, sea muerto o salga victorioso, le daremos una magnífica recompensa".

          Eso lo practica una minoría musulmana, pera esa “pequeñez” posee ·credo e ideología”.