jueves, 22 de junio de 2017

Acudiremos





El próximo miércoles va a tener lugar en el Congreso de los Diputados un acto conmemorativo de aquellas primeras elecciones democráticas que tuvieron lugar hace 40 años.

          Los parlamentarios de aquella época hemos recibido la invitación correspondiente para acudir a la Carrera de San Jerónimo -conste que los gastos corren por nuestra cuenta- y “echar” un rato de conversación sobre los que se fueron para siempre -demasiados- y nuestros propios achaques que son muchísimos.

          Estarán presentes, presidiendo el acto, Sus Majestades los Reyes de España para dar más solemnidad al agrupamiento de tanta “casta” y forjadores del “candado” del 78, o sea, la Constitución que nos dimos la ciudadanía, previa elaboración en el Congreso y Senado por tanta ancianidad reunida en torno a deseos de libertad y justicia.

          He pensado en demasía acudir o no por problemas de salud de la “parienta” y los míos que son menores, pero al final, y con el empuje final de nuestra única hija, que también nos acompañará como guapa guardiana de ancianos, hemos decidido estar presentes en el encuentro de los pocos o muchos que quedemos vivos.

          Acudo con zapatones y sin bastón, con ilusión y el deseo que el próximo año, no es mucho pedir, volvamos a vernos para celebrar los cuarenta años de la Constitución que nos dimos, vivimos y que, algún día, habrá que reformar.

          En realidad, por mi parte, de lo que se trata es saludar, conversar, reír y hacer algún que otro pucherito “disimulado” con aquellos hombres y mujeres -pocas en aquellos tiempos- que pasamos días difíciles, días para olvidar y otros para ser felices.

          Más que nada, para mí es un homenaje que creo nos merecemos aquellos que para algunos somos “casta”, o sea, los que conseguimos, tal vez con alguna que otra deficiencia, construir una transición modélica en la que nadie sobraba y todos éramos necesarios.

martes, 20 de junio de 2017

La Internacional Socialista





El PSOE de Pedro Sánchez ha vuelto más allá de los tiempos de su fundador Pablo Iglesias “el de las artes gráficas”, para remontarse a los tiempos de la Internacional Socialista, puño izquierdo herméticamente cerrado, “parias” del mundo unidos, el universo por bandera y la victoria más allá de lo sagrado y los monarcas hasta llegar a la redención como bien supremo; todo ello sí, cantado por alcaldes, parlamentarios, presidentes de comunidades, buenos sueldos y un líder con ganas de llegar a ser Presidente de “una nación de naciones” y con un sueldo mensual, por ahora, de más de cuatro mil euros.

          Llega el nuevo ejército político con ganas de colocar al que muere y resucita lo más rápidamente posible en el Palacete de la Moncloa y, por ello, desalojar, en una especie de desahucio parlamentario, a Mariano de la mansión que tanto trabajo le ha costado conseguir.

          Para alcanzar tal misión, el líder Sánchez va a tantear a Podemos y Ciudadanos para ver si es posible llegar a un entendimiento con morado y anarajandos para largar con viento caliente al gallego del poderío que ostenta y largarlo a los infiernos de la oposición.

          Difícil lo tiene, pero en política todo es posible; para botón de muestra ahí tienen ustedes a una fiel y leal compañera, Margarita Robles, no afiliada al PSOE ostentado la portavocía del grupo parlamentario socialista sentadita junto al malagueño Heredia -aquel que decía, refiriéndose a ella, la “hijoputa esa”-; creo que todo se arreglará  y el paisano será colocado en el gallinero del hemiciclo para lo que resta de legislatura, y para la próxima en su vivienda malagueña a no ser que Susana, oh Susana, se enfrasque en otro torbellino donde pueda recibir una sonora “hostia” como la que ha recibido, y confirmado, en las pasadas primarias socialistas.

          En fin, esperemos acontecimientos que nos hagan comprender que “la nación de naciones” es un auténtico chanchullo comparado con la musculatura internacional que Pedro ha exhibido en estos días.

domingo, 18 de junio de 2017

¡Viva el Cantón de Cartagena!





El muy honorable Presidente de la Generalitat, señor Puigdemont, ha solicitado de la muy excelentísima Presidenta del Congreso de los Diputados, señora Ana Pastor, acudir al Parlamento que representa, o debe representar, los intereses de todos los españoles, para explicar a sus señorías todo lo relacionado con el asunto de la independencia de Cataluña y su proclamación como República.

          Ahora bien, el señor Puigdemont no quiere votaciones en el Congreso sobre tan espinoso tema, aunque las prefiere en las calles catalanas para los censados en esa parte de España, por ahora.

          Para tal misión, Puigdemont, tal vez mejor Cataluña, tiene en el Congreso un estupendo representante que respira más bonhomía y republicanismo que él, me refiero al diputado de Esquerra, señor Tarda, que en el debate sobre la moción de censura presentada a Rajoy, explicó, y muy bien, todo lo concerniente a dicho tema; ello no quiere decir que esté de acuerdo con él.

          No creo que Ana Pastor conceda el privilegio a Puigdemont de convertir la “casa de la soberanía de España” en el lugar donde pueda dar una conferencia, mitin o acto propagandístico sobre algo que es común a todos los españoles y que la Constitución avala en su artículo segundo.

          Lo que debe hacer el Honorable es acatar la Ley Suprema aprobada por los españoles, incluidos catalanes, el 8 de diciembre de 1978 y punto y bola.

          En caso contrario, tal como estipula nuestra Constitución y recordaba ayer Alfonso Guerra, que creo no asistió ayer al congreso que ha alzado a Pedro Sánchez a los altares, el Gobierno de España debe, sin dilación alguna, aplicar su artículo 155, o sea, el que suspende cualquier autonomía; y ello aunque el Congreso Federal haya aprobado que España es un Estado plurinacional.

          Puestos a vivir tal embrollo, gritemos sin complejos: ¡Viva el cantón de Cartagena!